La mirada de Klaus Härö en “El artista anónimo”

La lejana Finlandia es quebrantada por tiempos de tormentas familiares, negocios vía internet y corrupción artística, según el cineasta Klaus Härö (Porvoo, 1971), cuya sexta cinta El artista anónimo llega a México en adaptación al guion fílmico de su paisana Anna Heinämaa (Helsinki, 1961). Desde tierras escandinavas, el director finés resume en entrevista que en la cinta se subraya “cómo hay una segunda oportunidad para acercarse a los parientes”, ante la proliferación de madres solteras cuyos hijos no se contactan con los adultos. Advierte: “Si tenemos a los padres vivos, ellos siempre estarán para nosotros”.

Ya con una reconocida trayectoria a nivel mundial, el cineasta finlandés Klaus Härö destaca que le gusta “compartir historias profundas, reales y con significado”, y se confiesa feliz porque cree que El artista anónimo (One Last Deal) “es una película que vale la pena”.

Es su sexto largometraje y el primero ubicado en la época actual. Dura 95 minutos y desde el 2018 recorre el mundo. Ahora, El artista anónimo se proyecta en las salas mexicanas; por ello, el director de cine conversa con Proceso vía Skype desde Helsinki, la capital de Finlandia:

“Lo triste es que no puedo asistir a México, pero espero que la audiencia de este país se vincule con la historia, la cual intenta mostrar que necesitamos reconectarnos con la familia, porque al final siempre se encuentra ahí.”

El guion es de la también finesa Anna Heinämaa, quien igual escribió El último duelo (The Fencer, 2015), el quinto filme de este realizador. Las otras cintas de Härö son Cartas al padre Jacob (Letters to Father Jacob, 2009), Hombre nuevo (The New Man, 2007), Madre mía (Mother of Mine, 2005) y Elina: Como si no estuviera allí (Elina: As if I Wasn’t There, 2003).

El artista anónimo, que se proyectó por primera vez en el Festival Internacional de Cine de Toronto en 2018, es un drama sobre Olavi (Heikki Nousiainen), un comerciante de arte de la tercera edad, que está a punto de retirarse. Siempre ha preferido sus negocios, incluso antes que a su familia, por lo cual es una persona solitaria. Acude a una exposición de obras que serán subastadas y le llama la atención un cuadro. Sospecha que vale mucho más que su precio inicial. Lo curioso es que no está firmado por un artista. Llega a su galería su nieto Otto (Amos Brotherus), a quien no había visto en los años recientes, pero junto con el chico inicia una ardua investigación para buscar quién creó la pintura, y logran averiguar que es del famoso Ilya Repin (1844-1930), pintor ruso de los Itinerantes; pero la casa de subastas se pone en su contra por su descubrimiento.

–El filme aborda la vejez, pero no de manera despreciativa o con lástima, ¿así se planteó la trama desde el inicio? –se le pregunta a Härö, nacido el 31 de marzo de 1971 en Porvoo y quien estudió dirección y guionismo en la Universidad de Artes Industriales en Helsinki.

–No es la primera vez que hablo de la vejez en mis largometrajes. Hace diez años lo abordé en Cartas al padre Jacob, que creo también fue distribuida en México. La situación de que a la persona se le acaba el tiempo, no es una idea mía. Cuando Anna Heinämaa y yo trabajábamos El último duelo, ella me dio la idea de rodar El artista anónimo con diversos temas y me interesó mucho.

–Al filmar la película, ¿usted cambió algo del guion?

–No, nada se transformó. Toda la idea fue de Anna y la respeté. Me pareció muy importante hablar de la vejez y las nuevas generaciones.

–El relato lo sitúa en la época actual y en la ciudad de Helsinki, ¿cómo fue para usted contar un relato fílmico en el presente?

–Fue un poco difícil. Como era en el tiempo actual, pensé que iba a ser muy fácil rodar en las locaciones naturales, de que sólo había que sacar la cámara y ya, pero se convirtió en algo bastante complicado. Fue complejo poner el estilo que quería, como se consigue en una pintura, y lograr que todo se viera bien para el largometraje.

“Si van a Helsinki, es muy bella; pero al sacar la cámara me di cuenta que hay muchos anuncios y señales para el tráfico por todas partes de esta urbe. Debíamos despejar todo eso para sólo dejar la parte que se iba a filmar, porque si no se veía muy fea la ciudad. Había que controlar cómo debía verse el centro de la capital y fue técnicamente mucho más arduo de lo que me imaginaba.”

