GUANAJUATO, Gto.- La película de ficción Paper Boats (Barcos de papel), de Yago Muñoz, se desarrolla en el marco de la posible deportación de una mexicana que reside en Nueva York, con tres hijos estadunidenses, si bien el director nunca pensó que “el problema de los migrantes desterrados del país vecino se agigantaría tanto”.
La cinta mexicana, que compitió en la XXII edición del Festival Internacional de Cine Guanajuato (Giff), fue escrita por su hermano Carlo Muñoz y el mismo realizador. Ambos expresan en entrevista que la migración forzada es un tema relevante y deseaban contar un relato de Estados Unidos hacia México.
“No sabíamos que iban a existir esos centros de detención en la frontera sur de Estados Unidos, donde yace la gente indocumentada para sacarla de esa nación. No imaginábamos que el índice de violencia hacia esas personas iba a empeorar ni que íbamos a ver uno de los líderes más importantes del mundo abiertamente xenofóbico: Donald Trump”, resalta Yago. Él y Carlo soñaban desde niños realizar cine:
“Se nos presentó la oportunidad de crear una película y decidimos que queríamos hablar sobre la separación familiar y la migración.”
Carlo menciona que su anhelo era abordar la identidad:
“La historia es de tres pequeños estadunidenses de mamá mexicana, a quien le llega una nota de deportación y por su miedo a que le quiten a sus hijos, decide enviar a los niños a un pequeño pueblo de Sonora, México, donde el abuelo es pescador. Se ve el choque cultural de los infantes y el abuelito, y el regreso a las raíces mexicanas.
“Los infantes casi no hablan español, el abuelo no habla inglés; pero se comunican porque poseen esta cultura tan arraigada adentro, en la sangre, y es muy importante hablar de ese reencuentro como mexicano y con la familia. De ahí surge la idea para la trama.”
Yago precisa, relajado:
“No es un largometraje político. Más bien se centra en los conflictos de comunicación de los personajes, en las dificultades para adaptarse a un nuevo contexto, y dejamos como fondo el rollo de la política para que la gente pueda erigir su propia opinión, y que la película sea disfrutable en términos universales, sin hablar de un conflicto en específico.”
Paper Boats estimula a reflexionar respecto a que las familias deben estar juntas, añade:
“Cualquier persona que esté a favor de la separación familiar, está cometiendo una afrenta contra la felicidad de la gente.”
Especifica que si bien la cinta contiene un tono esperanzador, “creo que todos los que estábamos en el set nos dimos cuenta que abarcábamos algo importante. Todos mantenemos una relación con la separación familiar de una u otra forma”. Rememora:
“Una noche que tuvimos una junta, una de las personas del equipo se puso a llorar porque decía: ‘Es que esto es algo que me pasó a mí’. No era idéntico; pero recordaba a su padre y la relación que sostenía.”
Concluye:
“Antes de llegar a este filme, muchas puertas fueron cerradas en nuestra cara y enfrentamos muchas dificultades. Escribimos más de seis cintas antes de poder llegar a la definitiva. Ahora, la película se terminó y está en camino de empezar su distribución y exhibición, así que estamos muy contentos.”
Aunque también “un poco preocupados de qué sigue adelante”. l








