Ir a Banxico es un reto “poca madre”: Jonathan Heath

Tras la polémica sobre su nominación al puesto que dejará vacante Manuel Ramos Francia como subgobernador del Banco de México, el economista Jonathan Heath dice a Proceso que su eventual nombramiento no pone en riesgo la autonomía del banco central porque no es cercano al presidente electo ni recibe línea de él, además de que cumple ampliamente con los requisitos de ley. Afirma que no está aceptando el cargo por lo que vayan a pagarle: “Es más, si no bajaran los sueldos, al aceptar este trabajo en el Banco de México ganaría menos de lo que actualmente estoy ingresando… Es un reto poca madre y creo que hasta me voy a divertir”.

Hace días se dio a conocer que, una vez que asuma el poder, Andrés Manuel López Obrador propondrá al doctor Jonathan Heath Constable como subgobernador del Banco de México, en sustitución de Manuel Ramos Francia, quien termina su gestión a finales de diciembre próximo.

El economista mexicano especialista en modelos econométricos y de la macroeconomía del país comenta al respecto que no conoce al presidente electo (“una vez lo vi y lo saludé cuando era jefe de Gobierno del Distrito Federal”) ni a Alfonso Romo Garza, quien será el jefe de gabinete (“nunca me he cruzado en la vida con él”).

En cuanto al próximo secretario de Hacienda, Carlos Urzúa, dice haberlo visto dos veces: “Una, cuando me habló para proponerme la posibilidad de ser subgobernador del Banco de México. Ese día me recordó que hace muchos años me conoció en un seminario organizado por él. Seguramente nos saludamos, pero no lo recuerdo.

“Ni siquiera puedo presumir de una relación cercana con Abel Hibert Sánchez (quien tuvo un papel fundamental en la elaboración del proyecto económico de AMLO y será asesor de Romo en el nuevo gobierno), a quien conocí hace más de 30 años.”

–¿Entonces cuáles son sus contactos en el equipo de López Obrador? –se le pregunta en entrevista.

–Lo digo enfáticamente: no tengo ninguna relación cercana con nadie.

–¿A qué atribuye que lo hayan considerado para ese puesto? Cuando se conoció la noticia, no faltaron quienes dijeron que usted será un riesgo para la autonomía del Banco de México.

–Vi comentarios que verdaderamente daban risa, como ese de que seré un peligro para la autonomía del banco central. Yo creo que es al revés. Creo que me están considerando porque tengo una reputación de independiente. No soy cercano al equipo de AMLO, pero tampoco al equipo actual de Banxico.

“Me están viendo como alguien fresco, independiente, pero que entiende muy bien cómo funciona la política monetaria y la importancia de la autonomía del Banco de México. Quieren alguien con cierta frescura, no con una formación académica tradicional –no soy itamita–, pero sí con cierto reconocimiento público, sobre todo en los sectores económico y financiero, y vieron en mí ese perfil, con una experiencia de más de 35 años en el análisis de la economía nacional.”

Años de formación

Heath Constable nació en la Ciudad de México en 1954, de padres canadienses –Joseph Heath y Doreen Constable, ya fallecidos– llegaron a México en 1949 para abrir la fábrica de pilas RAY-O-VAC.

En su autobiografía dice que de 1974 a 1978 estudió economía en la Universidad Anáhuac. En agosto de ese último año inició su doctorado en la Universidad de Pennsylvania a fin de estudiar macroeconometría aplicada con el profesor Lawrence Klein (Premio Nobel de Economía en 1980) y después fue alumno de Robert J. Shiller (Premio Nobel, 2013).

Señala que en 1979 obtuvo la maestría en economía y al año siguiente realizó los exámenes del doctorado en economía monetaria y economía internacional. Regresó a México en 1981, con la tesis pendiente, para trabajar en la Secretaría de Programación y Presupuesto, donde se encargó de “construir un modelo macroeconométrico para la secretaría. Su último cargo allí fue de subdirector de Análisis Macroeconométrico”.

El texto autobiográfico añade: “En 1983 comienza a trabajar con Abel Beltrán del Río en Filadelfia, en Wharton Econometric Forecasting Associates (WEFA), que era una empresa fundada por Lawrence Klein y originalmente asociada a la Universidad de Pennsylvania, que tenía modelos macroeconométricos de gran escala para realizar proyecciones para más de 60 países. Beltrán del Río –que también fue alumno del Nobel Klein– era el director del proyecto de investigación econométrica de México (Diemex)”, mientras que Jonathan Heath estaba a cargo de construir un nuevo modelo macroeconométrico para México a partir de los modelos anteriores construidos por Beltrán del Río. 

