El fiscal general de la República, Alejandro Gertz Manero, sostiene que el caso contra el exdirector de Pemex, Emilio Lozoya Austin, está firme. No obstante, en entrevista con Proceso advierte que si comete un error lo asumirá; pero si es de un juez, él lo hará público. La investigación de la planta de Agronitrogenados, dice, no es la única sobre la corrupción al más alto nivel. Y adelanta que siguen otros casos emblemáticos, como el de Odebrecht, en el que presuntamente también están implicados Lozoya y Peña Nieto.
Además de Emilio Lozoya Austin, el fugitivo exdirector de Pemex, su hermana Gilda y Alonso Ancira Elizondo, el empresario detenido en España, la Fiscalía General de la República (FGR) va contra otros prominentes personajes del gobierno de Enrique Peña Nieto implicados en la compra-venta de la planta chatarra de fertilizantes que le causaron un millonario daño patrimonial al país.
“El caso de estas tres personas es sólo una porción de este asunto”, precisa el fiscal Alejandro Gertz Manero, quien revela a Proceso que “el corazón del caso, la estructura fundamental, se va a presentar ante los tribunales en los próximos días” para que no quede impune el daño patrimonial ni sus operadores y beneficiarios.
“No quiero decir más, porque van a empezar las especulaciones, pero lo que estoy diciendo no es un secreto, lo hizo público en sus informes la Auditoría Superior de la Federación (ASF)”, subraya, en referencia a la investigación de este órgano sobre la planta de Agronitrogenados vendida por Altos Hornos de México (AHMSA) a Pemex en 2014.
Y en efecto, la ASF estableció que la compra de la planta de fertilizantes la conocieron Luis Videgaray, Pedro Joaquín Coldwell e Ildefonso Guajardo, los secretarios de Hacienda, Energía y Economía que formaban parte del Consejo de Administración de Pemex al momento de la operación.
El acta de la sesión extraordinaria 865, del 17 de diciembre de 2013, cuando se tomó el “Acuerdo CA-134/2013”, es clave para involucrarlos: “El Consejo de Administración (de Pemex) tomó conocimiento del informe sobre la inversión de una planta de fertilizantes, en los términos presentados”.
Otros implicados, según la auditoría de la ASF, son los directivos de las empresas filiales de Pemex que participaron en el proceso de adquisición de la planta chatarra por la que Pemex pagó 95.8 millones de dólares de más: PMI Holdings, B.V., PMI Norteamérica, S.A. de C.V. y PMI Infraestructura de Desarrollo, S.A. de C.V.
“Se constató”, según la ASF, “que en el acta 865 del Consejo de Administración de Pemex del 17 de diciembre de 2013 se asentó que el Asesor Ejecutivo de la Dirección General de Petróleos Mexicanos informó que la estructura de negocios para la adquisición de la planta de fertilizantes se integraría por la intervención del Grupo PMI, el cual aportaría la infraestructura y Pemex los insumos para generar un solo producto del que Pemex sería accionista en toda la cadena de producción”.
Gertz Manero advierte que, sin persecución y garantizando siempre el derecho de defensa, se llamará a declarar a todos los involucrados, incluido Peña Nieto, a quien el defensor de Lozoya, Javier Coello Trejo, acusó de ser el principal responsable de la operación, “porque no se movía una hoja si no era por instrucciones del presidente”.
Cauteloso, para evitar violaciones al debido proceso, el primer fiscal autónomo de México insiste en que la FGR, o a petición de la defensa de Lozoya, llamará a declarar a Videgaray, Joaquín Coldwell, Guajardo y Peña Nieto. “Se les van a dar todas las garantías que se les puedan dar y no va a haber ningún tipo de persecución”.
–¿Se llamará a declarar, aunque se trate de Peña Nieto?
–¡De quien se trate! ¡De quien se trate! Pero quien está haciendo la acusación no somos nosotros, es el abogado de uno de los presuntos responsables. ¡Es cosa de ellos! Adelante, que hagan lo que ellos consideren. Nosotros no tenemos por qué coartarles su derecho.
Y más allá de la identidad, “si hay una vinculación y hay hechos que vayan primero a la tipicidad del delito, luego a la conducta, luego al responsable y luego todos los tiempos, lugares y circunstancias, que es como se forma un procedimiento de esta naturaleza, se resuelve. Tenemos que devolverle la dignidad y la respetabilidad a esta función”.
Sigue Odebrecht
La compra que hizo Pemex de Agronitrogenados, en 2014, es el primer caso emblemático de la actual FGR, no sólo porque es el primero que presenta el gobierno de Andrés Manuel López Obrador, que a través de Pemex interpuso denuncia el 5 de marzo, sino porque representa la simbiosis entre el poder político y el poder económico para el saqueo, dice Gertz.
“Esto es: ‘Somos dueños de un territorio, de unos ciervos y de un botín y nos los vamos a repartir disfrazándonos de ovejas y disfrazándonos de padres de la patria’.”
