Ante Alemania el Tri mostró su verdadero nivel

Ahora la goliza al seleccionado tricolor corrió a cargo del conjunto alemán. Y aunque el marcador no fue tan drástico como el de 2016 ante Chile –7-0–, las críticas contra el entrenador Juan Carlos Osorio volvieron a cundir. El principal reclamo al directivo colombiano es que no cuenta con una oncena base, lo que genera inestabilidad. Y aunque muchos pidieron su cabeza, la prensa especializada sostiene que a Osorio se le pidió lo imposible: derrotar a los germanos, algo que ningún entrenador ha conseguido.

El colombiano Juan Carlos Osorio no termina de encajar en el futbol mexicano: los resultados obtenidos desde que inició su proceso en octubre de 2015 no le alcanzan para acallar las críticas de las que históricamente ha sido blanco. A esa animadversión contra el seleccionador nacional se suma la derrota de 4-1 ante Alemania en la semifinal de la Copa Confederaciones, que reactivó las voces de quienes piden su cabeza.

A Osorio le llueven los reclamos por el sistema de rotaciones con el que maneja a sus jugadores. No tiene un 11 inicial, rota a los jugadores de sus posiciones habituales, el parado de su equipo depende del análisis del rival que enfrentará; no suelta su libreta ni los dos bolígrafos con los que hace anotaciones durante cada encuentro.

Estas decisiones le han comprado la desaprobación del medio especializado. La goliza 7-0 propinada por Chile en la Copa América Centenario en junio de 2016 sembró las primeras dudas, a pesar de que fue la primera derrota del colombiano en 22 juegos. México nunca había sufrido una derrota tan deshonrosa desde el Mundial Argentina 78, cuando Alemania le endosó un 6-0.

Después de José Manuel de la Torre, Osorio es el único director técnico nacional que en 27 partidos obtuvo 20 triunfos. Su marca es ligeramente mejor que la del Chepo: dos derrotas y cinco empates, contra tres y cuatro del mexicano.

Durante la Copa Confederaciones Rusia 2017 los cuestionamientos se recrudecieron como consecuencia de que en los tres encuentros México comenzó perdiendo. Al cabo de la fase de grupos empató con Portugal, campeón de Europa, derrotó a Nueva Zelanda y al anfitrión Rusia. En todos los juegos remontó para sumar puntos. El tono de la crítica no cambió: las rotaciones y la ausencia de un 11 base generan inestabilidad; están matando al equipo mexicano.

El 29 de junio, ante Alemania, la selección mexicana sumó una derrota más ante Die Mannschaft: cinco derrotas en cinco partidos desde 1978 a la fecha. La prensa especializada le exigió a Osorio el triunfo, el resultado histórico ante un representativo nacional calificado como “equipo B”. Se le pidió que consiguiera lo que ningún otro entrenador, extranjero o mexicano, ha obtenido ante Alemania.

Pero el 4-1 confirmó lo que ya se sabe: ante rivales grandes México es incapaz de resolver, su nivel es el de la Concacaf, confederación en la que es líder con 14 puntos en la eliminatoria mundialista, y prácticamente ya aseguró su boleto a Rusia 2018.

La posición de Osorio en el banquillo de la selección nacional oscila entre el mundo de los números –que lo avalan– y el de la percepción –que lo aplasta–. Frente a Alemania, el entrenador colombiano tuvo una oportunidad de trascender y silenciar las críticas. La derrota lo deja, otra vez, mal parado. El 4-1 luce como la versión 2017 del 7-0.

En el partido contra Alemania el equipo tricolor se desmoronó en ocho minutos. Leon Goretzka, un mediocampista de 22 años que contra México disputó su octavo partido con la selección mayor, marcó dos goles en dos minutos.

A los seis minutos, el alemán –que jugó su tercer partido en Copa Confederaciones– aprovechó una mala entrega del zaguero Héctor Moreno. Disparó desde la media luna y colocó el balón pegado al poste derecho. El portero Guillermo Ochoa no pudo hacer nada.

Otro error defensivo cayó como hachazo en los jugadores mexicanos. Timo Werner condujo el balón, abrió el hueco y encontró a Goretzka que con disparo cruzado superó a Ochoa en plena salida.

Werner tiene 21 años. Es un delantero que con el Leipzig marcó 21 goles en la temporada 2016-17. Fue el cuarto mejor goleador de la Bundesliga. Ante México jugó su quinto partido internacional con la camiseta alemana.

A los 19 minutos del partido, Werner por poco anota el tercero. Una oportuna intervención de Ochoa salvó su meta.

Una vieja dolencia

A pesar del mal arranque, la selección nacional se apoderó del balón y encontró inmejorables ocasiones de aparecer en el marcador. Una de las más claras la dejó escapar Javier Hernández, quien mandó el balón encima del marco alemán en un pase de Giovani dos Santos.