En 1986, continúa, Beltrán del Río compró Diemex a WEFA, formó la empresa Ciemex-WEFA (Centro de Investigación Econométrica de México) y designó a Heath director de Operaciones.

“En 1987, Jonathan se integró a una nueva empresa de consultoría macroeconómica, Macro Asesoría Económica, que pertenecía a la Casa de Bolsa Operadora de Bolsa y por lo cual regresa a México en agosto de ese año. En 1989 es nombrado director general de la empresa, en la cual contribuye para llegar a tener a más de 500 clientes. En 1992, Operadora de Bolsa adquiere el Banco Serfin y Jonathan es nombrado director ejecutivo de Análisis Económico y Bursátil del Grupo Financiero y trabaja como economista en jefe para ambas empresas hasta la primera semana de 1995.”

En la entrevista, Heath cuenta que en Macro Asesoría Económica contrató a Abel Hibert Sánchez, a quien conoció en la Secretaría de Programación y Presupuesto cuando éste hizo su servicio social. Le pareció “un cuate brillante, con mucha iniciativa. Trabajó conmigo cerca de dos años y renunció porque tenía otros proyectos. Y en el tiempo nos fuimos viendo, pero sólo ocasionalmente”.

El mandato prioritario

Cuando se le pregunta qué le interesa de trabajar en el Banco de México, responde:

–La estabilidad financiera; la investigación económica de cómo debe funcionar la política monetaria, y la operación misma del banco, hoy vital.

–Usted ha sido un crítico, muy severo a veces, de algunas decisiones del Banco de México. ¿Qué es lo que quiere aportar? 

–Hay que recordar que en la Junta de Gobierno, si llego, mi voto va a ser uno de cinco. Así que pensar en que yo pueda cambiar algo, hacer algo muy diferente en el banco, de verdad no lo creo. Lo que sí puedo hacer es inyectar cierta dosis de frescura a las discusiones de la Junta de Gobierno. Creo que entiendo muy bien la política monetaria, cómo funciona, sus alcances, sus limitaciones. Puedo ayudar a llevar bien, con los demás miembros, a sacar el máximo provecho de la política monetaria y de lo que puede hacer, pero fundamentalmente de lo que no puede hacer, que también es muy importante.

Se le comenta que el diputado Benjamín Robles, del Partido del Trabajo, aliado de Morena, propuso que el Banco de México emitiera más dinero y se usaran las reservas internacionales para impulsar el crecimiento económico.

Heath explica: “Esas son cosas que claramente el Banco de México no puede hacer. Es muy importante entender los alcances y las limitaciones de la política monetaria para sacarle su máximo jugo”.

–Circulan versiones en el sentido de que usted no cumplía con el requisito de contar al menos con cinco años de experiencia en política monetaria o dentro de instituciones financieras en tareas afines, como exige la ley.

–Cuando existía Banca Serfin fui el economista principal, fui director ejecutivo de Análisis Económico y Bursátil por más de cinco años. Luego, en HSBC fui director de Investigación Económica, encargado de México, y después me ascendieron a economista en jefe para América Latina por otros tres años. Ese requisito de ley definitivamente lo tengo.

“También dice la Ley del Banco de México que un integrante de la Junta puede provenir del sector académico, de alto nivel, con capacidad para aportar, con su experiencia, al debate de las decisiones de la política monetaria. Ahí sí no hay duda: soy académico de toda la vida. Mi posgrado y una de mis especialidades fueron en política monetaria. He dado clases en siete universidades. He sido alumno de profesores de prestigio internacional, como dos premios Nobel –Lawrence Robert Klein, precursor de los modelos econométricos, y Robert Shiller–; también de Anthony Santomero, que fue presidente de la Reserva Federal de Filadelfia, y Albert Ando, miembro del consejo directivo del National Bureau of Economic Research (NBER, Oficina Nacional de Investigación Económica). Tengo toda la experiencia académica, he dedicado mi vida a dar clases sobre la economía mexicana. Tengo todos los requisitos que exige la ley.”

–¿Está de acuerdo con el mandato único del Banco de México, a diferencia de Estados Unidos, donde la Reserva Federal debe atender no sólo la estabilidad de precios sino también estimular el crecimiento y el empleo?

–Primera aclaración, y creo que es la interpretación más equivocada que se ha hecho: en México no existe un mandato “único”, existe un mandato “prioritario”. Si yo te digo: denle prioridad a esto, no estoy diciendo que no hagas caso a lo demás. Estoy diciendo: es importante el crecimiento económico, es importante bajar la inflación, es importante esto y es importante esto otro. Primero bajas la inflación y después atiendes lo demás. Pero no significa: quiero que bajes la inflación a nivel de una obsesión y no importa nada más, sólo la inflación baja es lo que importa. Punto.

