Señor director:
Quiero puntualizar lo ya expresado por otros: desde Lázaro Cárdenas no ha habido otro presidente nacionalista que gobierne para las mayorías. Con la expropiación petrolera el general corrió a las compañías petroleras extranjeras; el actual gobierno volvió a traerlas.
En los tiempos de Benito Juárez, su secretario de Hacienda no aceptó los 300 mil pesos oro que le tocaban por la venta de las propiedades de la Iglesia porque el país los necesitaba más; los políticos de hoy, con sus excepciones, buscan “propinas” por la venta del país.
El PRI con sus partidos aliados, excepto Morena, nos ha regalado un narcoestado perfecto.
Los ricos, si quieren andar con seguridad por la calle, tienen que pagar piso; a la clase media le pueden quitar el carro, a los pobres…
Deseo argumentar por qué el PRD debe de ser un aliado de Morena: mi hermana, Adelina Núñez, es funcionaria perredista en el municipio de Parácuaro, Michoacán. Ella, que a veces trabaja los sábados y domingos con mucho tesón, y su partido le arrebataron al PRI ese espacio.
Sin embargo, a los militantes comunes los dirigentes perredistas nunca les preguntaron si le entraban al Pacto por México o si se aliaban al PRI.
Hace rato que los dirigentes perredistas son agentes al servicio del sistema y viven cómodamente. Mi hermana no aspira –ni puede– a tener una casa en el extranjero como su líder, Alejandra Barrales, quien por un departamento en Suiza puede aliarse hasta con el Partido Verde.
El problema es que la gente de base del PRD –e incluso las mayorías– no lee libros ni periódicos; alimenta su cerebro con las televisoras al servicio del patrón. Ellos creen que el PRD es el mismo que fundó Cuauhtémoc Cárdenas y siguen sudando la camiseta.
Estoy de acuerdo con Javier Sicilia: los partidos políticos son un lastre para el país. Es necesario usar las armas que tenemos; y a quien no le guste, que promueva la revolución armada. Además, los bisabuelos, abuelos y padres somos responsables del desastre en el país. También tenemos que exigirle al líder de Morena, AMLO, ser más inteligente, porque los partidos de derecha –PRI y PAN– son vasos comunicantes: si va perdiendo el PRI, el PAN lo empuja y viceversa; en tanto, el PRD, el Partido Verde y los otros son coleros que sólo van por los huesos.
El problema de México no es de derechas o izquierdas: sino de honestidad, justicia, valores y vergüenza para tener mejores ciudadanos.
Atentamente,
Ciro Núñez Rojas