Werner puso contra la pared a México cuando al minuto 59 hizo el 3-0. Fue su tercer gol con la selección mayor de su país. Remató con la puerta abierta en medio del área tras una serie de triangulaciones. El fantasma de otra goleada se paseó por el campo del estadio Fisht, en Sochi.

México siguió controlando la pelota. Miguel Layún lo intentó, pero el portero Marc-André ter Stegen resolvió sin complicaciones. Raúl Jiménez estrelló su remate de cabeza en el travesaño. En uno de 11 tiros de esquina que tuvo la selección nacional, Rafael Márquez trató de marcar, de cabeza; Ter Stegen alcanzó a desviar el balón con la punta de los dedos.

Las estadísticas indican un total de 25 llegadas de México en el partido, nueve entre los tres palos. El esférico sólo entró gracias a la pierna de Marco Fabián, quien anotó un golazo con un remate de larga distancia. Una vieja dolencia del equipo verde: la falta de definición.

En el tiempo agregado, Amin Younes selló la victoria del cuadro europeo con un zurdazo en otra jugada en la que los alemanes llegaron al área rival con facilidad. Cuatro de las siete ocasiones que Alemania disparó en medio de los tres palos se convirtieron en gol.

Younes entró de cambio al minuto 81 por el capitán Julian Draxler. Apenas el pasado 6 de junio debutó con la selección de Alemania, ante Dinamarca. Tiene 23 años, cuatro partidos internacionales y dos goles. Mide apenas 1.68 metros. Su estatura no le impide lucir sus dotes de mediocampista con el Ajax de Holanda con el que acumula minutos… en la UEFA Europa League.

La derrota del tricolor no desentona con los resultados previamente obtenidos ante Alemania: en el Mundial de Argentina 78 goleó 6-0 a los verdes de José Antonio Roca; en México 86 le recetó un 4-1 a la escuadra del yugoslavo Bora Milutinovic, a la que eliminó en cuartos de final; en Francia 98 echó a la selección que dirigía Manuel Lapuente en la fase de octavos de final por marcador de 2-1, y en la Copa Confederaciones 2005 el argentino Ricardo La Volpe se tragó un doloroso 4-3 en la disputa por el tercer lugar del torneo, en una de las mejores versiones de la selección mexicana.

El reclamo para Osorio es que México tuvo, como nunca antes, la posibilidad de vencer a los teutones, un equipo aparentemente “débil” que no jugó con sus grandes figuras, como Mats Hummels, Jérome Boateng, Sami Khedira, Tony Kroos, Mesut Özil, Thomas Müller, Manuel Neuer y Benedikt Höwedes.

En cambio, el entrenador alemán Joachim Löw convocó a siete debutantes:

Sandro Wagner (29 años, Hoffenheim en la Bundesliga), Amin Younes, Diego Demme (25, Leipzig), Kevin Trapp (26, Paris Saint-German), Kerem Demirbay (23, Hoffenheim), Marvin Plattenhardt (25, Hertha Berlín) y Lars Stindl (28, Borussia Mönchengladbach). De esta lista, en el partido ante México sólo Younes alineó.

El plantel de 11 titulares germanos promedia 23.8 años de edad y entre todos suman 167 partidos con la selección mayor de Alemania. Con excepción de Marc-André ter Stegen (Barcelona), el defensa Antonio Rüdiger (Roma) y el delantero Julian Draxler (Paris Saint-Germain), los ocho restantes militan en la Bundesliga: Matthias Ginter (Borussia Dortmund), Jonas Hector (Colonia), Benjamin Henrichs (Bayern Leverkusen), Joshua Kimmich (Bayern Múnich), Leon Goretzka (Schalke 04), Sebastian Rudy (Hoffenheim), Joshua Kimmich (Bayern Múnich), Lars Stindl (Borussia Mönchengladbach) y Timo Werner (Leipzig). En tanto, Shkodran Mustafi (Arsenal) se quedó en la banca y Emre Cam (Liverpool) entró de cambio al minuto 67.

Los 11 jugadores que Juan Carlos Osorio mandó a la cancha promedian 27.8 años y acumulan 646 partidos vistiendo la camiseta verde. La experiencia no le sirvió a México en este partido. Tampoco que Osorio echó mano de siete mexicanos que juegan en clubes europeos, Giovani dos Santos en la MLS y sólo tres que participan en la Liga MX: Néstor Araujo, Oswaldo Alanís y Javier Aquino. El delantero de la Real Sociedad, Carlos Vela (57 partidos con la selección, 17 goles) se quedó en la banca.

“Pensamos que en la posición que ocupa, Jonas Hector es muy fuerte; queríamos competir en el juego aéreo y presionarlos arriba y en ese aspecto Raúl (Jiménez) cumplió. Carlos compite con Jonathan y Giovani y nos decidimos por ellos. En la modificación pensamos darle posibilidad a Marco Fabián que hizo un golazo”, así justificó Osorio la ausencia de Vela.

