Señor director:
En el PRD se ha perdido la memoria y la cordura. Por sentido común, no puede aliarse con el PAN que ha convalidado los fraudes más vulgares de la historia contemporánea de México, no puede estar con el partido que en 1989, encabezado por Diego Fernández de Cevallos, avaló la incineración de las boletas electorales de 1988, favoreciendo al PRI.
Tampoco debe irse con el PAN, que en 2006 impuso a Felipe Calderón Hinojosa como presidente de México, país enlutado por su guerra estúpida.
No es posible hacer alianzas con el partido que apoyó convertir el mayor saqueo financiero de políticos y banqueros en deuda pública conocida como Fobaproa, ahora llamada IPAB.
Basta saber que el PAN creció en el sexenio de Carlos Salinas de Gortari como comparsa de “ese PRI corrupto” (como dice Ricardo Anaya Cortés).
Hubo asesinatos de perredistas como nunca en la oposición al régimen. ¿Ya se les olvidó esa parte de la historia del PRD, o qué estaban haciendo ustedes, en ese entonces, señoras y señores? ¿Acaso nunca leyeron los periódicos o las revistas como Proceso, en los que se documentaron esas atrocidades? ¿No recuerdan la frase “ni los veo ni los oigo”, que decía Carlos Salinas de Gortari para ignorar a la oposición?
El PAN fue y es comparsa del PRI. Para ellos no hay un asunto en el que no se pueda llegar a un arreglo.
¡Despierten, señores! ¡Despierten, no sean inocentes (por decírselos amablemente)! El PRI, el PAN y sus aliados representan lo más reaccionario de México. A los integrantes de esos partidos no les importa el bienestar común, mucho menos el ambiente.
En esos partidos dicen pedir humildemente el voto, pero para gobernar de manera despótica en todo el sexenio. Recuerden cómo ha ido perdiendo valor la moneda, recuerden el aumento de precios sin justificación y la precarización del nivel de vida de todos.
Todo lo justifican con mantener las finanzas sanas y esa abstracción llamada macroeconomía. De antemano, aclaro, yo no soy economista, pero es por sentido común que las cosas no están bien después de 30 años de políticas neoliberales de lo más salvajes. Al leer esta carta, divulguen quiénes son en realidad el PRI, el PAN y sus aliados. Son rentistas de las crisis, mercenarios en el poder público.
Atentamente:
Rubén Martínez Díaz








