Se rebela ante la CAAD el presidente de la Federación de Esgrima

La Comisión de Apelación y Arbitraje del Deporte resolvió que la permanencia de Jorge Castro Rea al frente de la Federación Mexicana de Esgrima es ilegal y lo emplazó a dejar el cargo porque violó normas y estatutos del deporte al manipular el proceso de elección y designarse él mismo para otro periodo de cuatro años. Sin embargo, el directivo anunció que no se va y que apelará, y acusó a dicha comisión de servir a intereses ajenos a la disciplina.

La Comisión de Apelación y Arbitraje del Deporte (CAAD) resolvió que es ilegal el proceso en el que Jorge Castro Rea se reeligió como presidente de la Federación Mexicana de Esgrima (FME) para el periodo 2017-2021.

La CAAD determinó que el directivo violó el estatuto y el reglamento de la FME, pues no presentó un plan cuadrienal de trabajo que debió ser aprobado en una asamblea tres meses antes de las elecciones realizadas el 18 de diciembre de 2016.

También concluyó que, al incumplir con ese requisito indispensable, no tiene validez la elección del Consejo Directivo, e instruyó a la FME informar de qué manera acatará la resolución, lo que representa que deberá repetirse el proceso. En caso de no hacerlo, advirtió el organismo, Castro Rea caerá en desacato y será sancionado conforme a lo que marca la Ley General de Cultura Física y Deporte.

En respuesta, la FME emitió un comunicado en el que asegura que la resolución de la CAAD no es definitiva, ya que, sostuvo, la federación “está en posibilidad de presentar diversos recursos legales contra la misma (resolución)” y que, al no encontrarse firme ésta, el Consejo Directivo que encabeza Jorge Castro Rea se mantiene en funciones.

Pero la medida de la Comisión es definitiva, pues fue emitida el pasado 26 de julio derivada del recurso de apelación número CAAD-RA-01/2017 que interpuso el presidente de la Asociación Queretana de Esgrima AC, Eduardo Lara Celis, contra los actos de la federación.

El directivo queretano, quien es tío de la esgrimista Paola Pliego, se inconformó ante el máximo tribunal del deporte mexicano a principios de enero pasado para impugnar tres de los 10 puntos del orden del día incluidos en la convocatoria de la Asamblea General Ordinaria que la FME realizó el 18 de diciembre de 2016; los más importantes fueron el 6 y el 8, es decir, la presentación del plan cuadrienal 2017-2021 y la elección del Consejo Directivo para el periodo 2017-2021, además de la toma de protesta.

Lara presentó como evidencia el reglamento del estatuto de la FME, en cuyo artículo 70, fracción VII, se establece que para garantizar el desarrollo planificado del deporte cualquier candidato a presidente de la federación deberá presentar tres meses antes de las elecciones, como parte de su campaña, un plan de cuatro años que tenga objetivos, forma de desarrollarlos y un sistema de evaluación. “Este plan deberá ser aprobado por la asamblea antes de su candidatura”, indica el estatuto.

Manipulación del proceso

Para demostrar el incumplimiento, Lara Celis presentó la convocatoria para la Asamblea General Ordinaria de la FME que se realizó el 17 de octubre de 2016. En el orden del día correspondiente no se incluye la presentación de un plan cuadrienal por parte de Jorge Castro Rea ni de ningún otro candidato; tampoco fue aprobada alguna candidatura para contender por la presidencia de la federación.

Asimismo, antes del 17 de octubre de 2016 no se realizó alguna otra asamblea en la que se diera cumplimiento a estos dos requisitos. Lara también denunció ante la CAAD que Castro Rea, quien en su calidad de presidente de la FME elabora y firma todas las convocatorias para las asambleas, manipuló las fechas “en un intento por cumplir” con sus obligaciones estatutarias y puso como día de presentación de lo anterior el 17 de enero de 2017.

“Así, la elección del Consejo Directivo y la toma de protesta resulta claramente antijurídica, pues al tratar de impedir que surgiera otro candidato por la presidencia aparte de él mismo, Jorge Castro Rea, el presidente actual de la federación, manipuló las fechas de las convocatorias. No permitió a posibles candidatos de la FME presentar en tiempo y forma su programa cuadrienal para ponerlo a consideración de la asamblea y obtener su posible aceptación. Además, ocultó el estatuto y su reglamento (a los aspirantes) y no pudieron ejercer ese derecho.

