Señor director:
En relación con el reportaje publicado en el número 2185 de la revista Proceso, del día 16 de septiembre de 2018, suscrito por Gabriela Hernández, con el título “En riesgo, la reconstrucción del patrimonio poblano”, me permito hacer las siguientes aclaraciones:
Después del sismo del 19 de septiembre del 2017, el INAH-Puebla se movilizó para hacer frente a la emergencia.
Se emitió la Declaratoria de Emergencia en 112 municipios del Estado de Puebla. Ello permitió que el Patrimonio Cultural Edificado en el estado tuviera recursos disponibles del Fondo Nacional de Desastres (Fonden) por $1,778’297,658.00 para su restauración. Este recurso se encuentra garantizado, en virtud que su origen no es presupuestal y se encuentra disponible para su aplicación.
Por su parte, el Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) cuenta con un seguro que cubre riesgos en el patrimonio arqueológico e histórico de interés jurídico del INAH, que amparó los daños causados por los sismos del mes de septiembre, y de cuya póliza se desprende que la Compañía de Seguros indemnizará toda pérdida o daño que hayan sufrido los bienes muebles e inmuebles que están bajo el cuidado del Instituto. La responsabilidad máxima de la Compañía de Seguros se establece en $3,500,000,000.00 por evento.
Ambos recursos están disponibles, y para tener acceso a ellos, existen procesos que garantizan la transparencia y la certidumbre de su aplicación.
En el caso del Seguro y para mayor prontitud, el INAH optó por el esquema de pago en especie; es decir, el pago se efectuará directamente al contratista por la compañía de seguros, siempre que cuente con un proyecto autorizado por el INAH y se apegue a los lineamientos, la supervisión y validación de la obra por parte del Instituto.
Una vez acordado con el seguro el proceso de reclamo de daños y con el mayor interés de actuar con transparencia y equidad en el proceso de restauración del patrimonio, el INAH emitió un Protocolo para la autorización de proyectos de restauración del patrimonio cultural, mueble e inmueble, identificados como monumentos históricos dañados por los sismos de septiembre de 2017, y para la validación de los contratistas o prestadores de servicio que ejecutarán los trabajos”. Con este protocolo, el INAH deja a buen resguardo su carácter normativo y rector en la materia.
En el caso de Fonden, la disposición y control de los recursos se rige y regirá por lo establecido en la Ley de Obras Públicas y Servicios Relacionadas con las Mismas, así como la Ley de Adquisiciones, Arrendamientos y Servicios del Sector Público.
Por la magnitud de los daños, que abarcan 11 estados, el INAH instrumentó un Plan Maestro y un Programa de Restauración para responder ante la tragedia, estableciendo metas puntuales a corto y mediano plazos.
Desde noviembre del 2017 se empezaron a concluir algunos trabajos de recuperación del patrimonio cultural en el Estado de Puebla, como es el caso de Nuestra Señora de los Remedios, en Cholula, y a partir de enero del 2018 se han multiplicado los frentes de trabajo en todo el territorio poblano, que a la fecha son más de 350.
Por la complejidad que reviste la restauración de los monumentos históricos, la alta especialidad y el cuidado que requiere su intervención, fueron convocadas constructoras poblanas y nacionales expertas en la materia, solicitando su apoyo, compromiso y solidaridad. Por fortuna hubo una gran respuesta y actualmente más de 40 empresas se encuentran trabajando en diferentes puntos del territorio poblano.
El censo de los inmuebles del patrimonio cultural afectados en Puebla asciende a 621. Las zonas más dañadas son la Mixteca Poblana y la zona colindante con los volcanes.
A la fecha se han concluido 118 templos y 30 muebles asociados a éstos, algunos reparados con la participación generosa de las comunidades y otros financiados íntegramente por el Seguro.
Según el Plan Maestro y el Programa de Restauración, en 2018 se tiene contemplado concluir 360 inmuebles, mientras que los demás se terminarán entre 2019 y 2020.
A finales de agosto se habían efectuado pagos a las diferentes empresas constructoras por aproximadamente 300 millones de pesos.
El Centro INAH Puebla ha iniciado las acciones para adjudicar o licitar las obras que serán financiadas por el FONDEN.
Por todo ello debo asegurarle que: a un año de los lamentables acontecimientos de los sismos de septiembre de 2017, el Programa de Reconstrucción de los Monumentos Históricos dañados por el sismo en el Estado de Puebla no está en riesgo, avanza con todo rigor y compromiso, y contará con los recursos necesarios para su instrumentación.
Atentamente:
Arq. Salvador Camarena Rosales;
Enlace de la Oficina de Sismos del INAH en el Estado de Puebla
esecamarena@gmail.com








