Geoff Emerick (1945-2018)

Ha pasado un mes (acaba de concluir el Festival Internacional Cervantino en Guanajuato), pero es necesario evocar al más conocido de los ingenieros de grabación que trabajaron con The Beatles: Geoff Emerick, fallecido el 2 de octubre en Los Ángeles, California, quien se caracterizó por su estilo poco ortodoxo en el manejo de la microfonía y las grabadoras de carrete, lo que ayudó enormemente a que el sonido del grupo fuera único e irrepetible.

Si bien no participó en todas sus grabaciones, sí en algunas de las más legendarias; de hecho, su primera sesión como su ingeniero de base fue aquella de la canción “Tomorrow never knows” (“El mañana nunca sabe”), misma que revolucionó la forma de grabar y producir una rola de rock pop. Participó en dos discos más: Sgt. Pepper’s Lonely Hearts Club Band y Abbey Road, así como en gran parte del Álbum Blanco de 1968, cuyas grabaciones fueron tan tensas que decidió renunciar a trabajar con los chicos de Liverpool.

Emerick nació el 2 de diciembre de 1945 en Londres, Inglaterra, y creció en el barrio Crouch End, al norte de la capital. De niño se interesó en el sonido grabado luego de descubrir en el sótano de su casa una colección de discos de 78 revoluciones que pertenecían a su abuela. Las grabaciones, todas de música clásica, abrieron la mente del pequeño Geoff, quien pasó gran parte de su niñez escuchando esos discos, y otros de rock & roll, en su propio tocadiscos.

Ya adolescente se decidió a conseguir empleo en un estudio de grabación para cuando se graduara, y comentó al orientador vocacional de la Escuela Moderna Crouch End, el Señor Barlow, su deseo de ser ingeniero de audio, y pese a varios intentos de disuasión por parte del docente, Emerick se mantuvo firme.

En 1962 la suerte le sonrió y entró a trabajar a los estudios EMI (se llamarían Abbey Road hasta 1970, tras el disco de The Beatles), luego de que el señor Barlow recibió la llamada del director de éstos, pues había una plaza para un principiante y deseaban que fuera un joven recién graduado de alguna escuela secundaria londinense. Emerick era el único que se había mostrado interesado en una posición de esa naturaleza.

Como asistente de Norman Smith, el primer ingeniero de base de The Beatles, aprendió todo de las técnicas permitidas por el estudio para la grabación de sonido y estuvo en la primera sesión del grupo en 1963, cuando grabaron por primera vez con Ringo Starr en la batería. Participó en muchos de los primeros éxitos del grupo, pero también grabó a otros grupos como Billy J. Kramer o a la cantante Cilla Black.

Con el tiempo trabajaría como productor e ingeniero de muchos músicos, entre ellos el mismo Paul McCartney, Elvis Costello, las bandas Supertramp, Badfinger, Split Enz y America, entre muchas otras. Curiosamente el último disco que produjo Emerick fue para el grupo mexicano de pop Playa Limbo.

En 2006 escribió el libro con sus memorias titulado Here, there and everywhere, que en español fue titulado El sonido de los Beatles, junto al periodista musical Howard Massey, en el que cuenta desde su punto de vista gran parte de la historia del grupo más famoso del mundo. El libro fue muy criticado incluso por sus mismos compañeros de trabajo, quienes pusieron en duda la veracidad de las fechas y las anécdotas que el ingeniero de audio contó. Emerick había sido hospitalizado unas semanas antes de morir por una deshidratación que le afectó la habilidad para caminar. El ingeniero de audio era viudo desde 1997 y vivía solo en Los Ángeles, ciudad a la que se mudó en 1984.