La Ciudad de México, arena de competencia para el CJNG

Aun cuando las autoridades federales y el gobierno de la Ciudad de México evitan hablar claro sobre la presencia o no del Cártel de Jalisco Nueva Generación en la capital del país, lo cierto es que sus sicarios compiten con las bandas de narcomenudistas enquistadas en varias demarcaciones, principalmente en las del sur. Especialistas en asuntos de seguridad comentan a Proceso que la organización liderada por El Mencho hizo su primera incursión aquí en 2015.

Durante la administración de Enrique Peña Nieto ninguna organización criminal había desafiado de manera tan directa al gobierno federal como lo ha hecho en las últimas semanas el Cártel de Jalisco Nueva Generación (CJNG), liderado por Nemesio Oseguera Cervantes, El Mencho.

El 22 de enero pasado, en una entrevista televisiva, el secretario de Gobernación, Alfonso Navarrete Prida, declaró que el CJNG es el objetivo prioritario del gobierno federal: “No son sólo El Mencho y sus secuaces, sino la organización criminal que está detrás…”.

Dos semanas después, el lunes 5, el CJNG levantó a dos agentes de la Procuraduría General de la República adscritos a la Agencia de Investigación Criminal (AIC). Seis días después, el domingo 11, subió a las redes sociales un video en el que ambos agentes aparecen de rodillas y con las manos atadas por la espalda, mientras sus presuntos captores los amagan con armas largas. Sólo entonces la procuraduría admitió la detención de sus dos elementos.

En el video uno de los detenidos se identifica como Octavio Martínez Quiroz y asegura ser agente de la Subprocuraduría Especializada en Investigación de Delincuencia Organizada (SEIDO); el otro, quien dice llamarse Alfonso Hernández Villavicencio, lee un mensaje en el que afirma que Gobernación les dio órdenes de hacer detenciones arbitrarias y desaparecer a narcotraficantes.

Y añade: “El secretario de Gobernación, Alfonso Navarrete Prida; el general Salvador Cienfuegos y el almirante Vidal Francisco Soberón Sanz, han dado la orden a todas las dependencias de gobierno, en especial al grupo de investigación de la SEIDO, Ejército y Marina, para que hagan negativa toda captura de cualquier objetivo, sea o no sea delincuente, y desaparecer todo rastro de las operaciones que realicemos, así como permiso abierto de hacer lo que queramos con ellos, que es lo que hemos estado haciendo en conjunto con la Marina”.

Vacila un poco. Y continúa: “Acciones como tortura, robo, secuestro de nuestros objetivos y hasta desaparecerlos sin respetar mujeres, niños y personas mayores, siendo ellos las principales víctimas”.

El domingo 11, en un comunicado la PGR informó que el lunes 5 los dos agentes desaparecieron en los límites de Nayarit y Jalisco “mientras se encontraban en días de descanso y acudían a un evento familiar al estado de Nayarit”.

El martes 6, un día después de la desaparición de los agentes, en la Ciudad de México se desplegó una manta, supuestamente firmada por el grupo del Mencho, con el siguiente mensaje:

“A toda la población, nosotros somos el Cártel de Jalisco Nueva Generación. Por este medio hacemos de su conocimiento que hemos llegado (a la Ciudad de México) y que la pelea que se va a suscitar no es en contra de civiles. Pero si eliminaremos a todos los que se hacen llamar el cártel del H, llamado Hugo y su tío Don Agustín de Santo Domingo, Coyoacán.

“No permitiremos que se vuelvan a meter con nuestra gente porque nos chingaremos a uno por uno, así como a las autoridades que los apoyan, como la Policía de Investigación de la Fiscalía Narcomenudeo y la Policía Federal”.

A pesar de la detención de los agentes y los mensajes oprobiosos, el titular de la Comisión Nacional de Seguridad, Renato Sales Heredia, y el jefe de gobierno de la Ciudad de México (CDMX), Miguel Ángel Mancera, negaron que ese cártel tenga presencia en la capital de país.

Al cierre de esta edición, la PGR realizaba estudios para confirmar si los cadáveres de las dos personas localizados el pasado jueves 11 en la cajuela de un auto abandonado en el estado de Nayarit corresponden a los agentes.

