Señor director:
El trabajo publicado por los periodistas Gloria Leticia Díaz y Noé Zavaleta (Proceso 2132) sobre la situación en la que vivimos los veracruzanos –sometidos a la delincuencia organizada, con seis cárteles que se disputan el estado, generan violencia y provocan temor entre la ciudadanía–, pone en evidencia la incompetencia del gobernador Miguel Ángel Yunes Linares y de funcionarios ineptos –como el secretario de Seguridad Pública, Jaime Téllez Marie, así como del fiscal general–, que no están a la altura de las circunstancias: las de un estado fallido, sin rumbo, con la peor crisis de todos los tiempos en lo económico, político y social, con los índices de corrupción más altos de todo el país y con un mandatario que prometió mentiras. El “mesías” que esperábamos los veracruzanos resultó un falso profeta.
Pero en todo este caos hay responsables de pasadas administraciones, con nombres y apellidos. Así, ante la Procuraduría General de la Republica denuncié por incumplimiento del deber legal, omisión y negligencia, además de corrupción, delincuencia organizada, extorsión, fraude y lo que resulte, al secretario de Seguridad Pública, al director de Prevención y Reinserción Social, así como a directores y custodios de los ceresos de Coatzacoalcos y San Andrés Tuxtla. Los nombres de todos ellos están en la carpeta de investigación abierta en la Unidad de Atención Inmediata de la Subprocuraduría de Control Regional y Procedimientos Penales.
La CNDH y la Comisión Ejecutiva de Atención a Víctimas están pendientes de cómo avanza la investigación.
De las administraciones pasadas hay que señalar a Fidel Herrera Beltrán como líder de Los Zetas y quien le vendió el territorio a esa organización criminal para que actuara impunemente en el estado, sobre todo en los ceresos veracruzanos.
Otros responsables: Reynaldo Escobar, Javier Duarte, Arturo Benítez Zurita, Gerardo Buganza Salmerón, Remigio Ortiz, José Óscar Sánchez Tirado, Omar Oseguera Gutiérrez, los más destacados, todos ligados a la delincuencia organizada, que se enriquecieron por la complicidad con el grupo delictivo de Los Zetas.
Atentamente,
Filiberto Luiz Rodríguez Pérez








