“El más grande después del Diluvio”: Andrea Wulf

La historiadora Andrea Wulf declara contundente:

“Si tan sólo pudiese invitar a cenar a alguna personalidad del pasado, ese sería Humboldt, el ser humano más importante desde el Diluvio Universal.”

Tardó tres años en emprender el periplo americano y amplias investigaciones europeas para su biografía La invención de la naturaleza. El nuevo mundo de Alexander von Humboldt (Taurus, 578 páginas con ilustraciones y mapas), de reciente aparición en México.

Andrea Wulf asistirá al Teatro de la Ciudad de la capital queretana para ofrecer una conferencia sobre el barón Von Humboldt el 8 de septiembre, en el marco del Hay Festival Querétaro 2017. Estará dedicado a los 500 años de las reformas de Martín Lutero. Desde el viejo continente, apunta:

“Humboldt desarrolló la idea de que todo está conectado en una red de vida, desde el más pequeño insecto a los organismos más grandes. Hasta entonces, los científicos pensaban más en la naturaleza cual sistema mecánico que Dios había creado para el disfrute de la humanidad, nosotros éramos los dueños de los animales y de las plantas. Y Humboldt fue el primero que relacionó el colonialismo con la destrucción del medio ambiente.”

Publicado en inglés hace dos años con el título The Invention of Nature, y posteriormente en más de 20 lenguas (la traducción al castellano para Penguin House Grupo Editorial la realizó María Luisa Rodríguez Tapia), obtuvo el galardón Costa Biography Award en 2015, y en 2016 los de la Royal Society Science Book Prize y LA Times Book Prize. La también autora de Chasing Venus (Die Jagd auf die Venus, en alemán), o Persiguiendo a Venus. La carrera para medir los cielos, nació en India hacia 1972, se mudó a Alemania de niña y estudió filosofía. Vive en Londres, donde es catedrática de Historia del Diseño en el Royal College of Art.

Era del Antropoceno

Andrea Wulf responde al cuestionario que le envió Proceso.

–¿Por qué Humboldt es el hombre más importante después del Diluvio Universal?

–De hecho, no es una frase mía. La dijo Federico Guillermo IV de Prusia. La razón por la que Humboldt fue un genio erudito en disciplinas bastante extensas del conocimiento humano fue porque él poseía un punto de vista holístico del mundo, en vez de uno muy cerrado. Esto le permitió comparar y hacer conexiones.

“Una de las contribuciones fundamentales a las que llegó fue el concepto de naturaleza como una red de vida, idea que conforma nuestro modo de pensar al día de hoy. Describió a la Tierra como un organismo vivo donde todo estaba conectado, a partir del insecto más diminuto hasta el árbol de mayor altura. Al entender el mundo natural como una red, permitió también a Humboldt ver la vulnerabilidad de la naturaleza: si un hilo es arrancado de la alfombra de la naturaleza, la totalidad puede llegar a deshebrarse.”

Mientras los científicos y políticos tratan de entender y predecir las consecuencias globales del cambio climatológico, los métodos interdisciplinarios de Humboldt son relevantes hoy más que nunca, agrega.

–¿Qué le maravilló de los trabajos de Alexander von Humboldt?

–Una de las cosas que más me sorprendió fue cuán visionario había sido: ya en 1800 él hablaba de los daños de la humanidad por alterar el clima. Hubo momentos en los que pintó un futuro tenebroso para los seres humanos cuando eventualmente nos expandiésemos al espacio exterior, llevando a los planetas lejanos nuestra mescolanza letal de vicio, orgullo, violencia e ignorancia. La especie humana convertiría incluso esos astros distantes en “tierras yermas” y los dejaría “devastados”.

“Humboldt lo predijo desde 1801, en un diario suyo escrito en los bosques tropicales de Venezuela, justo cuando observó que estábamos haciendo eso mismo con nuestra Tierra. Nosotros entramos ya a la llamada Era del Antropoceno, esta nueva era geológica conformada por la influencia de las actividades humanas en la cual tenemos que lidiar con los cambios climáticos, la acidificación de los mares, el derretimiento de los glaciares, y patrones extremos del medio ambiente desde las sequías a las inundaciones. Aquellas advertencias de Humboldt son una triste realidad actualmente.”

