“Algunos poetas de nuestra lengua”, de Sergio Mondragón

Es imprescindible que, si bien aparecido el año pasado, deje de reseñarse un libro como Algunos poetas de nuestra lengua. Siglos XII al XXI (Ediciones Eón, 390 páginas), de Sergio Mndragón.

Oriundo de Cuernavaca, Morelos, donde nació en 1935, publica estos 24 ensayos que aproximan al lector hacia la obra de 17 poetas mexicanos, seis españoles y la del nicaragüense Ernesto Cardenal.

La primera parte del volumen destaca los textos sobre vates hispanos: “Gonzalo de Berceo y su abandono de una estética muerta”, “Juan Ruiz, Arcipreste de Hita, y el fin de un sistema poético cerrado”, “La descomposición de la obra en Garcilaso y Boscán”, “Pedro Calderón de la Barca y el sueño de la vida”, “Fray Luis de León y ‘la vida retirada’ en la naturaleza”, y “La poesía de San Juan de la Cruz y la obra de arte perfecta”.

En el intermedio, Mondragón (miembro del Sistema Nacional de Creadores de Arte), ofrece sus análisis “José Juan Tablada, ‘nuestro poeta más joven’”, “Conversación con el ánima de Ramón López Velarde” y “Ernesto Cardenal: misticismo, poesía y revolución”.

La sección final, intitulada “Ruptura y germinación: la ‘nueva poesía mexicana’” es la más prolija. Según desglosa su introducción, la segunda mitad del siglo XX fue testigo de cambios profundos ocurridos en el ámbito de la poesía nacional, “un tiempo de ruptura con el pasado y a la vez surgimiento de otra forma poética y otra concepción de la poesía”.

Sergio Mondragón compila ahí las investigaciones en torno a dos mujeres poetas: “Una lectura de la poesía de Coral Bracho” y “La poeta Dana Gelinas y el purgatorio de todos”. Además:

“Salvador Novo, lo nuevo, lo vetusto”, “La poesía silenciosa de Germán List Arzubide”, “La ‘nueva poesía’ mexicana y Marco Antonio Montes de Oca”, “Homero Aridjis: Ver para crear”, “La poesía de Juan Martínez y la ‘perfecta armonía del universo’”, “José Vicente Anaya y su poesía”, “Adolfo Castañón, polígrafo, lector, y bibliotecario-archivero”, “Marco Antonio Campos y la fecundidad poética”, “Javier Sicilia. El poeta y lo inasible”, “Transparencia de Gabriel Zaid” y “La hora y la neblina. El dibujo y su envés. Alberto Blanco”.

Asimismo, un par de ensayos están dedicados a poemas específicos: “El cántaro roto de Octavio Paz no está hecho pedazos” y “David Huerta. Incurable. Una hipótesis”.

Mondragón estudió periodismo, que ejerció en la revista Siempre!, El Universal y Excélsior (periódico del que fuera corresponsal en Japón, donde residió dos años). Editor de las publicaciones culturales El corno emplumado, Japónica, Memoranda, Revista de estudios budistas y colaborador de la Revista de literatura mexicana contemporánea (de Editorial Eón y la Universidad de Texas en El Paso), fue becario del Centro Mexicano de Escritores y profesor visitante en universidades estadunidenses de Illinois, Indiana y Ohio.

En 2010 obtuvo el Premio Internacional de Poesía Zacatecas y en 2011 el Xavier Villaurrutia de escritores para escritores. Ha sido autor (o coautor) de cuatro antologías de poesía (hispanoamericana, mexicana, norteamericana y japonesa) y seis poemarios. Algunos poetas de nuestra lengua… apareció con agradecimientos de Mondragón al Fondo Nacional para la Cultura y las Artes, hoy Secretaría de Cultura. (RP)