Mal vista, la llegada de Héctor Moreno a la Roma

Ramón Rodríguez Verdejo, exitoso director deportivo, le había puesto el ojo al defensa Héctor Moreno desde hace seis años. Lo quería –le cuenta a Proceso– para el club Sevilla, donde trabajaba entonces, pero nada se concretó. Ahora por fin consigue fichar al mexicano, pero para el equipo en el que ahora milita: la Roma. Sin embargo, la llegada del jugador no ha sido bien vista por la afición local, que no lo considera a la altura del futbol europeo.

ROMA.- Hace seis años, el entonces director deportivo del Sevilla, el español Ramón Rodríguez Verdejo, Monchi, conoció a Héctor Moreno. El mexicano, hoy flamante defensa de la Roma, jugaba entonces para el Espanyol.

Desde entonces Monchi lo tenía en la mira.

“Tuve la oportunidad de seguirlo muy de cerca cuando yo era director deportivo del Sevilla y él jugaba con el Espanyol”, cuenta Rodríguez Verdejo a Proceso. “Es un jugador de alta gama y siempre estuvo entre mis objetivos. Ya en ese entonces lo quería en el Sevilla”, añade.

No obstante, en ese entonces, el jugador del Tri había firmado un contrato de cinco años –hasta 2016– con el Espanyol y nunca se llegó a un acuerdo para el traspaso al club en el que trabajaba Rodríguez Verdejo, a pesar de la fama de Monchi de ser una especie de “Messi de los fichajes”, por su capacidad para descubrir el talento donde nadie más lo ve, así como por comprar a jugadores por precios módicos y venderlos caros.

Un factor influyó para que el Sevilla no adquiriera a Moreno: la fractura de la tibia izquierda que el jugador sufrió en julio de 2014, durante un partido de México ante Holanda.

A fines de marzo pasado, Rodríguez Verdejo hizo un anuncio inesperado: después de 10 temporadas como futbolista en el Sevilla y 16 años como director deportivo en ese mismo equipo, lo dejaba.

A renglón seguido, el 24 de abril pasado, la Roma hizo oficial su fichaje como director deportivo del conjunto italiano para las próximas cuatro temporadas.

Tropiezos

Pero el directivo español empezó en la Roma con el pie izquierdo: el 3 de mayo, en su primera conferencia como nuevo director deportivo, reveló que el gran ídolo de los aficionados del equipo italiano, el capitán Francesco Totti, estaba a punto de jubilarse y casi de inmediato sus palabras provocaron airadas críticas dentro y fuera del club italiano.

“Extraña manera de decir que se acabó. Le correspondía a Totti anunciar su adiós. Un acontecimiento de esta naturaleza precisaba una solemnidad de la que ha sido privado”, escribió Ivan Zazzaroni, reconocido periodista del diario deportivo Corriere dello Sport. Otros comentarios de reprobación aparecieron en las redes sociales, en los foros y en las páginas de los apasionados aficionados del equipo romano.

Con este punto de partida, Monchi enfrentó después otro asunto de cierta urgencia, en el que podía recuperar el terreno perdido después del caso Totti: qué hacer con el defensa belga Thomas Vermaelen.

Vermaelen había llegado a la Roma el pasado agosto, cedido por el Barcelona para una temporada. El equipo italiano, sin embargo, se había reservado el derecho de compra o renovación de cesión.

Finalmente se decidió regresarlo al conjunto español, circunstancia que abrió la puerta a que otro jugador ocupara ese puesto. “Fue el regreso de Vermaelen al Barça lo que creó la necesidad de intervenir en ese rol (el del defensa)”, explica Rodríguez Verdejo.

El superagente Raiola

En 2015 Héctor Moreno había contratado a Mino Raiola, el representante de futbolistas más poderoso de Italia y uno de los más influyentes de Europa. De 49 años, en agosto de 2016 acaparó las portadas de los mayores rotativos deportivos del mundo por las altísimas comisiones que había logrado como intermediario en la adquisición de algunos futbolistas de fama internacional.

Sólo ese mes Raiola había obtenido 8 millones de dólares por la cesión a los Red Devils del armenio Henrikh Mkhitaryan; 3 millones del fichaje en el Manchester United del sueco Zlatan Ibrahimovic y 30 millones por el traspaso a ese mismo equipo del francés Paul Pogba.