Primeras incursiones en la CDMX

No es la primera vez que el CJNG incursiona en la CDMX. El 27 de septiembre de 2015 Proceso publicó un reportaje de la reportera Jesusa Cervantes en el que da cuenta de varias ejecuciones y los mensajes dejados por los sicarios de esa organización.

Uno de ellos decía: “Sr Mancera entienda la plasa no se negosia cumpla los acuerdos si quiere le dejamos más colgados Abuelo de Xochimilco sigue apollando a los lagartos y tanbién Bales Berga. Atte. CJNG (sic)”.

Otro, colocado sobre el cuerpo de un hombre, indicaba: “MANCERA, SI NO RESPETA LOS ACUERDOS HAY MUERTOS AQUÍ ESTA OTRO LA PLAZA TIENE DUEÑOS CJNG” (sic)”.

Fuentes allegadas a la Secretaría de Seguridad Pública de la CDMX afirmaron que la orden expresa es no abrir averiguaciones previas en torno a las citadas cartulinas. Sin embargo, los policías hacen registros “por si pasa algo”, escribió Jesusa Cervantes.

Proceso citó una tarjeta informativa rotulada y con sellos de la “PGJDF, Fiscalía Desconcentrada en Tlalpan” en la que se lee: “Se informa para conocimiento de la superioridad que siendo las 23:30 horas del día 9 de septiembre de 2015 y al encontrarme al interior de las instalaciones de esta fiscalía, se presentó el C. (el nombre del oficial está tachado con tinta negra), para informar que en un muro exterior de esta fiscalía se (nuevamente borrado) pegada con amenazas en contra del personal (borrado) como de la Secretaría de Seguridad Pública del Distrito Federal y que estaba firmada con las iniciales ‘CJNG’.”

El 25 de diciembre de ese mismo año, en una de las colonias aledañas a las oficinas de la Secretaría de Marina, ubicada en Canal de Miramontes, presuntos integrantes del CJNG a bordo de una motocicleta persiguieron a una pick up de la Marina placas 600156 en la cual viajaban cuatro marinos, a quienes videograbaron.

Cuando la moto se acercó a la pick up, los marinos escucharon un corrido cuya letra decía:

“En la tierra del tequila, me vestí como Nerón /un boludo cayó al suelo, los camiones entre el fuego, levanté un humaderón /Les quedó claro el aviso, ahora saben quién soy yo. /Soy El Rojo o El Menchito/ Soy Nueva Generación /Soy Nueva Generación”.

Era el corrido del Menchito, hijo de Oseguera Cervantes.

Mientras escuchaban el estribillo a todo volumen, los marinos miraron discretamente a los presuntos sicarios. Al terminar el corrido, los motociclistas rebasaron la pick up, casi rozándola.

En un video obtenido por Proceso aparece una leyenda escrita con letras rojas: “Mancera la siguiente les apuntamos con puro kuerno y no con cámaras saca a los militares de las cales CJNG”.

La advertencia de Navarrete Prida al CJNG ocurre precisamente cuando la organización Semáforo Delictivo informó que en 2017 hubo 267 ejecuciones en la CDMX, 142 más que en año previo.

Las multiplicación de las células

Según Santiago Roel, director del Semáforo Delictivo, las demarcaciones con mayor incidencia delictiva fueron la Cuauhtémoc (1.2%), Venustiano Carranza (20.9%), Gustavo A. Madero (16.9%), Álvaro Obregón (13.5%) e Iztapalapa (12.7%).

Eduardo Guerrero, asociado de Lantia Consultores, explica a la reportera las causas de las ejecuciones:

“Primero, tiene que ver con la escisión de la Unión Tepito –una de las dos principales organizaciones criminales que operan en la Ciudad de México– a raíz de la detención de su líder (Francisco Javier Hernández Gómez) Pancho Cayagua, ocurrida el 17 de agosto de 2016. Entre otros, a Hernández Gómez se le vinculó con el asesinato de 13 jóvenes en el Bar Heaven, aun cuando las autoridades de la CDMX no pudieron comprobarlo.

