Señor director:
Le agradecemos la publicación de esta carta dirigida al presidente Andrés Manuel López Obrador, a las bases del magisterio democrático, de la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE) y a la opinión Pública.
Ante las diatribas y acusaciones tendenciosas vertidas desde algunos medios de comunicación y de la voz del gobernador de Michoacán, Silvano Aureoles Conejo, quien se obstina en utilizar nuestras siglas FNLS (Frente Nacional de Lucha por el Socialismo) con el objetivo de confundir al pueblo y tergiversar la realidad sobre los más recientes acontecimientos de la lucha del magisterio democrático en el estado, emitimos lo siguiente:
Desde que en enero último se inició la movilización magisterial, por principio político brindamos nuestra solidaridad incondicional a su justa y legítima lucha.
Reiteramos que no es nuestra política “entorpecer”, “obstaculizar” y “empantanar” las mesas de diálogo entre los gobiernos estatal y federal y la CNTE, como lo han señalado funcionarios federales y locales, entre ellos, el secretario de Educación Pública de Michoacán, Alberto Frutis, quien nos menciona como “Frente Nacional de Liberación Social (sic) FNLS”.
La lucha del magisterio es producto de los acuerdos de las bases, bajo un análisis propio ante la negativa de ambos gobiernos a ofrecer una solución íntegra a sus demandas, como la abrogación de la reforma educativa neoliberal. Nosotros no decidimos el método ni su manera de lucha; de antemano, respetamos sus premisas organizativas para exigir la solución a sus demandas.
Tampoco somos los responsables de “obstruir” la mesa de diálogo entre los gobiernos y la CNTE. Eso es una acusación netamente nefasta que tergiversa la realidad y busca denostar nuestra trayectoria de lucha en defensa de los derechos del pueblo y escamotear la solución de las demandas del magisterio michoacano y nacional. Si la mesa de diálogo no se reinstala, ambos gobiernos son los únicos responsables.
También repudiamos los calificativos retrógradas, tales como “radicales”, “violentos”, “intransigentes” y “dogmáticos”, que fueron vertidos contra el magisterio. En esta ocasión los docentes hacen el legítimo uso de su derecho a la protesta para exigir la solución a sus demandas.
Hoy, desde los gobiernos estatal y federal, se descalifica y estigmatiza la lucha del magisterio. Es anacrónico e irracional calificarlos como “conservadurismo de derecha”.
Si las bases del magisterio democrático continúan su movilización y expresan su rechazo al documento con el que ambos gobiernos tratan de frenar su protesta, es la expresión popular ante la burla como respuesta gubernamental a sus demandas, que con artificios democratoides no resuelven de fondo sus demandas y pretenden postrar al magisterio en pie de lucha.
Las falsas promesas han mantenido a más de cuatro mil egresados de las normales de Michoacán y a más de 35 mil trabajadores de la educación en el engaño y en la incertidumbre laboral.
Atentamente:
Ovel Jiménez Velasco
Jesús Hernández Reyes
Matías Flores Hernández
Frente Nacional de Lucha por el Socialismo (FNLS)








