Ícono de la caricatura en México en el siglo XX, autodidacta, periodista, fundador de Proceso y “maestro de maestros”, el dibujante michoacano Rius partió a los 83 años de edad dejando a las nuevas generaciones el universo gráfico y reflexivo trascendental de su inigualable oficio puntilloso.
Los colegas suyos del cómic, Rafael Barajas El Fisgón, Jorge Flores Manjarrez, Juan Navarrete Nava y Cintia Bolio, así como el diseñador Alejandro Magallanes o el organizador de la Feria del Cómic Conque, Luis Gantús, asistieron al duelo de cuerpo presente con el iniciador de La garrapata, Lapiztola y El chamuco, fallecido la madrugada del 8 de agosto en su amado refugio tepozteco.
Amigos, familiares (entre ellos su heredera Citlatli y su compañera Micaela); músicos como Óscar Chávez y personalidades del gremio de la caricatura, la cultura y las artes convivieron en la sala número 10 de la Agencia Gayosso Sullivan, cuya entrada por pocas horas se iluminó con su nombre completo en blanco y negro: Eduardo Humberto del Río García.
El jueves 10 las cenizas fueron homenajeadas en el Museo del Estanquillo “Colecciones Carlos Monsiváis”, despedida pública del recinto creado por el cronista Monsiváis –quien equiparaba jocosamente la obra de Rius a la Secretaría de Educación Pública (SEP)–, donde en diciembre pasado el Supermacho mayor recibió el primer Reconocimiento de Caricatura “Gabriel Vargas”. Sus lectores del pueblo al que dibujó exclamaron vítores, al enterarse por boca del artista que padecía un cáncer terminal:
“¡Viva Rius!… ¡Viva!”
Óscar Chávez
Cantautor popular y actor de Los Caifanes (1967), nacido en marzo 30 de 1935 en la capital mexicana:
“A Eduardo lo conocí desde los años sesenta cuando yo empezaba a grabar. Él me hizo un montón de portadas de mis discos más populares y carteles increíblemente atractivos para mis presentaciones en vivo. Lo quise mucho, platicábamos a menudo pues fuimos camaradas íntimos, nos llevamos excelentemente y por eso he venido a despedirme de él. ¿Qué ganamos con Rius? Lo he dicho ya muchas veces, se rompió el molde con ese señor.”
Manjarrez
Creador del mural Urbanhistorias del rock mexicano I y II en la estación del Metro Chabacano de la Ciudad de México, y las pinturas de ídolos en la baraja Póker del rock, el caricaturista Jorge Flores Manjarrez (1968) expresó:
“Fue un hombre de ideas claras, convincente, por su forma de pensar Rius es el de la ‘R’ de Revolucionario con mayúsculas y así va a pasar a la posteridad; parafraseando a Lennon, era un héroe de la clase obrera porque desde su chamba como dibujante siempre se preocupó por la gente en este sistema corrupto. Sus libros prácticamente son artesanales, a mí me gusta Marx para principiantes (1977) y ABChé (1978). Me hice vegetariano por él a raíz de El cocinero vegetariano (2010) y luego mi hija igual, cuando lo leyó.”
“El Fisgón”
El caricatutista Rafael Barajas Durán (Ciudad de México, 1956), El Fisgón, manifestó que la labor de Rius transformó la caricatura nacional de la década de los cincuenta y sesenta, y a través de ella sentó las bases de todo un legado:
“Es maestro de varias generaciones, fue el caricaturista; transformó y modernizó la caricatura e introdujo la idea de trazos rápidos, el del dibujo esquemático con mensaje directo. Admirador de los rumanos Saul Steinberg y André François, Rius es imprescindible. Se atrevió a criticar al presidente Díaz Ordaz y la política mexicana en un tiempo cuando todos reverenciaban al poder político. Tipo culto y buen lector, aunque apenas terminó quinto año de primaría, todavía hace unos días platicamos de lo que leía, pero sobre todo la situación del país. Me dijo también que le gustaría abordar el tema ‘¿De qué protestaban los protestantes?’ ¡El sólo título es una tesis y uno ya se puede imaginar el texto!”
–¿Rius estará ya en el cielo, o con Nietzsche en el infierno?
–Más bien yo creo que ahora Dios es el que andará diciendo: “Rius no existe”.
Magallanes
Alejandro Magallanes (Ciudad de México, 1971), diseñador gráfico de la célebre frase que derivó de Rius NO + sangre:
“La frase fue una idea de él ante la inconformidad social, quería que se replicara desde una cartulina en todas las casas, yo la entendí como NO + sangre y ya, en realidad se salió un poco de control porque El Fisgón me dio crédito por el diseño y luego se supo que fue idea de Rius, pero él pretendía que fuera anónima, como algo del pueblo. Rius es un héroe nacional que se lee por la cantidad de libros, de lectores, y sus infinitas reediciones.”
Gantús
Director de contenidos en Conque; colorista, editor de historietas y promotor de exposiciones, Luis Gantús (Ciudad de México, 1975):
“Podemos caer en el lugar común y decir que Rius fue la segunda SEP; pero en verdad era patriarca de moneros y de historietistas, un patriarca para un país adolescente con hambre y necesidad de que le explicaran las cosas como ninguna escuela podía enseñarte a entenderlas. Cuando leía a Rius, siempre descubrí algo contrario a lo que me contaban en el colegio.”
Cintia Bolio
Nacida en la Ciudad de México en 1969, publicó en El Chamuco invitada por Rius.
“Nuestro querido dibujante fue un adelantado a su época en un gremio donde las mujeres aún tienen poca cabida. Crecí leyéndolo y tenerlo cerca fue una escuela, sin duda una de mis mayores influencias. Mi maestro generoso, yo soy egresada de la ‘Universidad Rius’ y espero ser congruente con ella toda mi vida. Y con él.”
“Nava”
El joven historietólogo y caricaturista Juan Navarrete, conocido como Nava:
“Fue el primero que se autopublicó y movió de puerta en puerta con Cuba para principiantes (1966), traducido al inglés y varias lenguas extranjeras antes de que lo recogiera el Partido Comunista de la isla. Yo lo considero un internacionalista; por su postura política tenía una visión de cómo compartir Latinoamérica, siendo el primero en publicar a caricaturistas brasileños en México como Jaguar (Sérgio Jaguaribe) y Ziraldo Alves Pinto, cuando surgió allá la dictadura en 1965. Fue preinternet y pretodo, estaba muy bien informado y fue una suerte de eje del pensamiento, con múltiples temas que tratar, cual sabroso ajonjolí de todo buen mole.
“Divertido, inteligente, una vez que estás contagiado de su pensamiento crítico, con Rius no hay vuelta atrás. Nos enseñó que se puede ser comprometido con la educación, tomar postura política y a la vez hacer historieta con humor muy fino.”