“Junto con su hermano Armando, El Ostión, Pancho Cayagua y Ricardo López Castillo, El Moco, un exagente federal, fundaron el grupo delictivo que se encargaba de la distribución de droga en la zona. A Cayagua, por errores de procedimiento, lo liberan el 2 de febrero de 2017, sin embargo, en el mes de octubre de ese año fue ejecutado, en el perímetro de la delegación Gustavo A Madero.

“Al interior de la Unión Tepito, la muerte de su líder aceleró una escisión que ya se venía orquestando. Se formaron tres grupos: uno es La Uva o la U; otro la Unión Tepito, y La Unión. Esa división generó brotes de violencia en las delegaciones con más delitos de la ciudad, como la Cuauhtémoc.”

El 15 de marzo de 2016 varios medios de comunicación difundieron que integrantes del grupo autodenominado U Nueva Generación estaba sembrando terror entre los comerciantes de Tepito, a quienes asaltaban, levantaban, torturaban y extorsionaban.

“Tenemos también –explica Guerrero– el tema del Cártel de Tláhuac, la otra organización criminal que opera en la Ciudad de México y que es un rescoldo de La Familia y Los Beltrán Leyva. La muerte del Ojos –en julio de 2017– también generó escisiones que provocaron ajustes internos.

“Cuando empieza a escindirse la Unión Tepito, el cártel de Tláhuac intenta expandirse territorialmente, y lo logra. Esa expansión también trae un saldo de violencia. La presencia de esa organización es en el sur y oriente de la CDMX, mientras que la presencia de Unión Tepito es en el poniente y norte.

“Hay otras bandas con presencia menor: algunas son familias, como el grupo de El Gastón, de la familia Monte Alegre; El Coyote, de la familia Ortega; El Caña; Los Rodolfos, Los Oaxacos y los del H o Huguito, este último es a quien el CJNG amenazó con acabarlo junto con su tío Don Agustín, de Santo Domingo.

“Son familias que operan el narcomenudeo y el disparo de violencia en 2017 está vinculado con ellas, con escisiones, arrestos o batimientos de líderes”, asegura Guerrero.

De acuerdo con las autoridades capitalinas, Huguito tenía nexos con Tláhuac, mientras que Los Oaxacos son vinculados con asaltos y robos en la Central de Abasto, tienen acercamiento con el CJNG y, además, disputan el barrio de Santo Domingo a Huguito.

El cártel del H es liderado por José Alejandro, Pepe, Hijo de Pancho el Perro o El Hugo.

Según el periódico Reforma, “el Cártel del H tiene su base de operaciones en las colonias San Francisco Culhuacán y Santo Domingo, en Coyoacán, mientras que Los Oaxacos están al poniente de la ciudad, en Álvaro Obregón y Cuajimalpa, aunque intentan incursionar en el sur.

“No obstante, el Cártel del H domina la zona del Ajusco, donde expulsó a La Mano con Ojos y a Los Changos. También entró a Iztapalapa, en el sector Teotongo, a raíz del debilitamiento del Cártel de Tláhuac, que solía abastecerlo de cocaína.”

Nuevas revelaciones

Eduardo Guerrero recibió información de la procuraduría de la Ciudad de México según la cual fueron Los Oaxacos quienes pusieron la lona firmada por el CJNG a principios de febrero

–¿Entonces Los Oaxacos están con el CJNG? –le pregunta la reportera.

–Mire, pueden tener varias intenciones. Una, obvia, es intimidar a su rival y hacerle pensar que está vinculado con el CJNG, pero no necesariamente es cierto, puede ser un blof de la organización criminal. Otra intención sería dañar al jefe de gobierno y a su partido en un contexto electoral.

“Quienes vieron la lona dijeron: el CJNG ya está operando en la Ciudad de México; se nos metió un cártel. Eso daña la imagen de un gobierno y puede tener un impacto en las preferencias electorales por el PRD.”

“Otra hipótesis es que, como Navarrete Prida dijo que la prioridad del gobierno federal es el CJNG, la manta es un mensaje dirigido al gobierno federal para decirle no te tenemos miedo; incluso podemos poner mantas en la Ciudad de México.”

–Además de la manta, está la detención de los dos agentes de la PGR, supuestamente por el CJNG.

–La exhibición del video con los dos investigadores de la PGR detenidos es la demostración de poder.