Tras el asesinato de dos narcomenudistas en Ciudad Universitaria –un hecho que evidenció la vulnerabilidad en que se encuentra la máxima casa de estudios del país–, el rector Enrique Graue advierte: el país tiene que replantearse la política de drogas particularmente en lo que a mariguana se refiere. En entrevista dice que los narcomenudistas siempre han estado en el campus universitario y también habla de los avances de los últimos meses en esa materia. Incluso propone el uso lúdico de la cannabis. Sin embargo, admite que, por desgracia, el mercado de la droga siguen siendo los jóvenes.
El 23 de febrero, alrededor de las 15:30 horas se oyeron varias detonaciones de armas de fuego en el área de los frontones de CU. Ese día, como nunca antes, el recinto educativo más importante del país fue vulnerado.
Esa misma tarde Rectoría emitió un boletín en el que consignó la muerte de dos presuntos narcotraficantes durante una disputa entre dos cárteles de la droga que intentan posicionarse en el campus universitario.
El rector de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), Enrique Graue Wiechers, demandó al gobierno federal “un cambio general de la forma en que aborda el problema de la lucha contra el narcomenudeo y el narcotráfico en México”. Y sentenció: “Lo que sucede en CU es sólo un reflejo de lo que pasa en cada colonia del país”.
La solución al “tremendo” índice de violencia alcanzado en México puede ser la liberación y la legalización de uso lúdico de la mariguana; incluso la UNAM prepara un foro interdisciplinario abordar el problema comenta Graue a Proceso desde la sala de juntas del edificio de Rectoría.
El 23 de febrero, un hombre de entre 23 y 25 años apodado El Güero y otro joven ofrecían drogas en la zona conocida como El Frontón cuando llegaron El Paquito, El Tortugo, El Víctor y El Niño Mariguano, quienes comenzaron a discutir con El Güero y su acompañante y luego comenzaron a golpearlos.
El Güero sacó un arma de fuego. El Niño Mariguano intentó repeler la agresión con una pistola calibre .25 pero se le encasquilló. Cayó abatido, mientras que El Paquito resultó herido.
El Tortugo y El Víctor salieron ilesos e intentaron trasladar al Paquito hasta un circuito universitario y esperar una ambulancia para que lo auxiliara; finalmente huyeron hacia el Metro Universidad.
Al día siguiente el diario Reforma informó que según la indagatoria CI-FCY/COY-1/UI-1C/D/677/02-2018, El Güero, quien vive en la colonia Santo Domingo, delegación Coyoacán, es quien le disparó al Niño Mariguano, David Eugenio Alvarenga Baeza, de 20 años, y al Paquito, Axel Gallo Vázquez, de 29, presuntos.
Los integrantes de la banda son dealers y presuntamente son gente de José Alejandro “N”, conocido como El H o El Hugo, a quien el Cártel de Jalisco Nueva Generación señaló como protegido de la Policía Federal y de la Policía de Investigación en una narcomanta colocada sobre Periférico Sur, en la colonia Progreso, delegación Álvaro Obregón, a principios de febrero.
La venta de droga en CU era controlada por El Paquito. Según Alberto Rivera Martínez, El Tortugo –uno de los dos detenidos el mismo 23 de febrero– El Paquito traía la droga de la delegación Tlalpan para distribuirla en CU.
Los detenidos declararon que el grupo de Los Güeros era tolerado y solía vender droga en el campus universitario, pero ese día El Paquito los corrió porque vendían sin su consentimiento. Con la detención del Tortugo, segundo del Paquito, el narcomenudeo en CU quedó acéfalo.
Un mensaje contundente
El 24 de febrero, en conferencia de prensa, el rector Graue aseguró que las Fuerzas Armadas no entrarán al campus universitario. Al día siguiente, durante el encuentro Pumas-Chivas en el Estadio Universitario, durante el descanso apareció en la pantalla gigante un mensaje electrónico con una sentencia lapidaria: “Fuera narcos de la UNAM”.
La edición de Gaceta UNAM del 26 de febrero abordó el tema en su portada: “No es tu amigo. Es un narco”, decía. En la contraportada reprodujo el mensaje del rector Graue sobre el tema.
