Informes de la Caniem y Educal

“La lectura es la búsqueda de la esperanza.”

Así respondió Carlos Anaya Rosique, presidente de la Cámara Nacional de la Industria Editorial Mexicana (Caniem) sobre la relevancia de las librerías en medio de la tragedia y tras el sismo que cimbró la Ciudad de México, Puebla y Morelos el pasado 19 de septiembre. Dijo además:

“Una librería no puede pasar a segundo o tercer plano. Brinda la documentación histórica y literaria. En estos momentos es una salida para mucha gente, los libros son la búsqueda de esperanza entre tanta tragedia.”

Explicó que la Caniem no tiene facultades para determinar el cierre de una librería, pero que de acuerdo a su información, en las delegaciones Álvaro Obregón o Cuauhtémoc, que son zonas afectadas, no se está trabajando.

La Caniem tiene a 231 agremiados entre libreros y editores en todo el país, y funciona desde el 7 de septiembre, a decir de Anaya, como enlace entre las distintas empresas editoriales y las necesidades que existen en estados como Chiapas, Oaxaca y Tabasco a raíz de ese sismo, y desde este 19 de en la CDMX, Puebla y Morelos.

La Cámara ofreció un espacio a algunos de ellos que vieron afectadas sus labores, como los miembros de la revista Chamuco, o los de Ediciones Letra, cuyas instalaciones se dañaron. Asimismo, expuso que en otros casos “trabajan desde sus casas”.

–¿Tienen alguna otra labor?

–Estamos convocando a través de redes sociales a la gente que es capaz de hacer trabajo de lectura para niños y adultos, y si en algún momento se requiere el espacio como acopio, por supuesto que lo haríamos.

La red estatal

Por su parte, Gerardo Jaramillo, titular de la red de librerías Educal que agrupa a un total de 90, explicó a Proceso que contados centros se encuentran operando con normalidad en los estados, a petición de Protección Civil:

El siguiente es el reporte que proporcionó a este semanario:

De las 22 librerías de la CDMX, sólo tres de ellas mantienen actividad: Aeropuerto Terminal I y II y pasaje Zócalo-Pino Suárez. Y luego de un recorrido con los responsables de obra del Centro Cultural Elena Garro, tras el cual no se registraron daños estructurales, se decidió abrirla a partir de este sábado 23 a las 10 horas, y reanudará sus actividades culturales a partir de este lunes 25, debido a un decreto emitido por el gobierno central de la CDMX.

En Morelos ninguna sucursal se halla abierta: las ubicadas en el Palacio de Cortés y Jardín Borda en Cuernavaca, como la de Tepoztlán sufrieron daños, en especial esta última.

En Puebla, tanto las del Museo de Arte como del Museo de los Ferrocarriles se encuentran en revisión por Protección Civil, siendo la última la de mayores afectaciones.

En cambio, en el Estado de México la del Centro Cultural José Emilio Pacheco, de Tlalnepantla, como la del Museo José María Velasco, de Toluca, laboraron de nuevo a partir del pasado viernes 22. La librería de Tepotzotlán, que se encuentra en el Museo Nacional del Virreinato, no opera porque el museo aún permanece cerrado, pero en ella no se tiene reporte de daños.

En la Ciudad de México las oficinas centrales de la empresa del Estado no están laborando, aunque Gerardo Jaramillo comentó que asiste personal turnándose de guardia, pues hasta el cierre de esta nota esperaban a trabajadores de la Delegación Azcapotzalco y de protección Civil para evaluar sus instalaciones en la colonia Euzkadi.

Si bien Educal no tiene un sitio de acopio como tal en la Ciudad de México,  los espacios donde existen dos de sus sucursales, el Museo Nacional de las Culturas Populares y el Centro Nacional de las Artes, están funcionando como centros de apoyo. Además de que el equipo de coordinadores de librerías del resto del país está trabajando para que sus sedes sirvan como puntos de acopio locales de víveres y hacerlos llegar a los damnificados.