Independientes… y fraudulentos

Una de las novedades del actual proceso electoral es la incorporación de las candidaturas independientes para la Presidencia de la República. Sin embargo, para el consejero Ciro Murayama, presidente de la Comisión de Fiscalización del Instituto Nacional Electoral, resulta decepcionante que algunos aspirantes a puestos legislativos y a la propia presidencia hayan incurrido en un elevado número de irregularidades, sobre todo la presentación de apoyos ciudadanos falsos y la falta de rendición de cuentas.

En este 2018, la experiencia de los candidatos independientes a ocupar un cargo de elección popular –en vigor desde 2014 en la legislación electoral–, que permitiría oxigenar la vida democrática del país y propiciar que la política nacional deje de ser, paulatinamente, patrimonio de partidos políticos y poderes fácticos, está resultando toda una decepción.

La información que el Instituto Nacional Electoral (INE) tiene en su página electrónica, y que actualiza permanentemente, da cuenta de la opacidad en el manejo de los recursos y de las trampas en que incurren los aspirantes independientes –con sus honrosas excepciones–, tanto para la Presidencia de la República como para las diputaciones y las senadurías.

De acuerdo con la ley electoral, son dos requisitos los que deben cumplir los aspirantes a una candidatura independiente.

Primero, tienen que acreditar el apoyo ciudadano: 866 mil 593 firmas para presidente, con una dispersión geográfica de 1% del padrón en al menos 17 estados del país; y para legisladores, 2% del padrón correspondiente.

Y, segundo, rendir cuentas, con total transparencia, de sus ingresos y sus gastos. Pero en ambos casos –salvo esas excepciones que dejan alguna esperanza–, la mayoría de los aspirantes independientes han quedado a deber.

Para la Presidencia de la República se registraron 48 aspirantes (seis mujeres y 42 hombres), de los cuales ni siquiera 10% tiene posibilidades de llegar a la boleta electoral.

Según las estadísticas del INE, en primer lugar está Jaime Heliodoro Rodríguez Calderón, El Bronco, gobernador de Nuevo León con licencia. Al corte del viernes 26 (a las 00:00 horas), llevaba registradas 1 millón 749 mil 476 firmas, poquito más del doble de las requeridas. Un “avance de 201.9%” respecto de la meta, según el INE.

Sin embargo, el instituto le da por buenas o le ha validado sólo 1 millón 3 mil 323 firmas, que efectivamente están en la lista nominal de electores. Es decir, 746 mil 153 firmas menos (42.7%) de las que El Bronco había reportado.

Los demás punteros están en la misma situación. En segundo lugar aparece Margarita Ester Zavala Gómez del Campo. Tiene registradas 1 millón 234 mil 898 firmas, que significan un avance de 142.5% de la meta, pero el INE sólo le reconoce hasta ahora 816 mil 535, es decir, 34% menos de lo que ella reportó.

En tercer sitio aparece Armando Ríos Piter, El Jaguar. Tiene registradas 1 millón 205 mil 590 firmas, que significan un avance de 139.1% de la meta. Pero el instituto sólo le ha validado 766 mil 652 apoyos, o sea, 438 mil 938 menos (36.4%) de los que tenía reportados hasta el viernes 26.

En cuarto está un catedrático de la Universidad Autónoma del Estado de México, Édgar Ulises Portillo Figueroa, con 673 mil 182 firmas y un avance de 77%; pero el INE sólo le ha validado 26 mil 376. Es decir: 646 mil 806 de los apoyos que ha reportado (¡96%!) aún no tienen el visto bueno de la autoridad electoral.

En quinto lugar aparece María de Jesús Patricio Martínez, Marichuy, la contendiente por los pueblos indígenas, con 184 mil 106 firmas que significan un avance de 21.2%. El INE le ha validado 174 mil 566, que son 9 mil 540 votos menos (5.2%) de los que ella ha reportado.

En sexto lugar, de entre los 48 aspirantes, aparece el exconductor de radio Pedro Ferriz de Con, con 170 mil 350 firmas o 19.7% de avance. Pero el INE sólo le reconoce hasta ahora 68 mil 677 apoyos, lo que significa que no le ha validado 101 mil 673 firmas (casi 60%) de las que reportó.

Los otros 42 aspirantes no alcanzan, al menos al corte del viernes pasado, ni siquiera 10% de las firmas requeridas. Y de los seis primeros, como se vio, es Marichuy la más “limpia” en su reporte de apoyos ciudadanos.

El INE dice que las firmas que no ha validado “están en proceso de verificación o bien se identificaron como duplicados, bajas del Padrón Electoral o de la Lista Nominal o como ‘no encontrados’ en la base del Registro Federal de Electores”.