“No tenemos un mandato único. No hay que confundir ni equiparar mandato único con mandato prioritario. Porque bajas la inflación y automáticamente vas a estar cumpliendo con otros mandatos.

“¿Qué hace en Estados Unidos la Reserva Federal? Ellos ven el balance de riesgos en inflación, ven el balance de riesgos del crecimiento económico y toman su decisión. Pero en un momento dado, como cuando Paul Volcker fue presidente de la Reserva Federal –de 1979 a 1987, durante las presidencias de Jimmy Carter y Ronald Reagan–, ese país tenía una inflación de doble dígito y una recesión. Entonces dijeron: Ah, caray, tenemos doble mandato. 

“¿Y qué hicieron? Primero hay que bajar la inflación, y ya con la inflación bajo control veremos el crecimiento económico. Le dan prioridad a la inflación porque así van a ayudar al crecimiento económico y al empleo.

“¿Qué pasa en México? Exactamente igual: ven el balance de riesgos para la inflación, ven el balance de riesgo para el crecimiento económico y toman la decisión. Y si en un momento dado hay una contradicción, primero se van a asegurar que la inflación esté bajo control. 

“Pero la prueba de que el Banco de México no está obsesionado con la inflación, la puedo dar con un ejemplo. Veamos qué pasó en 2009, en plena crisis financiera internacional, que a México le significó recesión, el segundo desplome más grande de su economía en la historia reciente. 

“La inflación estaba arriba de 6%, lo doble del objetivo. ¿Qué hizo el Banco de México? Bajó las tasas de interés. El Banco de México era autónomo y tomó la decisión para impedir que siguiera cayendo la economía. Si el Banco de México hubiera tenido un mandato ‘único’, no prioritario, pues hubiera seguido subiendo las tasas y quién sabe qué más. Bajar la inflación es un instrumento para impulsar el crecimiento económico, pero no es un fin en sí mismo, mucho menos una obsesión.”

Independencia

Cuando se le pregunta a Jonathan Heath cuál sería su reacción si el gobierno de Andrés Manuel López Obrador pretendiera matizar la autonomía del Banco de México o modificar la política monetaria, responde:

–Si pensara que está en juego mi papel, si éste se convirtiera en irrelevante o yo mismo terminara por ser irrelevante, sí pensaría en hacerme a un lado. Sin embargo, cuando me propuso la idea Carlos Urzúa, no me puso ningún límite, ninguna condición, absolutamente nada. Más bien me dijo: queremos una persona con cierto perfil, que conozca la política monetaria, con cierto prestigio. Y no me interesa saber por qué lado te inclinas en las discusiones y en las decisiones de la Junta de Gobierno.

“Para mí ese fue un mensaje cañonamente claro: un respeto total a la autonomía del Banco de México. Te proponemos al Banco y tú decides; no te vamos a dar línea, no te vamos a decir nunca cómo votar. Cero. Si no me hubiera marcado eso, posiblemente no hubiera aceptado.” 

–¿Está consciente de que va a tener un sueldo mucho menor al de los actuales subgobernadores por la “austeridad republicana” de López Obrador?

–Totalmente consciente…y pues me jodí. ¿Qué te puedo decir? Estoy aceptando este puesto porque es un reto profesional. A cualquier economista le encantaría el puesto, por una serie de cosas. Obviamente no lo estoy aceptando por lo que me van a pagar, quiero que eso quede muy claro. Es más, si no bajaran los sueldos, al aceptar este trabajo en el Banco de México ganaría menos de lo que actualmente estoy ingresando… Es un reto poca madre y creo que hasta me voy a divertir.

Finalmente, guarda distancia de algunas medidas anunciadas por el próximo gobierno. Le parece erróneo bajar el IVA a 8% y el ISR a 20% en la zona fronteriza: “Vas a dar un estímulo fiscal a la zona más próspera del país, en lugar de hacerlo en las más atrasadas. Me suena descabellado… Ojalá no lo hagan de inmediato.”

Respecto de la reducción salarial de funcionarios públicos y el despido de 70% del personal de confianza, Heath opina: “A nivel general tengo que estar de acuerdo con las medidas de austeridad. Tenemos un gobierno que ha gastado muy mal; es tiempo de que tengamos uno más austero. A nivel más específico, me parece que la política no está muy clara aún. Creo que hay que ser un poco más flexible, no tan tajante. Hablar de despedir a 70% del personal de confianza es terrible, pero no sabemos cómo lo van a ejecutar. Habría que ser más flexibles y sensibles. 

Concluye: “Y eso de bajar radicalmente el sueldo del presidente y decir que nadie puede ganar más que él, quizás se están cerrando oportunidades de tener gente de muy buen nivel. A nivel general tendría que estar de acuerdo, pero creo que pudieron hacerlo mejor”.