–¿Y se trata de separar el poder político del poder económico, y sancionar estas conductas delictivas de esta simbiosis?
–¡Claro! Y regresarnos a todos un pedazo de esperanza. Un poquito.
Pero la investigación de la planta chatarra no es la única sobre la corrupción al más alto nivel. Siguen otros emblemáticos casos, como el de Odebrecht, en el que presuntamente también están implicados Lozoya y Peña Nieto.
En la entrevista, el 30 de mayo en la oficina que ocupó Alberto Elías Beltrán, el último procurador de Peña Nieto, Gertz ratifica que, en julio, judicializará la investigación para proceder contra los implicados, y revela que los testimonios de los directivos brasileños de Odebrecht, que señalan a Lozoya como el que recibió 4 millones de dólares de sobornos, “forman parte” del expediente.
–¿Sí están incorporados esos testimonios?
–Absolutamente. Sí, sí, sí –insiste.
–Porque la duda era que lo impedía un convenio del gobierno mexicano…
–El convenio no lo podemos nosotros quebrantar, porque es un acuerdo del Estado mexicano. Pero ese convenio vincula a quienes participaron en ese convenio y a quienes hicieron una serie de declaraciones y dieron una serie de pistas y de pruebas que tienen que estar judicializadas en ese caso. ¡A fuerza!
Y es que, en declaraciones juramentadas, altos exejecutivos de Odebrecht, Luis Alberto de Meneses, Luiz Mameri e Hilberto da Silva, detallaron con fechas, nombres, cantidades y cuentas bancarias de los sobornos a Lozoya Austin, a quien aseguraron haber sobornado y entregado “propinas” de 10 millones de dólares a cambio de su apoyo para obtener indebidamente contratos de obra pública (Proceso 2128).
Interrogado sobre si también posee ya las cuentas bancarias, depósitos y transferencias que acreditan los sobornos de Odebrecht a Lozoya y a otros funcionarios mexicanos, Gertz evade dar detalles sobre el caso por las restricciones que impone la legislación, a diferencia de otras partes del mundo.
“Aquí nosotros estamos contra la pared, porque no sabemos en qué momento nos van a decir que eso acaba con el debido proceso. Y ese riesgo no lo voy a correr. Qué más quisiera que poder dar todos los datos de los que usted me está preguntando, nada me daría más gusto que decírselo, pero sé cómo me van a combatir.”
–¿Pero los tiene?
–¡Ah, claro! Yo tengo todo. Yo no me atrevería a hacer una afirmación como la que hice de que estaba listo para hacer esto (judicializar) si no hubiera yo estudiado el asunto a fondo y lo tuviera muy claro.
–¿Y son los que van a formar parte de la judicialización?
–Absolutamente. Son los que vamos a presentar y los que hemos estado viendo que estén absolutamente probados y que tengan todos los elementos que necesitamos nosotros para generar esa judicialización.
Nieto Castillo facilitó fuga
Es la tarde del 30 de mayo, tres días después de la detención en España de Ancira Elizondo, presidente de AHMSA, quien vendió a sobreprecio la planta chatarra a Pemex, y Gertz está muy molesto.
La razón es que el director de la Unidad de Inteligencia Financiera (UIF) de la Secretaría de Hacienda, Santiago Nieto Castillo, alertó a los implicados al anunciar que se congelaron sus cuentas bancarias.
Si bien se logró detener a Ancira en la isla de Palma de Mallorca, después de que huyó de México vía Nueva York, Lozoya sí tuvo éxito en burlar la captura y solicitar un amparo, igual que su hermana Gilda, acusada de triangular 200 millones de pesos producto de la venta.
“(Lozoya) tuvo todo el tiempo para poder sustraerse. Tanto lo tuvo el señor Ancira que le dio tiempo de salir del país, hacer un periplo verdaderamente rocambolesco para que, por fin, lo pudiéramos detener en Mallorca. ¡Digo, para qué se libra una orden de aprehensión en una audiencia privada ante un juez de control! ¡Precisamente para no alertar a quien va uno a detener! Nada más nos faltaba sacar un anuncio dos o tres días antes: ‘Oiga, vamos a pedir una orden’. ¡Por favor!”
–Está usted molesto.
–Fíjese que no por mí, es parte de mi trabajo, pero no me parece que sea lo correcto.
Gertz reprocha que Nieto Castillo congele cuentas cuando la Suprema Corte de Justicia de la Nación ha definido los términos en que tiene que actuar, como presentar querella cuyo requisito de procedibilidad es también la secrecía.
“No es un pleito personal ni mucho menos. No tengo por qué tomar esas actitudes, nada más eso me faltaba. No. Es la defensa de la justicia, es la viabilidad de un sistema que ha estado en absoluta descomposición y que lo tenemos que rehabilitar. Eso exige mucha responsabilidad, una conducta muy sobria, muy apegada a derecho, con mucha dignidad y también con mucho sentido de lo que es el servicio al Estado mexicano.”