En cuanto a la dispersión de los apoyos ciudadanos que marca la ley –1% del padrón en por lo menos 17 estados–, sólo tres están en posibilidades llegar a la boleta, salvo que el INE encuentre anomalías extremas en la validez de los apoyos registrados, y son: Armando Ríos Píter, que ya cuenta con aquel porcentaje del padrón en 15 estados; El Bronco, en 12, y Margarita Zavala, en ocho, con datos del corte al lunes 22.

Pero nadie puede cantar victoria: El Bronco tiene cuestionado 42.7% de sus apoyos ciudadanos registrados; Ríos Piter, 36.4%, y Margarita Zavala, 34%.

Burdas trampas

Si en el caso de los aspirantes independientes a la Presidencia pueden presumirse irregularidades, en los casos de aspirantes a diputados y senadores independientes la situación se agrava.

En entrevista, el consejero electoral Ciro Murayama Rendón, presidente de la Comisión de Fiscalización del INE, muestra su desencanto con la experiencia: “La figura de los independientes fue pensada como una ventana para oxigenar la vida política electoral que estaba habitada sólo por los partidos políticos, y pues nos hemos llevado algunas sorpresas, creo que todos.

“Hay básicamente dos requisitos que tienen que cumplir los independientes: uno es el de las firmas, los apoyos; y otro es el de rendir cuentas. Y hemos encontrado vicios en los dos terrenos. No quisiera generalizar porque hay muy honrosas excepciones. Por el lado de las firmas, para decirlo sin rodeos: fraude.

–Explíqueme, por favor.

–Pongo un caso concreto, y pionero: en la elección de 2016 a la Asamblea Constituyente de la Ciudad de México, se abrió la vía también para los candidatos independientes. Para lograr el cargo, el aspirante debía lograr 80 mil firmas de apoyo ciudadano. Se anotó mucha gente, de todo tipo, a candidatos independientes… Ahí fue cuando por primera vez nos saltó la alarma de que se estaba haciendo fraude en el sentido de presentar respaldos que no eran genuinos. A eso me refiero con fraude.

“Si yo necesito traer apoyo ciudadano y presento el nombre de un ciudadano inexistente, o de uno que en realidad no me dio su apoyo pero estoy usando su nombre, incluso estoy usando datos que deben estar protegidos, como su clave de elector, pues yo ya ahí estoy casi invadiendo o pisando el terreno de la falsificación de documentos. Y eso fue lo que nos pasó.

“Encontramos que muchos de los nombres que nos daban eran de gente que se había dado de alta en el padrón, pero había cosas increíbles: esas personas habían muerto años antes de que saliera la convocatoria para la Asamblea Constituyente; o ya no vivían en la Ciudad de México y no podían darle su apoyo a un aspirante a candidato independiente aquí, o habían perdido sus derechos políticos porque los había sentenciado un juez desde hace años y estaban presos. O eran personas que ya habían sido dado de baja del Padrón Electoral porque su credencial tenía más de 10 años y nunca fueron a reponerla.

“Entonces encontramos que (los aspirantes) habían tenido acceso a listados nominales, y los había en las cédulas. Esta fue una práctica muy generalizada.

“El tribunal nos dio la instrucción de que fuéramos muy garantistas y llegaron treinta y tantos candidatos independientes a la boleta. Ninguno de ellos tuvo más votos que firmas de apoyo, lo cual es inverosímil.­

“Esta vez decidimos usar la tecnología y generar una aplicación, que al día de hoy lleva ya más de 6 millones de apoyos recabados –lo cual demuestra que sirve–, con el siguiente propósito: que tuvieras que estar en contacto con el ciudadano, que te presentara su credencial por los dos lados, le tomaras una fotografía, te firmara y, si estaba de acuerdo, incluso tomaras una foto adicional de él como reconocimiento facial de que es el portador de la credencial que corresponde, y eso se nos enviara.

“Eso permite que en todo lugar donde haya transmisión de datos de telefonía celular se pueda enviar la información en línea directamente a nuestros servidores. Es una información que no queda guardada en el teléfono del asistente, así se llama. Los aspirantes a candidatos independientes pueden habilitar asistentes y ellos les recaban las firmas, pero no se quedan los datos de la credencial en el teléfono, viajan directamente al servidor del INE.

“Incluso hay más protección del dato, porque no está la fotocopia de la credencial o el dato de la credencial en un papel que yo pueda fotocopiar y guardar. Le toma la foto, viaja encriptado, no hay una memoria en el teléfono, apenas entra a un lugar con recepción de internet, incluso si ando en un punto sin cobertura, recabo las imágenes, los datos, las firmas, las fotos en su caso, y cuando llego a un lugar donde hay cobertura, viaja la información. Llegan cientos de miles cada día.

