Fórmula 1 y NFL No hay emergencia que valga cuando hay dinero de por medio

La emergencia desatada el 19 de septiembre obligó al Gobierno de la Ciudad de México a cancelar todos los eventos deportivos multitudinarios. Sin embargo, las autoridades capitalinas demostraron que la medida es selectiva, pues los espectáculos con mayor derrama económica, como el Gran Premio de México y el juego programado entre Patriotas contra Raiders, obtuvieron en plena contingencia el permiso para realizarse. En cambio, relegados están los campeonatos mundiales de Para-natación y Para-powerlifting, cuya reanudación se tambalea.

El Gobierno de la Ciudad de México se apresuró a cancelar los eventos deportivos multitudinarios internacionales en puerta tras el sismo del 19 de septiembre. A poco más de una semana de la emergencia, sólo algunos espectáculos programados han recibido la anuencia para su realización. En otros casos, la indefinición provocó que atletas locales perdieran la oportunidad de aprovechar la exposición mediática de sus disciplinas.

El caso más significativo de estas medidas ha sido la suspensión de los campeonatos mundiales de Para-natación y Para-powerlifting que estaban programados del 30 de septiembre al 6 de octubre en la Ciudad de México, fechas que coinciden justamente con la reanudación de actividades y espectáculos en la urbe.

Con la emergencia por el terremoto, el Comité Paralímpico Internacional (IPC, por sus siglas en inglés) decidió posponer “hasta nuevo aviso” la celebración de las competencias que son organizadas, entre otras instancias, por el Instituto del Deporte de la Ciudad de México.

Por la suspensión, atletas nacionales y extranjeros recibieron la orden para retornar a sus respectivos lugares y así lo han hecho, marchándose con la duda sobre el futuro de los torneos.

Hasta el momento, el IPC anunció que ambas disciplinas ya no se realizarán de manera conjunta, medida ya transmitida por la Comisión Nacional de Cultura Física y Deporte (Conade) a los entrenadores de los atletas mexicanos.

Sede en duda

Como el gobierno capitalino no se ha pronunciado sobre la reanudación de dichas competencias, el Comité Paralímpico Internacional tampoco puede definir fechas. En todo caso, el IPC ya optó por realizar una encuesta entre los países miembros del organismo para conocer si están de acuerdo en reprogramar las justas deportivas entre noviembre o diciembre y ha puesto a consideración la elección de otra sede, dentro o fuera de México, en caso de que la capital del país, en el peor de los escenarios, decline organizar los campeonatos.

La contingencia decretada por el jefe de Gobierno Miguel Ángel Mancera también desencadenó la suspensión del evento ciclista internacional “Etapa CDMX by Le Tour 2017”, que estaba programado para el sábado 23 y domingo 24 pasados, con la participación de la actual figura de la disciplina Chris Froome, actual monarca del Tour de Francia y de la Vuelta de España.

También la emergencia causada por el sismo dejó sin futbol a la Ciudad de México. La Plaza de Toros no abrió sus puertas; tampoco lo hicieron escenarios como la Arena México, donde se realizan funciones de lucha libre.

El miércoles 20 la empresa de boxeo Zanfer Promociones anunció la cancelación de la función sabatina programada para el sábado 23, entre la mexicana Irma Torbellino García, campeona mundial de boxeo y policía federal, y la venezolana Ana María Lozano, en el gimnasio del Sindicato de Trabajadores del Instituto Mexicano del Seguro Social, en la calzada de Tlalpan. Hasta el cierre de esta edición, tampoco esta pelea había sido reprogramada.

Los favorecidos 

En plena emergencia, el gobierno de la Ciudad de México dio un trato preferencial a eventos masivos programados como el Gran Premio de México de la Fórmula 1 y el partido de la NFL, entre Patriotas y Raiders, para que puedan realizarse sin contratiempos.

Las actividades de la Fórmula 1 en México, que incluye la carrera principal, están previstas del 27 al 30 de octubre. Se trata de un evento cobijado por los gobiernos capitalino y federal.

De acuerdo con fuentes cercanas a la organización del Gran Premio en nuestro país, en caso de haberse cancelado la carrera ambos gobiernos, entre otros integrantes del grupo organizador, tendrían que pagar 120 millones de euros como penalización a Formula One Management, empresa encargada de comercializar los derechos.

Debido a lo anterior, explicaron las fuentes que hablaron con Proceso, nunca fueron suspendidos los trabajos y preparativos en el Autódromo Hermanos Rodríguez.

De igual manera, el gobierno de Mancera también respaldó la realización del juego de la NFL entre los Patriotas de Nueva Inglaterra y los Raiders de Oakland, programado para el próximo 19 de noviembre en el Estadio Azteca.

El lleno en el Estadio Azteca está garantizado desde el momento mismo que los boletos se agotaron en cuestión de dos horas, el 16 de agosto, en un acto en el que se incrementaron los reclamos de los aficionados en las redes sociales por el mecanismo utilizado en la venta de las entradas, pese a tener la contraseña exigida para la adquisición de los boletos.