“Al mismo tiempo, con actitud dolosa y prepotente –continúa la denuncia de Lara–, Jorge Castro Rea omitió presentar en tiempo y forma a la asamblea su programa cuadrienal para obtener la aprobación de su candidatura para un cuarto periodo como presidente de la FME, por lo que, al no haber candidato alguno aprobado por la asamblea, y al culminar el día 18 de enero de 2017 su tercer periodo, se solicita a la CAAD que instruya a la Conade (Comisión Nacional de Cultura Física y Deporte) y al COM (Comité Olímpico Mexicano) para que instalen una Comisión Reorganizadora, toda vez que la FME ha quedado acéfala, y se convoque a elecciones presidenciales en estricto apego al estatuto y su reglamento.”

Conflicto de interés

El directivo señalado no acudió a las oficinas de la CAAD para responder por el recurso de apelación. No obstante, el 16 de febrero contestó y exhibió como prueba el Acta de la Junta Ordinaria del Consejo Directivo de la Federación Mexicana de Esgrima 2016, en cuyo numeral 4 dice que sí presentó ante el Consejo Directivo su plan cuadrienal, manifestó su intención de ser candidato y anunció que comenzaría su campaña.

Al revisar lo anterior, el pleno de la CAAD consideró que existe un conflicto de interés, toda vez que, en su calidad de presidente de la FME, Jorge Castro forma parte del Consejo Directivo, es decir, que presentó ante sí mismo su programa y sus deseos de ser candidato, cuando tenía que haberlo presentado ante una asamblea.

“Lejos de beneficiar los intereses de la parte apelada, al ser analizado bajo las reglas de la lógica, produce efecto en su contra, pues hace patente y evidente que el Consejo Directivo, en contravención al reglamento del estatuto, recibió de un posible candidato un plan cuadrienal sin haberlo hecho del conocimiento de la Asamblea General,  como órgano supremo de toda asociación civil, en términos de los dispuesto en el artículo 2674 del Código Civil de aplicación supletoria a la Ley General de Cultura Física y Deporte.

“Lo cual deviene en una imposibilidad jurídica para su desarrollo, pues se insiste en que para estar en posibilidad de llevar a cabo una asamblea electiva de Consejo Directivo y Presidencia de la misma, es menester aprobar con una anticipación mínima de tres meses tanto el Plan Cuadrienal como la candidatura de las personas que pretendan contender por la presidencia, situación que nunca ocurrió, por lo que no se debe validar el Acta de la Junta Ordinaria del Consejo Directivo de la Federación Mexicana de Esgrima 2016 mediante la cual se tuvo por presentado a Jorge Castro Rea como candidato a presidente de la federación, ya que su candidatura fue presentada ante el Consejo citado y no ante la  asamblea como lo establece el reglamento del estatuto”, expone la CAAD.

La Comisión de Apelación recalcó que, de manera indebida, el Consejo Directivo de la federación de esgrima se erigió “en juez y parte”, situación sobre la cual no abundó porque no es materia del recurso de apelación, pero “advierte y exhorta al Consejo Directivo de la Federación Mexicana de Esgrima a conducirse apegado a derecho y a la normatividad que los rige”.

También el tribunal deportivo condenó que la FME haya dejado en estado de indefensión a Eduardo Lara Celis, porque no le respetaron sus derechos fundamentales, en virtud de que la federación incumplió con la obligación de observar en todo momento “los principios de democracia, representatividad, equidad, legalidad, transparencia y rendición de cuentas”.

De acuerdo con la Ley General de Cultura Física y Deporte, las federaciones deportivas mexicanas ejercen por delegación funciones públicas de carácter administrativo y actúan como agentes colaboradores del gobierno federal por el hecho de que ejercen recursos públicos.

En la resolución definitiva que emitió en favor de Eduardo Lara Celis, la CAAD también expuso que “resulta ilógico que se pretenda realizar una elección sin que previamente la asamblea general acepte la candidatura de los contendientes”.

Por ello, el recurso presentado por la parte apelante, el directivo queretano, se consideró “fundado, operante y suficiente” porque se demostró que la Federación Mexicana de Esgrima no respetó su estatuto ni su reglamento.

Así, la CAAD declaró la ilegalidad y ordenó dejar sin efectos los numerales 6 y 8 de la convocatoria de la asamblea que tuvo lugar el 18 de diciembre de 2016 en las instalaciones del Centro de Alto Rendimiento de Tijuana, operado por el Instituto del Deporte de Baja California.

