El 1 de enero de 1975 entró en vigor una ley que estipulaba el uso obligatorio del afrikáans como idioma oficial, junto al inglés, en las escuelas de Sudáfrica. Según la nueva ley, el idioma de los colonos holandeses se usaría para enseñar el 50% de las materias básicas en todas las escuelas de la población negra, mientras que en las de la población blanca podían decidir cuál utilizar.
Los estudiantes del distrito de Soweto, el de mayor densidad de población negra en Johannesburgo, demostraron su descontento por la imposición, así como por la negativa para que otros idiomas nativos fueran utilizados. A partir de abril de 1976 las protestas callejeras comenzaron a ser más frecuentes.
El 16 de junio, más de 10 mil estudiantes, principalmente de Soweto, salieron a manifestarse evitando todo contacto con las vallas que la policía había puesto en las calles. Ante el creciente flujo de ellos, la policía decidió soltar un perro para atacarlos, y entre los que se encontraban varios menores de 15 años, quienes respondieron matando al animal.
A partir de ese momento la policía entró en pánico y comenzó a disparar directamente a los estudiantes. La cifra oficial de fallecidos fue sólo de 23, mientras que extraoficialmente se manejan cantidades entre los 176 y los 700. Los heridos, se dice, ascendieron a más de mil.
Hugh Masekela, trompetista legendario y compañero de Abdullah Ibrahim en los Jazz Epistles, compuso la canción “Soweto blues” para su exesposa, la célebre cantante y activista Miriam Makeba, en la que contaba al mundo lo ocurrido en la llamada Masacre de Soweto:
Los niños recibieron una carta del maestro/ Decía: no más Xhosa, Sotho, no más zulú./ Negándose a cumplir enviaron una respuesta./ Fue entonces cuando los policías vinieron al rescate./Los niños volaban, balas muriendo./ Las madres gritando y llorando./ Los padres estaban trabajando en las ciudades./ Las noticias de la noche le dieron publicidad./ Solo un poco de atrocidad, en lo profundo de la ciudad.
La canción se convirtió en un símbolo de la lucha contra el apartheid y reafirmó el compromiso de Hugh Masekela por lograr erradicarlo y mostrarlo aún más al mundo.
Masekela salió de su país en 1960, y gracias a músicos como Yehudi Menuhin y Harry Belafonte pudo estudiar en Londres y Nueva York, comenzar una carrera al lado de Makeba y anotarse algunos éxitos radiofónicos.
Con una prolífica carrera discográfica en el jazz, consiguió otro éxito en 1987 con la canción “Bring him back home (Nelson Mandela)” (“Tráiganlo de regreso a casa”), misma que fue prohibida por el gobierno sudafricano y que se convirtió en el canto oficial por la libertad de Mandela.
Aun así, Masekela se resistía a la idea de ser considerado como portavoz de su nación. En una entrevista concedida a la revista Jazz Wise, comentó:
“La gente siempre quiere identificarme con Sudáfrica, pero Sudáfrica es un microcosmos en mi perspectiva de vida. Me opongo al abuso de seres humanos por parte de los seres humanos, en cualquier área.
“Mi mayor preocupación son las comunidades oprimidas del mundo y las comunidades pobres del mundo. Y superan con creces a la población de personas felices. En todo el mundo, la clase baja vive en el infierno.”
Hugh Masekela falleció el pasado martes 23 de enero en su casa de Johannesburgo, rodeado por su familia, luego de una larga batalla contra el cáncer de próstata.