–¿Por qué Humboldt?

–Permítame comenzar por explicar que una inspiración principal para escribir La invención de la naturaleza me vino por la investigación que realicé en un libro previo, The Founding Gardeners (“Los jardineros fundadores”), sobre los patriarcas pioneros de los Estados Unidos y su actitud hacia la naturaleza, la jardinería y la agricultura que formaron en ese país.

Wulf estudió el encuentro del año 1804 en Washington entre Thomas Jefferson (1936-1826, presidente de Estados Unidos entre 1801 y 1809) y Humboldt.

“Llegó a fascinarme tanto Humboldt que decidí escribir un libro dedicado a él. La mayor parte de la investigación sobre Jefferson y Humboldt la realicé en Berlín y en Estados Unidos, y gran parte de ella está basada en su correspondencia y en el diario del pintor Charles Willson Peale, quien acompañó a Humboldt desde Filadelfia a Washington. Afortunadamente, Peale describió cada detalle diminuto y algunos chismorreos…”

El contenido

El volumen de Andrea Wulf se divide en cinco partes:

I.- “Punto de partida: El nacimiento de las ideas” (Comienzos. Imaginación y Naturaleza: Johann Wolfang von Goethe y Humboldt. En busca de un destino). II.- “Llegada: La recopilación de las ideas” (Sudamérica. Los Llanos y el Orinoco. A través de los Andes. Chimborazo. Política y naturaleza: Thomas Jefferson y Humboldt). III.-“Regreso: La ordenación de las ideas” (Europa. Berlín. París. Revoluciones y naturaleza: Simón Bolívar y Humboldt. Londres. Sin parar de dar vueltas: maladie centrifuge).

IV.-“Influencia: La difusión de las ideas” (Regreso a Berlín. Rusia. Evolución y naturaleza: Charles Darwin y Humboldt. El Cosmos de Humboldt. Poesía, Ciencia y Naturaleza: Henry David Thoreau y Humboldt). V.-“Nuevos mundos: La evolución de las ideas” (El hombre más grande desde el Diluvio. Hombre y naturaleza: George Perkins Marsh y Humboldt. Arte, Ecología y Naturaleza: Ernst Haeckel y Humboldt. Preservacionismo y Naturaleza: John Muir y Humboldt.

Con el esclavista Jefferson

Uno de los aspectos trascendentales del trabajo de Humboldt es que “a diferencia nuestra, él no hizo distinciones entre arte y ciencia; yo lo nombro asimismo el inventor de la infografía, pues utiliza el arte para explicar la ciencia, nunca tiene miedo en involucrar sus emociones con la ciencia”.

Ejemplifica con los magníficos dibujos suyos del volcán del Chimborazo en Ecuador (país donde ella halló el pasaporte del explorador), considerada la montaña más alta del planeta cuando casi ascendió a la cúspide.

“Descubrir el pasaporte de Humboldt no fue tan difícil –expone Wulf–. Viajé por todo Ecuador con el guía más extraordinario de los ecuatorianos. Él me condujo no sólo a la montaña del Chimborazo, Cotopaxi y Pichincha, sino que también me ayudó a ahondar en los archivos de Quito. Una de las máximas alegrías acerca de este libro ha sido el conocer a tanta gente que me ayudó con su increíble sabiduría y pericia, ¡muy en el propio espíritu humboldtiano!.”

El libro exhibe en todo su esplendor el México que Humboldt mostró al esclavista Thomas Jefferson, antes de regresar a Europa (donde conoció al futuro libertador Simón Bolívar). Wulf no se detiene gran cosa en el viaje mexicano de Humboldt, pero sí en aquella visita a Estados Unidos que conforma uno de los capítulos más apasionantes del volumen:

Era mayo de 1804, y Humboldt, (Carlos) Montúfar y su criado, José, iban en barco desde Cuba hasta la costa este de Estados Unidos… Después de salir de Guayaquil en febrero de 1803, habían pasado un año en México […] Jefferson llevaba meses intentando obtener cualquier detalle sobre su nuevo territorio de Luisiana y sobre México, y de pronto se encontró con mucho más de lo que se podía imaginar […] Humboldt dio a Jefferson diecinueve páginas abarrotadas con extractos de sus notas, ordenados en apartados como “tabla de estadísticas”, “población”, “agricultura, fabricantes, comercios”, “ejército”, etcétera. A eso añadió dos páginas sobre la región fronteriza con México y en particular sobre la zona en disputa que tanto interesaba al presidente […] En la meseta de la Ciudad de México, Humboldt había visto cómo un lago que alimentaba el sistema de riego local había quedado reducido a una charca superficial, de forma que los valles que dependían de él se habían vuelto estériles. En todo el mundo, decía Humboldt, los ingenieros hidráulicos eran responsables de locuras semejantes. Pese a sus coincidencias, había un tema en el que discrepaban: la esclavitud. Para Humboldt, colonialismo y esclavitud eran esencialmente lo mismo […] (ver https://www.proceso.com.mx/481830/fascinante-biografia-humboldt-andrea-wulf)

La Ciudad de los Palacios

Al cuestionarle Proceso por qué ella no desarrolló en su estudio con largueza la estancia de Humboldt hace 214 años en México, Wulf explica:

“Si hay algo que lamento, es mi decisión de acortar la parte de México. Pero mis motivos eran sencillos: nunca intenté escribir una biografía total porque La invención de la naturaleza es realmente la biografía de una idea: el concepto de naturaleza como una red de vida y un organismo vital. No quise repetir pensamientos que ya había planteado en mis capítulos sobre otras regiones de América Latina.

“Pero me hallé tan fascinada por la visita de Humboldt a México que estoy incluyendo una amplia sección en mi nuevo libro. Estoy actualmente trabajando una novela gráfica acerca de Humboldt, en la cual México jugará un papel muy importante. Ya anhelo estar de visita en México… Pasaré algunos días en la Ciudad de México para seguir los pasos de Humboldt por allá (y ver algunas de las esculturas y monumentos prehispánicos que él admiró).”

–¿Cuál será su participación en las dos charlas que ofrecerá en el Hay Festival Querétaro?

–En Querétaro voy a hablar acerca de La invención de la naturaleza. Su vida puede leerse como una novela de aventuras, pero él era el científico más grande en su época. Disertaré en torno a sus exploraciones en América Latina, pero también acerca de su influencia en otras personas como Charles Darwin, Goethe y Thomas Jefferson.

“Y también hablaré sobre la importancia de conjuntar las artes y las ciencias, una idea que fue de enorme trascendencia para Humboldt, quien estaba convencido de que necesitábamos ir más allá de los meros datos fríos para entender la naturaleza. Humboldt decía que era imprescindible, además, utilizar nuestros sentimientos e imaginación. ‘Las cosas que hablan en nuestras almas escapan cualquier medida’, solía expresar con frecuencia, y yo pienso que arte y ciencia son esencialmente lo mismo: intentos para entender el mundo alrededor nuestro”.

Su segunda plática será en el Cineteatro Rosalío Solano, el 8 de septiembre. El encuentro multicultural del Hay Festival Querétaro se llevará a cabo del 7 al 10 de septiembre en distintas sedes del Centro Histórico de la capital queretana, en el que participarán más de 100 invitados procedentes de diferentes disciplinas y países, por ejemplo: Mark Thompson, John Lee Anderson (The New York Times), José Gordon, Vicente Quirarte, David Huerta, Guillermo Arriaga y Anabel Hernández; el Nobel de la Paz, Rajendra Pachuari; activistas como Nadya Tolokno (Pussy Riot) y Lydia Cacho; la científica Julia Carabias, más los músicos Haydée Milanés, Joselo, y Systema Solar (https://www.hayfestival.com/queretaro/downloads/hay-festival-queretaro-2017-programa-es.pdf).

–¿Qué publicará próximamente?

–Estoy trabajando en un proyecto muy emocionante: una novela gráfica sobre las aventuras de Alexander von Humboldt. Será casi un libro de arte, pues utilizaremos cientos y cientos de manuscritos originales de Humboldt, sus dibujos y bosquejos como collages. Será algo absolutamente hermoso.