Además de no haber alineado al delantero, las críticas al entrenador nacional versan sobre su decisión de no haber usado a Luis Reyes del Atlas, sino a Oswaldo Alanís como lateral izquierdo –su posición natural es defensa central– para cubrir el hueco que dejó el lesionado Diego Reyes. Alanís quedó exhibido. Fue un experimento fallido.

La crítica 

En la entrevista después del partido, el reportero de Televisa Mauricio Ymay le preguntó a Osorio si el 4-1 retrata el verdadero nivel de la selección nacional. El colombiano esquivó la pregunta.

“De estar todos en buen estado de salud seguramente íbamos a tener posibilidades ante todos los rivales. Lamentablemente tuvimos las ausencias de Carlos Salcedo y Diego. Tuvimos que hacer dos modificaciones: pasar a Miguel (Layún) por derecha y poner a Oswaldo del lado izquierdo tratando de presentar un equipo con experiencia para que no les fuera a pesar mucho lo psicológico.

“Hicieron mucha falta, se notó la ausencia. Considerando las circunstancias tuvimos posibilidades y el resultado hubiera sido más digno y de haber anotado uno o dos goles más tal vez la percepción (sobre el resultado) sería otra. Las lesiones nos jugaron una mala pasada y fue un aspecto negativo y difícil de superar”, explicó Osorio.

La expectativa del seleccionador nacional en la Copa Confederaciones era llegar a la semifinal, como ocurrió.

Ante la lluvia de cuestionamientos y críticas, el 26 de junio, el presidente de la Federación Mexicana de Futbol (Femexfut), Decio de María, salió al quite. Está garantizada la permanencia de Carlos Osorio en el banquillo tricolor. “Es y seguirá siendo el director técnico”, zanjó.

El secretario general de la Femexfut, Guillermo Cantú, lo secundó después del 4-1 ante Alemania. “Sería lo ideal que Juan Carlos Osorio esté más de cuatro años”, declaró a Claro Sports.

El análisis del partido contra Alemania se resume, según los jugadores, en que faltó concretar las llegadas, en evitar los errores y aprender a jugar ante este tipo de rivales porque, aunque no marcaron, fueron superiores al rival.

“Fuimos superiores a ellos. Debemos mantenernos así todo el partido, y ser un poco más inteligentes. Hay impotencia porque sabemos cómo se juegan estos partidos y nos vamos con muy poco”, declaró Marco Fabián.

Guillermo Ochoa: “No tuvimos la fortuna de hacer un gol que nos acercara en el marcador. Tenemos que aprender a jugar este tipo de partidos. Tenemos que ser defensivamente más contundentes y ofensivamente marcar goles”.

“La diferencia es que ellos marcaron. Es un marcador engañoso. Nosotros tuvimos la pelota y no concretamos”, aseguró Andrés Guardado, quien se perdió el partido por acumulación de tarjetas amarillas.

El defensa Héctor Moreno, quien abrió la puerta al primer gol: “Fueron errores individuales. No podemos estar con un marcador 0-2 ante un equipo de estas características”.

“Se dio todo. Alemania fue superior a nosotros, tampoco fue tanto como se vio en el resultado”, agregó Javier Hernández.

Lo mejor a lo que aspira Osorio en la Copa Confederaciones Rusia 2017 es al tercer lugar, si logra vencer a Portugal. Superaría el cuarto sitio de la Copa Confederaciones Alemania 2005, y del título que se obtuvo con Manuel Lapuente en 1999.

En la eliminatoria mundialista, México no había tenido un hexagonal final tan tranquilo desde que con Ricardo La Volpe se calificó “caminando” al Mundial de Alemania 2006.

La selección mexicana es líder del hexagonal con 14 puntos. Con un triunfo más tendrá en la bolsa el boleto. En su camino a Rusia 2018, el tricolor ha cosechado resultados históricos.

El 28 de marzo de 2017 derrotó a Trinidad y Tobago (0-1), donde no se ganaba desde 2004. El 11 de noviembre de 2016 venció a Estados Unidos (2-1) a domicilio. México no lo había logrado desde 1972 en un partido de eliminatoria mundialista.

El 25 de marzo de 2016 visitó y derrotó a Canadá (0-3), donde no había ganado desde 1993.

El 17 de noviembre de 2015 fue a ganar (0-2) a San Pedro Sula, Honduras, en donde México no vencía desde 1965.

En la Copa América Centenario el equipo mexicano cosechó dos victorias (ante Uruguay 3-1 y Jamaica 2-0). México no había ganado ninguno de los seis partidos que disputó entre 2011 y 2015.

Pero el 18 de junio de 2016, en los cuartos de final, la selección nacional se llevó su peor goleada de la historia: el 0-7 ante Chile. Fue la primera losa que Osorio se echó a la espalda. La segunda, es el 1-4 ante Alemania.