Aunque existen versiones que ubican a Lozoya en Alemania, de donde es originaria su esposa, Marielle Helene Eckes, y donde también tiene numerosos intereses económicos, Gertz asegura que está en México y que pronto será capturado.
Al respecto, Nieto Castillo fue llamado a la Secretaría de Gobernación la mañana del 31 de mayo, y sólo manifestó su respaldo a las acciones de la FGR: “Yo soy muy respetuoso del fiscal Gertz, y lo único que tengo para él es reconocimiento y respeto”.
Niega también que haya violado el debido proceso: “Es absolutamente falso, en razón de que la Unidad de Inteligencia Financiera es ofendido en el proceso penal, es denunciante y adquiere la calidad de ofendido, lo cual no le impide hacer pronunciamientos respecto a lo que denunció”.
Hasta ahora, la UIF que Nieto Castillo encabeza ha presentado tres denuncias ante la FGR que involucran a Lozoya, quien fue inhabilitado por la Secretaría de la Función Pública y ahora se ejerce acción penal.
“Esto es un mensaje muy claro de esta administración del presidente López Obrador y de la Fiscalía General autónoma de que no habrá tolerancia a la corrupción y a la impunidad”, afirma el exfiscal electoral, quien asegura que las acciones llegarán hasta al nivel que sea.
“La instrucción que tenemos del presidente es que caiga quien caiga, que no vamos a ser encubridores de nadie y que vamos a trabajar en forma coordinada para poder generar las mejores condiciones para que los casos sean llevados ante los tribunales.”
No es un “quinazo”
La acción penal contra Lozoya, su hermana y su esposa, así como contra Ancira por la operación de la planta chatarra se produjo en víspera de que se cumplan seis meses de gobierno de López Obrador, que enfrenta cuestionamientos por las dificultades económicas, los recortes y la falta de operación de sus programas sociales.
Niega que haya una vinculación, porque si bien el gobierno de López Obrador presentó la denuncia, que es la primera, él actuó como fiscal autónomo, sin tomar en cuenta tampoco si existe un pacto de impunidad con Peña.
Gertz entiende el escepticismo: “Si el sistema se ha portado así durante los últimos 90 años, ¿de repente ya cambió? ¡Pues fíjese que sí! ¡Ya cambió!”.
–Es un quinazo, dicen otros.
–¡Claro, porque era un quinazo o era una elbestherazo, un diaserranazo! Esas conductas vengativas y esos albazos mediáticos eran parte de la historia del viejo régimen. Por eso todo el mundo se pregunta: ¿será lo mismo?
–¿Y es lo mismo?
–¡Por supuesto que no! ¡Claro que no! Primero, este no es un asunto de aquellos, es un asunto que salió en esta administración. Es decir, el que presenta la denuncia no es el gobierno anterior; es éste a través de Pemex. Entonces ahí se ve una diferencia fundamental.
“Segundo, todos los asuntos que se quedaron pendientes, el presidente dijo: ‘Esto no es asunto mío, hay un sistema distinto, que tiene una función independiente y entiéndanse con él’. Todos los días lo dice.”
Y volviéndose al teléfono rojo que tiene junto a su escritorio, Gertz asegura que no ha hablado con López Obrador desde que fue designado fiscal general: “El señor no me habla por teléfono, no me busca. ¡Lo he visto una vez, en un acto
público!”.
–¿A este teléfono rojo le marca?
–¡Nunca! Ni por excepción. ¡Nunca!
–¿Usted podría tener comunicación con él?
–Ahorita le podría yo marcar.
–¿Y no le marca?
–¡No!
–¿Ni él a usted?
–¡No! Porque entonces se rompe con la razón de este cambio. Si echamos a perder eso, echamos a perder la esperanza de que esto pueda cambiar.
Gertz está convencido de que el caso contra Lozoya está firme, pero aclara que en el litigio no hay que perder de vista al Poder Judicial: “En mi calidad de fiscal puedo iniciar un procedimiento, llevarlo ante un juez y litigarlo. Lo que yo no puedo garantizar son las conductas de los jueces. Ahí sí vámonos entendiendo”.
Y advierte que, si comete un error, lo asumirá, pero si fue de un juez, lo hará público. “¡La FGR no va a ser chivo expiatorio de nadie ni tampoco vamos a andar echando la culpa a quien no la tuvo!”.
Para él no hay duda: Este caso y otros ponen a prueba a todos los involucrados, en un contexto en el que muchos apuestan al fracaso.
“Este es un momento en el que se están midiendo las fuerzas: se está viendo quién está de qué lado y quién es el que va a lograr algo. Todo el grupo que representa al viejo sistema está apostando, lógicamente, a que el nuevo sistema fracase. Eso es obvio.”
Y él, como otros, apuesta a que el cambio tendrá la solidez y la estructura suficiente “para que no se desarme, como tantas veces hemos visto en el tiempo, que buenos proyectos los va devorando ese terrible mal que nos acosa en este país, que vuelve a quedarse como una termita que va destruyendo todo lo bueno: la corrupción”.