Deshilvanar sueños

El artista anónimo refleja lo que ahora es la familia; ya sea que falte alguno de los padres o que alguno de los miembros se distancie. Al respecto, Härö, ganador del Premio Ingmar Bergman en 2003 y elegido por este mismo director sueco para entregarle dicho reconocimiento, explica:

“No sé cómo sea en México, pero en Finlandia las nuevas generaciones viven diferente. Aquí, la hija de Olavi, Lea (Pirjo Lonka) no conserva mucho contacto con el padre y lo responsabiliza de ser un trabajador obsesivo. Lo culpa por vivir mucho tiempo en el trabajo y hacer a un lado a la familia. Se puede ver por qué la relación no es tan cercana.

“En el largometraje se observa cómo te conectas con tu familia y cómo hay una segunda oportunidad para acercarse con los parientes. Realmente el tópico de la cinta es la familia y también que no todas son iguales. Hay muchas madres solteras con sus hijos y mucha gente adulta no se contacta con sus padres. Si tenemos a los padres vivos, ellos siempre estarán para nosotros. Son parte de ti y tú eres parte de ellos.”

Hainämaa, nacida el 12 de diciembre de 1961 en Helsinki, también es pintora y escultora, y su mamá era galerista.

“Para el guion, se basó en su madre. ¿Por qué no escribió a cerca de una mujer? Porque aquí la mayoría de los galeristas son varones y muchos cuentan con una edad avanzada, y su sueño es que algún día venderán un cuadro que va a destacar su carrera. Por eso quisimos que el principal papel fuera sobre un hombre para que la historia se convirtiera más universal. Si nos hubiéramos centrado en una mujer, el tema tendría que ser en torno a algún problema de la mujer, y con él abarcamos el mundo del arte, de los galeristas y las subastas.”

–Otro tópico en la cinta es la lucha por los sueños, ¿verdad?

–La gente piensa que los sueños son muy importantes o necesarios o que se debe cambiar para poseer un sueño, y las películas estadunidenses hablan de eso todo el tiempo; pero también un día vamos a conocer a alguien que suele decir que nunca podrá tener un sueño, pero necesita buscarlo. 

“Igual escuchamos a personas que dicen: ‘Yo no puedo estar con esta persona, pero necesito estar’. Creo que soñar no es algo muy saludable porque a veces nos frena para ver lo bueno que hemos efectuado. Los sueños a veces son felicidad; pero a veces no nos permiten ser felices porque parece que es algo muy lejano y nos perdemos de lo que hay aquí. Podemos ser dichosos con cosas pequeñas.”

Otro aspecto del filme es que muestra los cambios económicos y cómo los negocios pequeños, los familiares, han quebrado por el Internet. Y hay un tributo a la investigación en bibliotecas porque ahora los jóvenes la realizan en Google, y las ventas del arte cada vez más se efectúan por Internet. Al instante especifica:

“Es un filme que habla mucho de que respetemos los negocios pequeños, porque es gente que trabaja muy duro y lucha mucho por mantenerse.”

–Pocas veces se ve la corrupción en el negocio de las galerías y las casas de subastas, ¿verdad?

–Anna y su mamá conocen bien ese asunto. Aunque la historia es ficción y drama, está basada en sucesos reales de las casas subastas de arte. Existen hechos de corrupción. Anna quería escribir mucho sobre ello.

–¿Cómo busca sus historias para los filmes?

–Intento ser muy cuidadoso con respecto al proyecto que le voy a decir que sí, porque significa que voy a laborarlo por muchos años. He trabajado en algunos dos o cuatro años, y nunca se realizan. Casi siempre me entrego a narraciones sobre la familia y las relaciones.

“He aprendido a hacerle más caso a mi instinto acerca de lo que quiero contar. No confío mucho en los expertos en el cine que te indican qué trabajar y qué no. Es preferible escoger con cautela tus tópicos y a tus productores.” 

El artista anónimo ha recorrido muchos festivales y se ha estrenado en varias naciones, por lo cual se manifiesta satisfecho porque ha contado con un buen recibimiento:

“Las personas, que ni siquiera se consideran amantes del arte, encuentren al largometraje intrigante. Me he topado con gente por todo el mundo que han sido tocadas por el tema de la familia. Sorprende el rechazo de la hija hacia el padre, y cómo éste no es capaz de responder a las situaciones familiares como debe ser. Es algo del ser humano eso de que sabemos qué hacer, pero no lo hacemos o es difícil hacerlo.

“La gente se conecta muy bien con la trama. La disfruta le guste o no la pintura. A otros les fascina la historia del nieto y el abuelo. Fue un placer trabajar con ese elenco.”