La obra de Emilio Carballido Conmemorantes, a diez de su muerte, será repuesta eta semana sólo en tres funciones gratuitas, en el marco de los 50 años del movimiento estudiantil de 1968, en el Centro Cultural Universitario (CCU).
“Esta obra es más contemporánea hoy que cuando Carballido la escribió”, enfatizó en el texto de presentación el director de la puesta, Emilio Méndez (Ciudad de México, 1977):
Se trata de una pieza corta del dramaturgo veracruzano, escrita en 1981, coproducida entre Difusión Cultural de la UNAM –a través de su Secretaría de Extensión y Proyectos Digitales– y la Compañía Nacional de Teatro (CNT), con investigación y dramaturgia de Gabriela Aparicio y Lourdes Guzmán González.
Después de las funciones los días 27, 28 y 29 en la Sala Miguel Covarrubias, realizará una gira virtual por distintas sedes de la universidad en México –comenzando el 9 de octubre en el CCH Sur– y el extranjero, ya que se graba en video.
El papel protagónico recae en la primera actriz y miembro de la CNT, Marta Aura, quien junto a 15 alumnos y egresados del Colegio de Literatura Dramática y Teatro de la Facultad de Filosofía y Letras de la UNAM, logran un collage generacional que, curiosamente, no sucede en 1968, sino que lleva al espectador por un viaje de 50 minutos que va desde 1969 a la fecha.
Méndez refirió a Proceso, presente en uno de los ensayos:
“Nuestro desafío era qué tanto situarla en los ochenta, cuando la escribe Carballido, cuando el México en el que vivimos reclama la actualidad de este texto. Jugamos con los tiempos, tratando de que sean diversos ejes temporales y creo que lo logramos con el vestuario, la música y, bueno, el propio texto parece fluctuar entre épocas, porque el personaje de Aura así lo expresa. Han pasado los años y parece que estos conmemorantes no suceden en 1969 o 1981, sino el día de hoy.
“Tristísimamente, y desde mi personal punto de vista, parece más reverberante afuera del teatro que cuando Carballido la escribió. Hay líneas en escena que son de hoy, pero también pensamos ofrecer una historia adelantada, sí, con una visión crítica del pasado, pero también con una postura que ve al futuro.”
Explica entonces cómo llegó a ella:
“Fue hace diez años en mi debut docente en la Facultad de Filosofía y Letras, estudiaba teatro mexicano y me encontré con esta pieza, me pareció extraordinaria porque no está situada en 1968, y su brevedad es sugerente porque en su aparente contención tiene una densidad dramática, crítica y poética. Escucho a un Carballido que no había escuchado en otras obras que sí suceden en 1968, como Únete Pueblo o La pesadilla.
“En ésta siento que Carballido era un poeta de nuestro teatro, nos dio la posibilidad de nombrar muchas cosas en términos de su oído de dramaturgo-poeta, en ésta en particular hay cadencias de la vida cotidiana que permiten nombrar situaciones dolorosas, nostálgicas, pero también gozosas”.
Y es que la obra ya fue dirigida previamente por Méndez hace diez años, en una versión de audio para Descarga Cultura de la UNAM (de la serie Teatro en Atril), con María Rojo en el papel principal. Entonces Myrna Ortega, actual titular de la Secretaría de Extensión y Proyectos Digitales de la universidad, le giró la invitación, y ahora nuevamente hacen mancuerna.
Marta Aura, cuyo papel tutelar se acerca al monólogo, dijo que como actriz le mueve muchas cosas:
“Tenía veinticuatro años en 1968, estuve en las marchas, como la del silencio, tenía ilusión y creencias… Entusiasma ver gente nueva, gente joven con un concepto nuevo, para mí el teatro es una manera de hacer pensar y crecer, de entender la humanidad, ese es mi reto, y ahora la maravilla de hacer algo que no conocía de Carballido. Siento una como herencia recibir este papel.
“Hay que entender nuestra historia, nuestras luchas, y esta obra más que nada está dedicada a los jóvenes para que un 1968 no vuelva, no vuelva a suceder.”
La difusión universitaria sintetiza así su rol:
“…Conmemorantes aborda las implicaciones individuales y sociales de la represión ejercida al Movimiento Estudiantil de 1968. Una madre buscando a su hijo desaparecido, en medio de una manifestación que justamente evoca el hecho ocurrido hace 50 años.”
Entre los 15 jóvenes actores, Héctor Sandoval (Ciudad de México, 1993), egresado de Literatura Dramática y Teatro, interpreta un papel significativo:
“Siento la responsabilidad de verter todas las palabras y potencias que tiene el texto. Hay cosas que aunque no haya vivido están ahí, pero tengo padres, hermanos, y la sola idea de imaginar cómo estarían mis padres si no estuviera, es lo que trato de invocar, pero al mismo tiempo con un sentido de luminosidad para que no carcoma a los espectadores.”
–¿Por qué verla?
–Por la memoria de lo que ocurrió hace 50 años, porque se trata de un momento –y me convenzo cada vez más de esto–, que cambió cosas en la vida de este país, me siento gozar de lo que los jóvenes ganaron a partir de ese momento, libertades que tenemos hoy en día, y porque es una obra entrañable que habla de un dolor… pero tenemos que sensibilizarnos, tenemos Ayotzinapa –no quisiera que esa fuera la razón para venir a verla–, pero creo que sí para hacer frente a lo que pasó y pasa en el país.
El telón se levantará en la Covarrubias a las 19 horas del jueves, viernes y sábado próximos, con cupo limitado.