El jueves 1 de marzo, la Gaceta incluyó en sus páginas fotos sobre mensajes escritos en lonas colocadas en CU tales como “¿Meterías un narco a tu casa?”; “Cada vez que compras droga en la UNAM todos lo pagamos”.
–¿Tratar de ocultar o minimizar el narcomenudeo en CU fue un error? –se le pregunta al doctor Graue.
–No, no, no. De ninguna forma se había ocultado. Es un problema nacional. El narcomenudeo existe en la universidad desde que los más viejos tienen recuerdos de ella, lo mismo que en todo el país. Los esfuerzos para atacar el narcomenudeo también son de las administraciones anteriores. Con el crecimiento de la inseguridad en el país y del narcomenudeo en la Ciudad de México, notamos un crecimiento de estas personas en el campus.
Señala que, durante el proceso de sucesión en Rectoría, incluso recibió instrucciones del secretario César Astudillo en el sentido de que era necesario diseñar estrategias para atacar el problema. En noviembre de 2015, dice, las relaciones con las autoridades de la Ciudad de México mejoraron.
Al año siguiente la UNAM analizó las posibles alternativas para atacar el problema; se identificó de manera gradual a presuntos narcomenudistas, incluso se presentaron las evidencias a las autoridades responsables de la seguridad pública, particularmente al gobierno local y a la PGR.
En marzo de 2017 ya había más de 15 dealers –vendedores de droga– detenidos. No obstante, los meses posteriores llegó más gente a cubrir los espacios porque los narcomenudistas han estado en el campus universitario siempre.
Puntualizaciones
“Tomé posesión en noviembre de 2015 –rememora el doctor Enrique Graue–. El narcomenudeo fue de las cosas que surgieron en el proceso de campaña a la Rectoría.
“A fines de 2016 comienzan las detenciones. De hecho, estamos muy conscientes de que existe narcomenudeo y uso de narcóticos en la universidad: Año con año hacemos la estadística del consumo de aquellos jóvenes que reconocen haber usado mariguana o alguna droga ilícita en el pasado o actualmente, porque el problema del consumo de drogas es nacional, va creciendo.
–A través del sistema de cámaras de videovigilancia tiene el control de lo que sucede en todos los espacios universitarios, quiénes operan, en qué momento entran, a dónde llegan, sus movimientos –se señala la reportera al rector de la UNAM.
Y añade: “Tenemos la información, porque el control del narcomenudeo no nos corresponde a nosotros; corresponde a las autoridades de justicia de la Ciudad de México y a la Procuraduría General de la República”.
Señala que son cinco los principales puntos de venta de estupefacientes detectados: Las Islas, un área de venta muy dispersa, pues los narcomenudistas entran y salen; Los Bigotes, en las inmediaciones de Metro Universidad; Los Frontones; la Facultad de Filosofía, y la Facultad de Ciencias Políticas.
–Proceso se enteró que un grupo de narcomenudistas de Tláhuac intentó negociar con usted.
–Jamás me he reunido con ellos; tampoco me han amenazado.
–Oímos también sobre la probable introducción de armas de fuego a CU y nos advirtieron sobre el riesgo de enfrentamientos entre los grupos de narcomenudistas. Incluso se lo comentamos a la abogada general de la UNAM, Mónica González Contró. Ella nos respondió que no tenía esa información. ¿Ya tienen?
–Hemos querido identificar a quienes vienen armados a CU –cada día la ocupan 186 mil personas y otros 200 mil entran y salen–; sería imposible tener un detector de metales, aunque se ha planteado como una solución. Me parece que (los narcomenudistas) siempre estuvieron armados. Estos mundos oscuros así se manejan. Por eso no quise pedir el ingreso de policías armados a la universidad, sería un riesgo para la comunidad, primero, y un gravísimo riesgo para el país.
Acerca de los vigilantes de la UNAM que el año pasado se iban a poner a disposición de las autoridades por proteger o estar coludidos con los narcovendedores, Graue explica:
“Nunca pudimos documentar que hubiera un involucramiento de ellos. Hay imágenes donde no se les ve ‘incómodos’ con la presencia de narcomenudistas, pero eso no quiere decir que estén involucrados con ellos, por eso no se hizo nada al respecto”.
