La Filarmónica de Acapulco, 21 años

ACAPULCO, GRO.- Hace unos días cumplió 21 años la Filarmónica de Acapulco (OFA), conjunto de gran calidad fundado por el maestro Eduardo Álvarez, quien desde el primer día ha estado al frente, lo cual lo convierte en el director mexicano que más tiempo ha durado sin interrupciones en su puesto.

El aniversario se celebró con un concierto de gala que comenzó con una espléndida obra del compositor residente de esta orquesta: Marcos Lifshitz, Obertura a Guerrero, de doce minutos de duración, concebida originalmente para doble orquesta. Una brillante fanfarria a cargo de los metales y las percusiones inició la pieza que después presenta diversas melodías en solos orquestales para terminar con un interesante fugato.

Continuó el banquete musical con el Concierto “Emperador” Op. 73 de Beethoven, con el pianista mexicano Jorge Federico Osorio; no es la primera vez que le escuchamos y vuelve a sorprender con su virtuosismo, la elegancia de su fraseo, su sonido brillante y claro, y el riguroso respeto a las indicaciones de la partitura que, en sus manos, pareciera fácil, siendo de una muy considerable dificultad que lo llevó a ser considerado como el emperador de los conciertos para piano.

El acompañamiento orquestal del maestro Álvarez fue muy mesurado y preciso, sin afanes protagónicos; cuidando en todo momento la sonoridad del solista y haciendo también honor a la partitura. La orquesta, simplemente, una de las mejores de México. El maestro Osorio obsequió como encore el primer movimiento de la Sonata “Claro de Luna” Op. 27, No. 2 de Beethoven (en realidad esta sonata se llama Quasi una Fantasía), y la tocó con una mesura y elegancia pocas veces vista, una versión memorable.

Continuó con la Misa Solemne a nuestra Señora de la Luz para Coro y Orquesta del compositor guerrerense Margarito Damián Vargas (1873-1919). Todo el espacio que tenemos no alcanzaría para hablar de este singular músico. Su obra es muy inspirada, de delicada y piadosa música que Eduardo Álvarez rescató e interpreta de vez en cuando, por lo cual valdría la pena grabarla con un buen coro. Quienes lo interpretaron (sin ser malos ni mucho menos) fueron el Coro Harmonnía, dirigido por David Arontes, y el Coro de la Universidad Autónoma de Guerrero, conducido por Martha Contreras. Tampoco alcanzan la excelencia; por ejemplo, las voces femeninas suenan infantiles; los tenores están bien, y los bajos suenan como tenores, se saben la obra y la interpretan con exactitud, pero no son aún cantantes maduros. Y sin embargo este sonido infantil le quedó muy bien al carácter piadoso de la obra.

Pero en la Fantasía Coral Op. 90 de Beethoven para piano, seis solistas, coro y orquesta, sí se escuchó poco empaque coral, además de una fonética alemana muy cuestionable. Los solistas, todos guerrerenses, bien en general.

La numeralia de la orquesta es impresionante: en estos 21 años, más de 1600 conciertos (la mayoría dirigidos por Álvarez), casi dos millones de kms. recorridos por todos los municipios de Guerrero, pues la orquesta no toca sólo en su sede (el Teatro Juan Ruiz de Alarcón de Acapulco). Más de un millón 800 mil personas de público. Además, se han presentado en muchos otros estados de la República y tienen en su haber cuatro grabaciones digitales con obras musicales de las ocho regiones de su entidad.