Otra competencia deportiva que ya se puede efectuar es el Mundial de Tiro con Arco, programado del 15 al 21 de octubre en la capital del país, en el que se espera la participación de 450 arqueros de 80 países.

Cabe señalar que la aprobación para la realización del Gran Premio y de la NFL en México fue anunciada durante la semana del 19 de septiembre, en plena emergencia por el sismo, y antes de que el jueves 28 el jefe de Gobierno de la Ciudad de México publicara en su cuenta de Twitter  la “Dictaminación de uso para espacios deportivos de la CDMX” en donde figuran el Autódromo Hermanos Rodríguez y Estadio Azteca como los inmuebles que ya pueden abrir sus puertas sin riesgo para los aficionados.

No ven pretextos

La multimedallista paralímpica Amalia Pérez explicó en entrevista que los atletas en general están desesperados por la situación que prevalece tras la postergación de los mundiales de Para-natación y Para-Powerlifting, ésta última disciplina es en la que ella participa.

Amalia, quien ha sido campeona paralímpica en tres categorías, lamentó el esfuerzo realizado: “Nos veníamos preparando a marchas forzadas, porque es la primera vez que el Comité Paralímpico Internacional nos había presionado a trabajar incansablemente un año después de Juegos Paralímpicos. Estamos cumpliendo con un proceso que nos exigió el IPC, que considera estos campeonatos mundiales como una de las rutas de clasificación para llegar a los Juegos Paralímpicos Tokyo 2020”.

Amalia aseguró que el desface que deja la interrupción del evento ubica a todos los competidores en condiciones desfavorables. Ella aseguró que las autoridades del país no tienen sustento para no reanudar las competencias. “Por el tiempo y la logística, difícilmente otro país levantará la mano para asumir la responsabilidad como sede emergente”, advirtió.

La pesista insistió en que “es una total falta de respeto” la situación que prevalece. También consideró injusto que las autoridades den el aval a espectáculos como la Fórmula 1 “sólo por intereses gubernamentales y económicos” y no a las competencias rumbo a los Paralímpicos.

La atleta consideró que dejar en el aire las justas de su especialidad no sólo afecta a los atletas mexicanos, también a los de otros países como Chile, Italia, Japón y España.

Desafortunadamente, lamentó la deportista, no hay comunicación directa con las autoridades ni con la Comisión Nacional de Cultura Física y Deporte ni con el gobierno. “Nos tienen en espera…”.

Amalia también expresa la incertidumbre sobre su competencia, pues sabe que en un caso extraordinario la Ciudad de México podría dejar de ser la sede y eso afectaría toda su preparación.

“El Comité Paralímpico Internacional está haciendo una encuesta a nivel mundial de lo que opinan los países participantes de los campeonatos mundiales y si realmente se consideran preparados para que el evento se realice este mismo año, pero sobre todo si se celebrarán en México.

“Reconozco que se le tiene que dar prioridad a la emergencia, a la situación que prevalece en el país. Sin embargo, el comunicado del IPC fue muy claro y preciso: el evento se pospone, pero no se cancela”, aclaró.

El futbol, fuera de la ciudad

El martes 26, Miguel Ángel Mancera anunció los lineamientos que deberán seguir los responsables de la administración de inmuebles como el Estadio Azteca, Estadio Olímpico de Ciudad Universitaria, Estadio Azul y el Foro Sol para que puedan volver a operar.

Se trata, dijo el mandatario capitalino, de que “nos vayan entregando la documentación que acredite fehacientemente que han realizado su revisión estructural. Vamos a ir permitiendo que se realicen este tipo de eventos. Es decir, que puede haber eventos a partir de este fin de semana, siempre y cuando tengamos corroborado, tengamos esta documentación en la Secretaría de Desarrollo Urbano y Vivienda (Seduvi)”.

Por lo anterior, el torneo Apertura 2017 de la Liga Mx se reanudó el martes 26, pero el balón no rodó en los estadios de la Ciudad de México. Así, la Liga Mx autorizó que los juegos correspondientes a la jornada 12 del torneo Apertura 2017 en la que estuvieran involucrados equipos de la capital del país se realicen en sedes alternas.

El partido Pumas-Cruz Azul se jugará el 1 de octubre en el estadio Corregidora de Querétaro, cuando originalmente se iba a realizar en el Olímpico de Ciudad Universitaria, y el juego América-Toluca, del 30 de septiembre, se movió para el Nemesio Díez de la capital mexiquense.

Lo mismo ocurrirá con el partido que la Selección Mexicana tiene pendiente rumbo al Mundial de Rusia 2018: el Tri, ya clasificado, jugará el 6 de octubre en San Luis Potosí, donde recibirá a la selección de Trinidad y Tobago. Para el 10 de octubre la escuadra tricolor viajará a San Pedro Sula para enfrentar a Honduras. l