–El jefe del Gobierno de la Ciudad de México, Miguel Ángel Mancera, dijo que desde 2001 hay operativos en las inmediaciones de CU y que a partir de 2015 los reforzaron. ¿El enfrentamiento a balazos del 23 de febrero pasado significa que falló el operativo?
–O que está funcionando, como quiera verlo. Es la primera vez que conozco que se ha detenido a más de una treintena de estos individuos en las afueras de la UNAM.
–¿Está satisfecho de la actuación de la Procuraduría capitalina y la PGR en cuanto a la atención a este problema?
–Estoy satisfecho en la medida en que usted quiera interpretar satisfacción. Si bien ha habido una buena colaboración, estoy insatisfecho en términos de que requerimos hacer más, requerimos reforzar toda esta colaboración y he pedido la colaboración tanto del jefe de gobierno como de la Secretaría de Salud de la Ciudad de México.
El mercado está en los jóvenes
La reportera consultó sobre el tema tanto a PGR como en la Comisión Nacional de Seguridad y ambas instancias respondieron oficialmente que no conocían del caso.
Sobre una radiografía de venta de droga en los campus de la UNAM, Graue comenta: “Existe narcomenudeo en todas las escuelas del sistema universitario; en bachillerato es menor; en las facultades, escuelas del área metropolitana, los institutos y en la FES (Facultad de Estudios Superiores) de Morelia es más bajo aun, y en las áreas de investigación prácticamente es inexistente. El narcomenudeo sobreviene cuando hay usuarios, cuando hay demanda; el mercado lamentablemente está en los jóvenes.”
Aclara: “No es privativo de la universidad, porque la venta de drogas está en todas las instituciones de nivel superior porque en todas hay demanda. De hecho, esto requiere un cambio general de la forma en que se aborda el problema de la lucha contra el narcomenudeo y el narcotráfico. No es algo que pueda una institución de educación superior combatir sola”.
–¿La UNAM es el nervio más sensible de la sociedad?
–Sí, por eso se hace muy mediático, aunque no es un problema muy diferente a lo que se vive en el país: al contrario, es un reflejo. La muerte en un enfrentamiento de riña entre narcomenudistas se da a diario en cualquier colonia de la Ciudad de México, no se diga en las de Michoacán y Veracruz.
Explica por qué está insatisfecho con la actuación de las corporaciones policiacas: Les pedimos mayor presencia en las inmediaciones, mejor capacidad de respuesta, porque a veces algunos se van. CU es un reflejo de lo que sucede en el país. Se requiere un cambio en la estrategia contra el narcotráfico y la lucha por parte de las autoridades.
Van más de 150 mil muertes y la esperanza de vida de un hombre ha bajado por tanto homicidio de jóvenes. Ahora, este problema es de salud pública. El “tremendo” índice de violencia alcanzado en México, lo tenemos que reanalizar y rediscutir. ¿Cuál puede ser la solución? Quizá la liberación y la legalización de uso lúdico de la mariguana”.
Aunque advierte que este uso lúdico no debe registrarse en las instalaciones universitarias, ya que está comprobado que reducen el nivel de aprendizaje.
“El país tiene que replantearse la política de drogas particularmente en lo que a mariguana se refiere. No está demostrado que la mariguana es un paso necesario a drogas mayores. Pero, por qué sucede esto, por el contacto de los muchachos con los narcomenudistas. Empiezan comprándoles mariguana y luego les ofrecen otras drogas. Hay países que han logrado hacerlo, como Holanda y Uruguay. En Estados Unidos 10 o 12 entidades han legalizado la mariguana”.
Definitivo, concluye el rector Graue: “Necesitamos replantear la situación y creo que con eso disminuiría la lucha armada contra el narcomenudeo”.
Al término de la entrevista, el jueves 1, en el área de Las Islas alumnos y maestros se aglutinaban en torno a Rectoría para expresar su rechazo a la violencia en el campus universitario: “¡No más violencia en la UNAM!”, era su consigna.