En lo relativo a la sentencia, la CAAD resolvió que “al emitir una nueva convocatoria para la elección del Consejo Directivo de la Federación Mexicana de Esgrima deberá hacerlo conforme a lo establecido en el estatuto y su reglamento, y en específico ordena velar por el cumplimiento de lo establecido en la fracción VII del artículo 70 del reglamento”.

La CAAD notificó el 19 de septiembre a la FME y le informó que a partir del día siguiente cuenta con 10 días hábiles para dejar sin efectos los numerales 6 y 8 y lo comunique a sus asociados, “apercibida de que de no hacerlo se le declarará el desacato”. El martes 10 de octubre vence ese plazo.

También instruyó a Jorge Castro Rea que, en caso de que emita una nueva convocatoria para elegir un nuevo Consejo Directivo, incluyendo el cargo de presidente, lo haga conforme a la normatividad que lo rige.

En caso de que se le declare en desacato, la CAAD enviará un oficio a la Coordinación de Normatividad y Asuntos Jurídicos de la Conade para que inicie un proceso sancionatorio de acuerdo a la Ley del Deporte y al Código Federal de Procedimientos Civiles, que prevé una multa de 500 veces el valor diario de la Unidad de Medida y Actualización.

“Sin demérito de todo lo anterior, toda vez que en contra de la presente resolución no procede recurso alguno en el ámbito deportivo, este Pleno deja a salvo los derechos de las partes involucradas para que, de ser el caso, los hagan valer en la vía y forma que proceda legalmente”. Es decir, ambas partes podrían continuar en el ámbito civil este litigio.

Arrecia la confrontación 

Eduardo Lara Celis, quien fue notificado por la CAAD el 28 septiembre, emitió un comunicado en el cual dio a conocer que informó a la Conade, al COM, a la Federación Internacional de Esgrima (FIE), a la Confederación Panamericana y la Confederación Centroamericana y del Caribe de Esgrima sobre la resolución y les solicitó la creación de una comisión provisional para que se haga cargo de dirigir este deporte en México.

Hasta el cierre de esta edición, ninguna de estas instancias le había dado una respuesta a Eduardo Lara.

De acuerdo con la interpretación que hizo de la resolución de la CAAD, Lara Celis asegura que la FME quedó acéfala y que el Consejo Directivo no tiene facultades para emitir convocatorias, organizar selectivos e integrar selecciones nacionales.

En respuesta a esa información, Castro Rea envió un comunicado el 30 de septiembre, dirigido a las autoridades deportivas nacionales e internacionales, asociaciones estatales, atletas, entrenadores, a los medios y al público en general, en el que contradice a Lara Celis. Calificó de falsa y mal intencionada la información y lo acusó de hacer una interpretación errónea y maliciosa del caso. Castro se empeñó en que la resolución no es definitiva y aclaró que el Consejo Directivo que él encabeza continúa en funciones.

“Resulta falso que la resolución tenga los efectos para que la Federación Mexicana de Esgrima AC se declare disuelta, inexistente o hubiera quedado acéfala, sin órgano de gobierno o que se requiera conformar una comisión de reorganización u órgano similar, ya que ninguna autoridad civil o deportiva, nacional o internacional, tiene la facultad para decidir sobre la vida interna de esta federación, teniendo únicamente la facultad de decidir al respecto nuestra Asamblea General de Asociados, por lo que de ninguna manera aceptaremos ni permitiremos la intervención de ninguna entidad que pretenda desestabilizar el orden interno de nuestra federación, ya que dicha intervención sería un agravio directo a la Carta Olímpica”, se lee en el documento.

No obstante, Castro Rea olvidó que el artículo 8 del estatuto de la FME dice a la letra: “La federación y sus asociados aceptan acatar las resoluciones dictadas por la CAAD conforme a lo dispuesto en la Ley General de Cultura Física y Deporte una vez agotadas todas las instancias que señala este estatuto y reglamento”.

La FME, como integrante del Sistema Nacional de Cultura Física y Deporte (Sinade), se rige bajo las reglas de la Ley de Cultura Física y Deporte, cuyo reglamento en el artículo 112 establece como infracción grave “desacatar los acuerdos, laudos y resoluciones definitivas emanadas por la CAAD, así como las resoluciones emitidas por el Coved (Consejo de Vigilancia Electoral Deportiva), y no ajustar sus estatutos y reglamentos a lo establecido en la Ley y el presente Reglamento y demás ordenamientos aplicables”.