La llamada “austeridad republicana” ha puesto en alerta a científicos, científicos sociales e investigadores en general de diversas instituciones académicas. En estas páginas se han expresado en este sentido académicos de los institutos nacionales de Antropología e Historia y de Bellas Artes, que han padecido el recorte de personal de confianza y contratado por “servicios”.
El Foro Consultivo Científico y Tecnológico hizo circular un comunicado en el cual expresó preocupación por las medidas de austeridad que han afectado centros de investigación como otros institutos nacionales de Salud, el Instituto Politécnico Nacional, El Colegio de México, el Centro Nacional de Investigación y Estudios Avanzados (Cinvestav), y como cabeza del sector al Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología (Conacyt).
Aceptan que los recursos deben aplicarse de manera eficiente y ética, pero puntualizan que la investigación y generación del conocimiento requiere de inversión. Lo contrario podría poner en riesgo estudios sobre salud, que incluye enfermedades infecciosas, diabetes, obesidad, adicciones; derechos humanos; además, migración y demografía; también, riesgos geológicos, sísmicos y meteorológicos; y cambio climático…
El programa de austeridad pegó también en el Instituto Mora, en donde la prensa reportó un recorte de alrededor del 40% del personal contratado por honorarios cuyas condiciones laborales, como en los otros casos mencionados, son precarias, sin prestaciones sociales y con tratamiento de “prestadores de servicios profesionales”, siendo que tienen jefes directos y deben cumplir con horarios de trabajo establecidos.
Se da cuenta también de que los recortes pegan en los 27 Centros Públicos de Investigación adscritos al Conacyt, en donde se ha llegado al punto de pedir no usar aire acondicionado, cafeteras eléctricas o cargar los celulares y tabletas para no consumir energía eléctrica.
Envuelta en diferentes cuestionamientos, entre ellos el pago de más de 15 millones de pesos para un comedor en el Conacyt, su titular Elena Álvarez-Buylla compareció en el Senado de la República. Negó que la ciencia y la tecnología no sean prioritarias en el gobierno de López Obrador.
Aseguró que los 27 centros de investigación serán fortalecidos y que la situación de sus trabajadores se arreglará mediante un régimen especial que se está preparando con el Sistema de Administración Tributaria (SAT).
Durante su participación en el Foro Internacional IMEF (México inteligente del potencial a la realidad), el jefe de oficina de la Presidencia, Alfonso Romo, aceptó que “se les pasó la mano” con las medidas de austeridad impuestas por el gobierno federal, pues si bien hay mucha corrupción, también existen iniciativas buenas y se debe ser más racional para no caer en excesos que han afectado a la sociedad.
Aunque no se refirió en concreto a los campos de la educación, la cultura, la ciencia y la tecnología.








