De Ariel Dorfman

Queridos amigos de Proceso:

Una nota breve para contarles que desde el extranjero se destaca que la devastación es inmensa pero más inmenso el corazón solidario del pueblo mexicano.

¡Qué gran ejemplo de solidaridad y hermandad!

Ojalá que todos sigan bien y que puedan seguir haciendo su trabajo, ya que me imagino que, mientras la gran mayoría se dedica a salvar a sus semejantes, unos cuantos siniestros ya planifican su enriquecimiento con esta tragedia, y ahí estará Proceso y el espíritu de Julio Scherer para asegurar que serán investigados y denunciados.

Angélica y yo volvemos a mandar nuestros abrazos.