La sabiduría de la mujer madura

Una de las escritoras más leídas es la española Rosa Montero que, desde su primera novela Crónica del desamor (1979), reflexiona sobre los diferentes momentos por los que ha pasado su generación, así como de todo aquello que la influyó: el amor, los padres, las mujeres, la muerte, la imaginación, el trabajo, y la pareja, entre otros. Para ello ha escrito novelas, relatos, ensayos, así como cuentos para jóvenes y niños. Algunos títulos de sus novelas son: Te trataré como a una reina (1983), La hija del caníbal (Premio Primavera de Novela en 1997), El corazón del Tártaro (2001), La loca de la casa (2003), La ridícula idea de no volver a verte (2013), y El peso del corazón (2015). En la categoría de ensayo tenemos: Historia de mujeres (1995) y Pasiones (1999), así como en relato: Amantes y enemigos (1998).

En estos días apareció en librerías su reciente narración: La carne (Ed. Alfaguara. Madrid, 2017. 240 pp.), que versa sobre la situación amorosa de una mujer mayor. Soledad tiene 60 años, es una especialista en exposiciones y acaba de terminar con su amante, que la ha cambiado por una mujer joven. El despecho la lleva a contratar a un gigoló para que aquel y los conocidos la vean con un hombre joven. El contacto con éste pasa a lo íntimo y la mujer se enamora. Entonces las inseguridades de ella debido a la edad, sentirse fea, repulsiva, provoca que cele al joven amante y hacen la relación difícil. No obstante, entre ellos se establece cierta simpatía que provocará encuentros y desencuentros inesperados.

En La carne Montero muestra cómo en la sociedad moderna se privilegia a la mujer joven, que es estimada como atractiva, inteligente, eficiente, deseable… frente a la madura evaluada como desagradable, torpe, indeseable… La consideración no sólo se realiza en la vida cotidiana por parte de la gente, que las aísla o expulsa, sino que la mujer mayor asume ese miramiento y desprecia.

Así cancela, entre otros, las posibilidades, de trabajo, de educación y de amor. En el caso de este último siente que no es querida porque ha perdido la belleza, debido al envejecimiento e intenta recuperarla sometiéndose a disciplinas u operaciones infructuosas.  No obstante, cuando establece relaciones amorosas la comprensión de los afectos que tiene le permite satisfacer al amado y estimar los contactos como productos de las emociones y no sólo de los cuerpos. Así complace al otro a partir de los sentimientos hasta llegar al placer físico. Para Rosa Montero frente al desdén de la mujer mayor, por parte de la sociedad moderna, está su experiencia en las artes amorosas que quiebra cualquier supuesto.

La carne es una historia escrita por Rosa Montero con gran destreza y naturalidad, sin caer en un dramatismo, pero con el equilibrio necesario para presentar la dureza de la situación.