Cuatro de cada 10 municipios del país no tienen coordinadores de Protección Civil ni han adaptado en sus programas de gobierno el concepto de Gestión Integral de Riesgo para prevenir, atender y rescatar a la población en caso de una emergencia, admite el coordinador nacional de Protección Civil, Luis Felipe Puente Espinosa.
Pese a ello, asegura, la preparación del gobierno mexicano está “al nivel de Japón”, el líder mundial en la materia, de acuerdo con la Organización de las Naciones Unidas.
Egresado de la carrera técnica en administración de empresas turísticas por la Escuela Mexicana de Turismo y cercano al presidente Enrique Peña Nieto, Puente asegura que en 40% de los 2 mil 446 municipios y delegaciones del país está pendiente la implementación de un modelo de análisis de la vulnerabilidad de sus territorios, así como de reglamentos de construcción, un Atlas de Riesgo y la integración de los funcionarios del gabinete federal para saber cómo enfrentar una emergencia.
Puente insiste en que México se halla al nivel de los países mejor preparados para enfrentar los fenómenos naturales. Incluso presume que en mayo pasado Cancún fue sede del quinto encuentro de la Plataforma Global de Reducción de Riesgos de Desastres de las Naciones Unidas, que por primera vez se realizó fuera de Ginebra.
El funcionario explica que México enfrenta cinco vulnerabilidades: hidrometeorológicas, por ubicarse entre los océanos Atlántico y Pacífico y estar cerca del Caribe; sísmicas, particularmente en Chiapas, Oaxaca, Guerrero y Michoacán; volcánicas, pues existen volcanes activos; de incendios forestales, y por “actividad social”, dice en referencia a concentraciones masivas.
Asegura que en el país ya está completo el Atlas Nacional de Riesgo, en tanto que la Ley General de Protección Civil –publicada en el Diario Oficial de la Federación en junio de 2012– está homologada en las 32 entidades. Incluso destaca algunas, como las de Jalisco, Guanajuato, Ciudad de México y Chiapas porque, dice, tienen “resultados magníficos de capacitación e integración”.
Por obligación legal, el Consejo Nacional de Protección Civil sesiona una vez al año con el jefe del Ejecutivo como presidente del mismo y con los integrantes del gabinete central y el ampliado, emite un informe y da instrucciones, según el programa en la materia.
A cada entidad le corresponde hacer lo mismo con sus consejos estatales, cuyos responsables son los gobernadores. La ley en la materia los obliga a instalarse en mayo, cuando inicia la temporada de lluvias. No obstante, de acuerdo con la nueva gestión, cuando la emergencia rebasa los niveles locales y estatales de gobierno, se debe instalar el Consejo Nacional y se aplica el Plan MX, como ocurrió con los sismos del 7 y 19 de septiembre.
El 19S
El 19 de septiembre, poco después del mediodía, Puente estaba en Oaxaca, donde acompañó al presidente Peña Nieto a una visita de trabajo para supervisar los trabajos de recuperación tras el sismo del día 7 de ese mes. El funcionario relata que el avión presidencial estaba a punto de aterrizar cuando comenzó a recibir en su celular las imágenes del sismo de 7.1 grados que azotó a la Ciudad de México, Morelos y Puebla.
“¡Señor presidente: está temblando horrible, se están cayendo los edificios!”, le dijo a Peña Nieto, al tiempo que le mostró los videos.
–¿Qué hacemos? –preguntó el
mandatario.
–Regresémonos.
El Estado Mayor Presidencial dio la orden al piloto para virar la aeronave hacia la Ciudad de México. Apenas aterrizó en la base militar de Santa Lucía, Puente subió a un helicóptero con los titulares de las secretarías de la Defensa y de Marina, general Salvador Cienfuegos y almirante Vidal Soberón, respectivamente, para hacer una primera evaluación de lo ocurrido.
El sobrevuelo duró 35 minutos. Puente dice que cuando regresó a Los Pinos le dio el reporte al presidente y se fue al C-5, donde ya se estaba integrando el Comité de Emergencias de la ciudad, a cargo del jefe de Gobierno, Miguel Ángel Mancera. Y se inició la coordinación de las fuerzas federales.
Según Puente, la policía capitalina no actuó debidamente para liberar las vialidades. Hubo, dice, un “pequeño colapso momentáneo de carácter natural”, así como desinformación o duplicidad de informes en los 38 sitios donde se derrumbaron edificios, pese a que en cada lugar había “un civil al mando” en los cordones de seguridad impuestos por la Marina, Sedena, Policía Federal y policía capitalina.
Añade que en esa reunión del C5, y “para no dispersar la realidad”, se acordó que Mancera diera las cifras oficiales de víctimas en la CDMX y él las de las otras entidades afectadas en su cuenta oficial de Twitter.
El coordinador
Luis Felipe Puente explica: “Mi chamba en una emergencia es la coordinación con todos los secretarios y los gobernadores a través de sus representantes o tomadores de decisiones. Yo no dirijo, coordino”.
Asegura que entre las medidas que la Coordinación de Protección Civil ha puesto en marcha para fortalecer el sistema de prevención de riesgos en el país están las siguientes: creación de la carrera técnica en gestión integral de riesgos, que desde hace un año imparte en línea el Centro Nacional de Prevención de Desastres (Cenapred) y a la que se han inscrito 19 mil personas, de las cuales ya egresaron 469.
Otra medida tomada a raíz de la emergencia por los sismos de septiembre, dice, es la capacitación técnica que el Cenapred les dio a 10 mil ingenieros y arquitectos voluntarios como “evaluadores” de escuelas, monumentos, edificios y viviendas afectadas.
No obstante, admite, la capacitación no tiene el nivel de los aproximadamente 500 estructuristas que hay en el país, que son pocos para atender las necesidades particularmente en los estados.
Adelanta que presentará un programa nacional de brigadistas comunitarios para capacitar a gente que ayudó en el sismo, con el propósito de convertirla en profesional y que a su vez capacite a sus vecinos.
Sobre la propuesta que hizo Mancera como presidente de la Conferencia Nacional de Gobernadores el viernes 13 de elevar la Coordinación Nacional de Protección Civil a Secretaría, Puente la considera improcedente.
Cuenta que el 19 de septiembre el general Cienfuegos le dijo: “En una emergencia nacional, el comandante es el coordinador nacional”. Y así es, “todo el equipo de todas las fuerzas del gobierno federal está a disposición de la coordinación”.
–¿México está preparado para un sismo mayor a 8.2 grados?
–Ningún país lo está. Ni Chile ni Japón. La fuerza de la naturaleza es mucho más poderosa que cualquier gobierno del mundo.








