Experiencia singular que se mostrará en el 45° Festival Internacional Cervantino (FIC) que se inaugura este miércoles, el teatro A través de la mirilla que propone el colectivo La Cumbancha, tomará las plazas de Guanajuato para celebrar a Enrique Ruelas y los 100 años de la Constitución Política Mexicana, este último uno de los tres ejes temáticos del encuentro.
A través de la mirilla es una experiencia teatral mediante “cajas de sorpresa”, teatrimundis o “peep-shows”, trabajo de los titiriteros y artistas ambulantes del siglo XVIII y XIX (similar a lo que hacen ahora los organilleros), y se colocarán gratuitamente de viernes a domingo en las plazas Cantador, San Roque, San Fernando y a un costado del Teatro Juárez de Guanajuato.
Y es que si bien el FIC presentará un programa con 180 espectáculos que reunirá a 2500 artistas de 35 países, con Francia y Estado de México como país y estado invitados respectivamente, en un festival que fusiona la conmemoración de la historia y la celebración de la tecnología (con los ejes temáticos: “Centenario de la Constitución mexicana de 1917”, los “100 años de la Revolución Rusa” y “Revoluciones”), la propuesta de “A través de la mirilla” resulta una oferta especial.
Por medio de seis cajas sorpresa donde un espectador se asomará a través de una mirilla y ver una historia de entre cinco y seis minutos de duración, se conmemorará el centenario de la Constitución Política Mexicana de 1917, a la vez que rendirá homenaje a Enrique Ruelas, en los 45 años de las puestas de los entremeses cervantinos en las calles.
Con idea y dirección de Luis Martín Solís, tres de las cajas abordaran pequeños fragmentos de los entremeses El retablo de las maravillas, La guarda cuidadosa y Los habladores, con títeres “pupis”, fotografías, documentos, pup-pops y objetos.
Y tres más para conmemorar las causas de los artículos 3° (sobre la educación), 27° (la propiedad de la tierra) y 123° (sobre derechos, obligaciones y leyes laborales), así como la disputa entre liberales y conservadores con la tensión “teatral” que tuvieron esos debates.
En palabras de Luis Martín Solís –quien también prepara otra puesta sobre las mujeres revolucionarias pero como parta del “Proyecto Ruelas” para el mismo FIC–, la experiencia es complicidad entre teatrero y espectador en todo su esplendor:
“Es un espectáculo distinto y de atractivo para el que lo ve, una experiencia que tiene 300 años y se perdió, aunque de unos años para acá se ha recuperado en Europa, incluso en México poco a poco vuelve a surgir. Los actores van llevando la historia y para el espectador que se asoma hay de todo, drama, humor, tragedia.”
–¿Qué tanto se puede contar en cinco minutos?
–Son ideas concretas, pero sobre todo se puede despertar la curiosidad por el teatro, por ejemplo están los haikús o los cuentos cortos de Augusto Monterrosso. No es algo nuevo, quizás no tan conocido, lo relevante es el rescate de este arte.
“El asunto de la Constitución es difícil de transmitir pero no en el sentido de lo teatral: si recordamos los debates de las facciones entre liberales y radicales, los comandados por Álvaro Obregón y Venustiano Carranza, definitivamente tenían mucha teatralidad.”
El guión de las historias de estas cajas teatrales corrieron a cargo de Alejandro Román y Luis Martín Solís, el diseño visual es de Tania González, los títeres hechos por Edwin Salas, y asistencia de dirección de Otilia Moreno Zárate. Mientras que Maru Jones, Israel Araujo, Natyeli Guevara Lafarga, Laura Fernanda Meraz, Ismael Rodríguez, Erika Torres y Krhistina Giles (todos miembros del colectivo La Cumbancha) se turnarán el manejo de los teatrinos de viernes a domingo en las plazas mencionadas, en horarios de 16 y 19 horas.
Revolución(es) cervantinas
Por su parte, Marcela Diez, directora del Cervantino, después de comentar que lo vivido en el sismo del 19 de septiembre en la Ciudad de México fue en sí misma una revolución, y confirmar que todas las actividades del FIC programadas en la CDMX se efectúen, explicó que los ejes temáticos del festival no podían estar más nutridos entre sí. Comentó:
“El centenario de la Revolución Rusa, con su importancia política y social en el mundo; las ‘r(e)voluciones’ de pensamiento, de lo individual, de lo social, de lo estético; los 100 años de la Constitución Política Mexicana, así como Francia como elección natural por ser la cuna de movimientos y cambios en el mundo, es decir, todo está ligado en este festival y todo se dio y fluyó de la misma manera.”
–¿Qué se llevará el público con la programación?
–La reflexión de lo que implica una revolución, porque todos estamos expuestos a ellas. Queremos un poco de conciencia con ese grano que aporta la cultura y el arte como un crisol de lo que sucede en el mundo, y lo que puede ser un cambio de cómo entendemos estas revoluciones.
–En algún momento se ha dicho que el festival ha decaído.
–La realidad es que en 45 años el festival ha cambiado. ¿Ha tenido altibajos? Sí, por supuesto.
Y, enfática, la directora señala que ha trabajado en dos momentos en el festival, primero entre 2002 y 2007, y luego del 2013 a la fecha:
“Ha tenido altibajos sí, pero como resultado de una serie de elementos, puede ser que a quien le guste la música clásica considere que ha caído, que a quien le interese la ópera piense que ha caído… puede ser, pero a quien le guste música del mundo diga que ha crecido.
“Es decir, de mi primer festival del 2002 al día de hoy ha cambiado, Francia ya ha sido invitado y la primera vez trajo cinco espectáculos, ahora está presentando 28. Sí, el FIC es un festival multidisciplinario que va dependiendo de quién lo dirige, hay a quien le interese más el teatro, el jazz o la ópera y se incline hacia ello, pero es natural porque está dirigido por seres humanos y porque el festival es un elemento vivo.”
–¿A qué se enfoca en este momento?
–A los jóvenes y al público familiar, porque son nuestro público del futuro… el reto es atraer a los jóvenes. Lo que sucedió el 19 de septiembre fue una revolución en sí misma, y creo que ellos están conscientes, en la UNAM y el Centro Nacional de las Artes habrá mucha actividad, esperemos que puedan comulgar ahí esa revolución.








