–¿Cómo se involucró en el negocio de las drogas?
–Desde que tenía 15 años. Me crié en un rancho llamado La Tuna. En esa zona, y hasta hoy, no hay oportunidades de trabajo. La única manera de tener dinero para comprar comida, para sobrevivir, es cultivar amapola, mariguana.
–¿Cómo salió de allí? ¿Cómo hizo crecer su negocio?
–Cuando cumplí 18 me fui a Culiacán. Luego a Guadalajara, pero nunca dejé de visitar mi rancho; incluso hasta hoy, porque mi mamá, gracias a Dios, todavía está viva (…) y así es como las cosas han sido.
(…) –¿Cómo le ha afectado estar libre?
–Bueno, respecto de ser libre… estoy feliz, porque la libertad es muy agradable; y la presión, bueno, para mí es normal, porque he tenido que ser cuidadoso durante años en algunas ciudades.
(…) –¿Es verdad lo que dicen, que las drogas destruyen a la humanidad?
–Es una realidad que las drogas destruyen. Por desgracia, como ya he dicho, donde crecí no había otro camino y todavía no hay otra manera de sobrevivir, no hay manera de trabajar en nuestra economía para poder ganarse la vida.
–¿Cree que es cierto que usted es responsable por el alto nivel de adicción a las drogas en el mundo?
–Eso es falso, porque el día que yo no exista, no va a disminuir de ninguna manera el tráfico de drogas.
–¿Hizo crecer su negocio de la droga mientras estaba en la cárcel?
–Todo está igual. Nada ha disminuido. Nada ha aumentado.
–¿Qué pasa con la violencia que conlleva este tipo de actividad?
–En parte es porque algunas personas ya crecen con problemas, hay algo de envidia y tienen información contra otra persona. Eso es lo que crea la violencia.
–¿Se considera una persona violenta?
–No, señor.
–¿Es propenso a la violencia o la usa como último recurso?
–Todo lo que hago es defenderme, nada más. ¿Pero empezar problemas? Nunca.
(…) –¿Considera que su actividad, su organización, es un cártel?
–No, señor, en lo absoluto. Porque las personas que dedican su vida a esta actividad no dependen de mí.
–¿Cómo ha evolucionado este negocio desde el momento en que usted empezó hasta hoy?
–Hay una diferencia. Hoy en día hay un montón de drogas, y en aquel entonces las únicas que existían eran la mariguana y la amapola.
(…) –¿Cuál es la perspectiva para el negocio? ¿Cree que va a desaparecer?
–No, no va a terminar, porque al paso del tiempo somos más personas… y esto nunca va a terminar.
–¿Cree usted que las actividades de terrorismo en el Medio Oriente de algún modo impacten en el futuro del tráfico de drogas?
–No, señor. No significa ninguna diferencia en absoluto.
–Usted vio cómo fueron los últimos días de Escobar. ¿Cómo ve sus últimos días en este negocio?
–Sé que un día voy a morir. Espero que sea por causas naturales.
–El gobierno de Estados Unidos cree que el gobierno mexicano no quiere arrestarlo, que lo quiere matar. ¿Qué piensa?
–No. Creo que si me encuentran, me van a arrestar, por supuesto.
–Respecto a sus actividades, ¿qué impacto cree que tengan en México? ¿Cree usted que hay un impacto sustancial?
–De ningún modo. De ningún modo.
–¿Por qué?
–Porque el tráfico de drogas no depende de una sola persona. Depende de un montón de gente.
–¿Cuál es su opinión acerca de quién tiene la culpa aquí, los que venden drogas o las personas que usan drogas y crean una demanda? ¿Cuál es la relación entre la producción, la venta y el consumo?
–Si no hay consumo, no habría ninguna venta. Es cierto que el consumo, día tras día, se hace más y más grande. Por lo que se vende y vende.
(…) –Si pudiera cambiar el mundo, ¿lo haría?
–Como están las cosas me hace feliz.
(…) –¿Cómo ve el futuro para sus hijos e hijas?
–Muy bien. Ellos se llevan bien. La familia es unida.
(…) –¿Usas drogas?
–No. Hace muchos años las probé. Pero no soy un adicto.
(…) –Las dos veces que se escapó de la cárcel, vale la pena mencionarlo, no hubo violencia.
–No llegó a eso. En otras situaciones, lo que se ha visto, las cosas ocurren de manera diferente, pero aquí no usamos ningún tipo de violencia.
* Fragmentos de la entrevista que el actor Sean Penn le hizo al Chapo Guzmán en septiembre de 2015 y que fue publicada en enero de 2016 por la revista Rolling Stone.








