Partituras y grabaciones calentanas

En 1957 don Juan Reynoso, autodidacta, legendario violinista y músico guerrerense, recibió muy merecidamente el Premio Nacional de Ciencias y Artes. Un año antes, don Juan había sido invitado al Festival of American Fiddle Tunes de Port Townsend, Washington, EUA, en donde lo conoció el violinista estadunidense, este sí académico, Paul Anastasio, quien, según propia confesión, esperaba oír un rasgueo mal sonante cuando don Juan tocara su violín y, a cambio, lo que recibió fue una extraordinaria sorpresa al escuchar el virtuosismo del intérprete.

Maravillado, Anastasio decidió en ese momento conocer mucho, mucho más de la música calentana y sus intérpretes, para lo cual empezó a realizar frecuentes viajes a México, específicamente a la Cuenca del Río Balsas, hasta que mejor decidió asentarse aquí por algún tiempo.

Cuenta así el maestro Anastasio que tuvo la suerte de estudiar con don Juan Reynoso y otros varios violinistas tradicionales, entre ellos Ángel Tavira, otro violinista de leyenda. El trabajo de campo de don Paul, recopilado ahora en 2 CD-Rom, es de 20 largos años, y en él se recogen verdaderas joyas que a partir de hoy están al alcance de todos y en forma totalmente gratuita además.

Son tres mil horas de grabación de las clases a las que, en calidad de alumno, no de maestro, asistió Paul Anastasio, demostrando con ello verdadera humildad y deseo de aprender y, más importante aún, aprehender la música de la región del Balsas que abarca tres estados: Guerrero, Michoacán y Edomex.

Allí en la Tierra Caliente (por eso la denominación de “Calentanos”), con particularidades específicas se cultivan géneros tan ricos y diversos como, por supuesto, el son, los gustos y las marchas pero, quién lo dijera, también los valses, las polkas y, ¡sorpresa!, hasta el tango.

Así, esta maravilla de CD-R que editó la Secretaría de Cultura de Guerrero recopila la friolera de 150 partituras y grabaciones sonoras de las mismas, representativas de 12 géneros diferentes: 48 gustos, 31 sones, 15 marchas, 12 pasos dobles, 5 polkas, 12 valses, 2 fox trot, 2 swings, 2 danzones y 4 tangos.

Como se comprenderá, la inmensa mayoría de estas creaciones no fueron escritas originalmente sino trasmitidas de oído de generación en generación, por lo que pasarlas al papel pautado fue un trabajo aparte y de órdagos, que con una dedicación digna de todo elogio y agradecimiento realizó don Paul Anastasio quien, además, y esto debe recalcarse, no cobró un solo centavo por ese trabajo sino que lo trasladó generosamente a los hacedores de estos discos.

Son dos CD-R porque en uno están las partituras para quienes puedan leerlas. En el otro las grabaciones para todos aquellos que, sin tener preparación musical académica, quieran aprenderlas. O sea, para usar el argot musical para el que quiera aprenderlas “de olla”.

Con un tiraje de 2000 ejemplares, estas joyitas están a disposición de investigadores, estudiosos y músicos en forma totalmente gratuita, solicitándolas a la Secretaría de Cultura de Guerrero o con la promotora de esta iniciativa, Ana Zarina Palafox (www.anazarina.org)