“Tenemos un procedimiento: si tú mandas el dato de una credencial y ese dato checa, corresponde a un dato de la Lista Nominal. Es un apoyo que yo voy procesando como potencialmente válido.

“De los que pasaron el primer filtro, se hizo un análisis y se encontró, ya viendo las fotografías, que no son de credenciales de elector, sino de algunas plantillas muy parecidas a una credencial de elector donde se imprimen datos de ciudadanos, datos genuinos, pero la credencial no es genuina. Ni siquiera se trata de una falsificación de credencial, es una simulación de credencial.

“Sobre esa credencial simulada se ponen datos, se toma la foto. ¿Pero esos datos de dónde los sacaste? También de un listado nominal antiguo, casi todos son de listados nominales antiguos. Y el formato simulado es de una credencial del IFE que usó entre 2008 y 2013, ni siquiera es del INE.

“Son 28 casos de aspirantes a candidatos independientes a diputados federales, que ya fueron notificados y hubieran podido llegar a la boleta si nosotros no hubiésemos hecho esta verificación. Entonces vamos a tener que hacer la misma revisión para senadores y para presidente.”

Murayama se muestra indignado:

“Aunque nunca he sido un fan de las candidaturas independientes, porque creo que hay una sobrevaloración de la idea de que un ciudadano que viene, te presenta una plataforma mínima, una asociación civil que registra un número de firmas y trae un ideario, gente, organización para participar en elecciones… ¿Cómo se llama eso en las democracias de todo el mundo? Un partido. Nada más que estos son partidos con nombre unipersonal y efímeros, que duran lo que un proceso electoral.

“En cambio, le subiste los obstáculos a los ciudadanos que vienen organizados a participar en política y no dejas que se constituyan partidos políticos, sino cada seis años y con requisitos más altos que en el pasado. Entonces estamos desestimando la participación organizada de los ciudadanos y favoreciendo los partidos unipersonales, como si una persona que participa en política sola, o con su nombre por delante, fuera virtuosa, y quien participa organizada fuera digna de desconfianza. Pero ese es el modelo legal que tenemos.

“Aunque yo no sea fan, el problema es que ellos están desvirtuando las candidaturas independientes por hacer estas trampas. Y nosotros vamos a reconocer y a facilitar la llegada a la boleta sin poner ningún obstáculo adicional a los requisitos que marca la ley, a todos los que cumplan bien. Pero a los que quieran engañarnos a nosotros y a la ciudadanía, creo que no los debemos dejar pasar.”

Finalmente, Murayama aborda el asunto de la rendición de cuentas:

“En fiscalización, lo que hemos tenido es que los independientes son mucho más reacios a rendir cuentas. De los aspirantes a candidatos a diputados, prácticamente dos terceras partes no presentaron informes, y ninguno de ingresos y gastos.

“En los aspirantes a senadores, 73%, o sea, casi tres de cada cuatro, no presentó informes, aunque tienes algunas notables excepciones, como Pedro Kumamoto. Este cuate agarró y desde el primer día empezó a decir: me está cayendo tanto dinero a mi cuenta y tanto dinero está saliendo, lo cual incluso demuestra que no es un problema de dificultad del Sistema Integral de Fiscalización, que tienes gente muy cumplida y otros que simplemente le dieron la espalda a esta obligación.

“En el caso de los aspirantes a la Presidencia, lo que encontramos es, primero, un gasto mucho mayor que ingresos por parte de El Bronco. Con Margarita pasó un periodo breve; hay que decir que eso no es necesariamente una infracción, quiere decir que te pueden estar dando a conocer lo que están contratando, es decir sus pasivos, y eso está bien; que te digan: ‘Yo ya mandé a poner espectaculares, nada más que todavía no los pago. No he metido el dinero a la cuenta, todavía estoy en recaudación, espero llegar’. Al final tienen que cuadrar las cifras.

“Hay cierta correspondencia entre el monto de recursos involucrados, las firmas, la presencia y lo que están reportando. En tercer lugar está Ríos Piter; en cuarto, con bastante más recursos reportados, María Jesús Patricio. Y llama mucho la atención Pedro Ferriz, que es uno de los que más presencia mediática tienen y que a 100 días de haber empezado sus actividades proselitistas no ha declarado nada al INE, ni de ingresos ni de gastos, y eso que ha venido a presentar quejas, denuncias, pero en la parte de rendición de cuentas no la ha cumplido en lo más mínimo. Y en firmas va muy rezagado.”

Concluye Murayama: “Alrededor de las candidaturas independientes se construyó un globo de optimismo exacerbado que se está desinflando. Pero al mismo tiempo llegaron para quedarse, y pueden significar opciones interesantes, que pueden poner contra la pared a los partidos políticos. Pasó en Nuevo León, y eventualmente van a ser parte del paisaje, con sus aciertos y defectos”.