Cinco días después de que el gobierno de Enrique Peña Nieto expulsó al embajador de Corea del Norte, el gobierno estadunidense destacó que México, uno de los países que “tradicionalmente no se han alineado con Estados Unidos en la materia”, adoptó medidas fuertes contra Pyongyang.
El pasado martes 12, Susan Thorton, la secretaria adjunta de la Oficina de Asuntos de Asia del Este y del Pacífico, del Departamento de Estado, expuso ante el Comité de Asuntos Extranjeros de la Cámara de Representantes una serie de “señales de avances” en la política exterior que ejerce Estados Unidos contra Corea del Norte.
Entre estas señales positivas, la funcionaria planteó:
“Países de todas las regiones del globo emitieron declaraciones fuertes contra los ensayos de lanzamiento de misiles balísticos intercontinentales de los pasados 3 y 28 de julio, así como contra los lanzamientos más recientes y el ensayo nuclear del 3 de septiembre. Ello incluye países que tradicionalmente no se han alineado con Estados Unidos en esta materia, como México y Sudán”.
En su comparecencia ante los legisladores, Thorton recalcó que, a lo largo de los últimos meses, la administración del presidente Donald Trump realizó una activa labor de cabildeo internacional para aislar política y comercialmente a Corea del Norte.
“Seguimos urgiendo a la comunidad internacional para que corte sus interacciones políticas normales con Corea del Norte, incluso al suspender o degradar sus relaciones diplomáticas y terminar las visitas e intercambios diplomáticos”, aseveró.
Una de estas acciones de cabildeo se enfocó especialmente a países latinoamericanos, entre ellos México: el pasado 16 de agosto, durante una visita de trabajo a Chile, el vicepresidente Mike Pence pidió a los gobiernos de México, Brasil, Perú y Chile que rompieran “todos los vínculos diplomáticos y comerciales con Corea del Norte”.
Una fuente de la Casa Blanca aseveró a Jesús Esquivel, corresponsal de Proceso en Washington, que Pence solicitó al gobierno mexicano expulsar al embajador de Corea del Norte. La fuente, sin embargo, no ofreció detalles. Este semanario solicitó información sobre este punto a la Secretaría de Relaciones Exteriores (SRE). Hasta la noche del jueves 14, la dependencia no había dado respuesta alguna.
El pasado jueves 7, el gobierno federal declaró persona non grata al embajador Kim Hyong Gil y le dio 72 horas para abandonar el país.
En un comunicado, la cancillería explicó que el Ejecutivo federal tomó esta decisión para expresar a Pyongyang su “absoluto rechazo a su reciente actividad nuclear, que significa una franca y creciente violación del derecho internacional y representa una grave amenaza para la región asiática y para el mundo”.
Desde principios de 2017, Pyongyang detonó dos artefactos nucleares y realizó más de 15 lanzamientos de misiles balísticos. Dos de ellos tenían el alcance suficiente para caer en territorio estadunidense. El caso más reciente ocurrió el pasado jueves 14 con el lanzamiento de un mísil Hwasong 12 –de alcance medio– que sobrevoló Japón y cayó a 2 mil kilómetros de sus costas, en el Océano Pacífico. Horas más tarde, la SRE difundió un comunicado en el que condenó “enérgicamente” lo sucedido.
El viernes 8, el embajador Kim Hyong Gil calificó su expulsión de México como una “medida ignorante”, pues insistió en que el gobierno de Kim Jong-un desarrolla su programa balístico y nuclear para protegerse de la hostilidad de Estados Unidos.
Tras afirmar en que el programa no tiene “nada que ver con México”, deploró que la administración de Peña Nieto “profesa una política exterior soberana sin fundamento jurídico alguno, ni moralmente”.
Si bien el embajador tenía el pasado lunes 10 como plazo máximo para abandonar México, el paso del huracán Irma en las islas del Caribe le impidió tomar ese día su vuelo hacia La Habana. No fue sino hasta el pasado jueves 14 –cuatro días después del plazo– que el diplomático salió finalmente del país.
Después de su misión en México, que se inició el 20 de junio de 2016, Kim Hyong Gil permanecerá en Cuba, donde Pyongyang reforzó su presencia diplomática. l








