“Estoy encarcelado desde hace 16 años, soy inocente y nadie me ayuda”

Señor director:

Mediante el semanario que usted dirige, deseo dar a conocer al presidente Enrique Peña Nieto, al gobernador de Chiapas, Manuel Velasco Coello, y al titular de la Comisión Nacional de los Derechos Humanos, Luis Raúl González Pérez, mi insoportable situación.

Desde hace 16 años estoy encarcelado injustamente en el Centro Estatal de Reinserción Social para Sentenciados número 8 de Villaflores, en este estado.

Mi expediente, número 51/2009, está radicado en el juzgado tercero Penal de Tuxtla Gutiérrez. Se me acusa del asesinarto de Alejandro de Jesús González Pastrana y de Consuelo Pastrana Castellanos.

Esta pesadilla comenzó en 2001, durante la gubernatura de Pablo Salazar Mendiguchía, quien nombró a Mariano Herrán Salvatti procurador general de Justicia; a Néstor Escobar Roque, subprocurador, y a Arturo Salgado Cordero, director de la Policía Judicial del estado.

Estas tres personas son las responsables de que, mediante tortura física y psicológica, con los ojos vendados, me hicieran firmar documentos cuyo contenido desconocía. Lo mismo ocurrió con otras cinco personas.

Días después nos enteramos de que lo que firmamos bajo tortura eran confesiones que nos inculpaban por homicidio calificado, delincuencia organizada y robo con violencia.

El actuar de los agentes del Ministerio Público y de los jueces de mi caso siempre ha sido amañado. Como ejemplo, a una de las personas inculpadas junto conmigo, Filemón Santos Mancilla, intentaron sobornarla con 100 mil pesos para que declarara en nuestra contra. Estamos encarcelados sin ninguna prueba, usaron testigos falsos y falsificaron firmas en nuestra contra.

También debo aclarar que algunos de los acusados en este caso ya fueron exonerados y liberados, pero yo no, quizá, por no tener los recursos económicos para contratar a un buen abogado.

Solicito ayuda de la Comisión Nacional de los Derechos Humanos porque desde 2001 he acudido a diferentes instancias, como la Mesa de Reconciliación, dependiente del gobierno de Chiapas; la Comisión Estatal de Derechos Humanos y el Centro de Derechos Humanos Fray Bartolomé de Las Casas, y nada ha pasado. Lo único que pido es recuperar mi libertad.

También quiero dar a conocer que durante mi reclusión he promovido varios amparos, los cuales nunca han procedido. Es más, ni siquiera me han notificado alguna respuesta.

Atentamente:

Marco Antonio Coutiño Pérez