Anteriormente, en agosto de 2015, un año antes del cierre de su contrato, Moreno había sido traspasado del Espanyol al PSV Eindhoven, a cambio de 5 millones de euros, con Raiola como agente y tras algunas especulaciones en la prensa italiana de que también había habido interés por parte de la Roma y la Fiorentina.

Un año después, Raiola volvió a proponer a Moreno para un equipo italiano, esta vez la Juventus. Sin embargo, la operación se complicó por el alto precio exigido por el PSV Eindhoven para dejar marchar al mexicano.

“El PSV es un club rico, quieren al menos 15 millones de euros para dejarlo ir”, afirmó entonces Raiola.

Con todo, llegado a la Roma, Monchi propuso el nombre de Moreno y lo consultó con el nuevo técnico del conjunto italiano, Eusebio di Francesco, y con sus colaboradores encargados de diseñar la plantilla del equipo para la temporada 2017-2018. Estudiaron la ficha del mexicano una y otra vez, hasta tomar la decisión. Entonces entraron en contacto con Moreno y Raiola.

“La negociación no fue difícil debido a que Héctor tenía un fuerte deseo de ponerse la camiseta de la Roma”, cuenta Monchi.

Las características de Moreno, según Monchi, aceleraron el acuerdo. “Héctor es un jugador con una buena fuerza física, es sólido y enérgico en sus intervenciones, pero también es un defensa capaz de empezar las acciones desde atrás, gracias a su delicado pie izquierdo”, explica. “Es hábil en las acciones verticales y en tiros largos que se infiltran (…) así como en el uso de la cabeza para las acciones”, precisa el español.

Así, el pasado 13 de junio Monchi anunció la incorporación de Moreno a la Roma. Fue su primera adquisición como director deportivo del equipo. La noticia le llegó a Moreno mientras se hallaba en Kazán, Rusia, en la Copa Confederaciones.

“La AS Roma está feliz de anunciar la incorporación del futbolista Héctor Moreno, del PSV Eindhoven. El capitán de la Selección Mexicana firmó un contrato de cuatro años, hasta el 30 de junio de 2021”, escribió el equipo romano en un comunicado publicado en su portal.

Acto seguido, se conoció el monto que la Roma desembolsó por el mexicano: alrededor de 5.7 millones de euros.

“Estoy muy feliz de llegar a Roma. Para mi carrera es un importante paso adelante. Espero con mis cualidades individuales contribuir al éxito colectivo”, comentó el propio Moreno.

En reacción, los rotativos italianos subrayaron el precio “barato” pagado por Moreno, un jugador prácticamente desconocido en Italia. Nunca antes, en los 90 años de historia del equipo, un mexicano ha vestido la camiseta de la Roma. “¿Quién es Héctor Moreno, la ganga low cost (de bajo costo) de Monchi?”, tituló Giallorossi, un portal especializado en noticias sobre la Roma.

“Habitualmente, la Roma paga alrededor de 10, incluso 12 millones de euros por sus defensas titulares. 5.7 millones, el precio pagado por Moreno, es poco”, explica a Proceso el director editorial de Giallorossi, Andrea Fiorini. “Dicho esto, parece una compra inteligente. Es un buen jugador que ya tiene experiencia y ha conseguido resultados”, añade.

No todos los aficionados del equipo romano recibieron bien la noticia de la llegada de Moreno –quien este mes llegará a la capital italiana para incorporarse al conjunto– a las filas de la Roma, un equipo cuyo presidente es hoy el estadunidense Jim Pallotta.

“Algunos tifosi se quejaron de la adquisición de Moreno, pues no lo consideran un jugador fuerte y creen que no conoce el futbol italiano”, precisa Fiorini.

“Un diario mexicano de bajo nivel escribe sobre este incapaz y titula ‘Moreno emperador’, bah…”, era uno de los comentarios que se leían en internet después de la portada del periódico Récord donde el jugador apareció vestido de emperador romano.

La polémica se volvió a encender después de que, en el partido ante Nueva Zelanda de la concentración mexicana en la Copa Confederaciones, Moreno sintió un dolor muscular y abandonó el partido.

“La Roma con ansiedad, Héctor Moreno queda K.O. en el partido México-Nueva Zelanda”, escribió en ese momento la web Goal Italia.