Señor director:
El mes pasado, en la Asamblea General de la Organización de los Estados Americanos (OEA), el canciller Luis Videgaray expresó su preocupación por la situación de Venezuela y conminó a sus pares, reunidos en Cancún, a actuar “con urgencia” en ese país, mediante “nuevas gestiones diplomáticas”.
El señor Videgaray tendría que mostrar más preocupación por nuestro país que por Venezuela y sus propuestas deberían encaminarse a enderezar el rumbo del México actual.
Debería salir a las calles para conocer la situación real de nuestro país, donde hay gente que no tiene qué comer, donde hay menos protestas pero hay muertos y desaparecidos, donde la escasez de equipo médico y medicamentos en los hospitales del ISSSTE y el IMSS son el pan de cada día.
México debe exigirle al canciller Videgaray “arreglar los problemas de casa antes de opinar de lo que pasa con el vecino”. Para criticar hay que poner el ejemplo.
Atentamente,
Gonzalo Santillán








