Luis Abanto Morales (1923-2017)

En una ceremonia realizada en la ciudad de Washington, D. C., el 3 de junio de 1987, la Organización de Estados Americanos (OEA) y el Consejo Interamericano de Música reconocieron a los peruanos Luis Abanto Morales, Arturo Zambo Cavero, Óscar Avilés, Jesús Vásquez y Augusto Polo Campos como Patrimonio Artístico de América.

El galardón fue otorgado así: “En reconocimiento a sus excepcionales méritos y a la relevante acción en favor de la música de las Américas”, según dijo el entonces secretario general de la OEA, Joao Baena Soares, quien junto al embajador de Perú ante la organización Luis Gonzáles Posada también subrayó la contribución de los músicos en el acercamiento de los pueblos latinoamericanos.

Nacido en la ciudad de Trujillo al norte de Perú el 25 de agosto de 1923, Luis Abanto Morales inició su carrera musical al ganar el concurso radiofónico La Canción de los Barrios, y fue junto a sus compañeros galardonados en aquella ocasión uno de los principales representantes de la llamada música criolla de su país.

La mezcla de géneros que dio resultado a la canción popular criolla en Perú, como en toda Latinoamérica, es aquella proveniente de la música europea como el vals o la polka, la música de los esclavos africanos y la música indígena.

Abanto Morales cobró notoriedad en los años 50 cuando grabó la primera versión del clásico “Mambo de Machaguay”, un huayno compuesto por el profesor Manuel Guzmán Collado que se convirtió en una de las canciones más representativas de la música folclórica peruana en el mundo.

Pero tal vez la canción por la que será más recordado es “Cholo soy”, en la que muestra su orgullo por ser un cholo o criollo peruano y que enaltece la vida cotidiana de la gente común, la que trabaja a diario y se siente orgullosa de sus raíces indígenas y europeas.

El término cholo fue utilizado por décadas como un insulto racista y discriminatorio, pero con el tiempo se convirtió en sinónimo de identidad nacional, y la canción de Luis Abanto Morales contribuyó en gran medida a que fuera así.

La canción está basada en el poema “No me compadezcas” del argentino Boris Elkin, mismo que le fue recitado por el cantante Gaucho Pampa. Abanto modificó el texto y le puso música.

Todas las canciones que interpretó Abanto Morales hablan de los problemas sociales y económicos de una población que ha soportado afrentas constantes por parte de sus gobiernos e incluso de sus propios compatriotas, por lo que es ahora considerado uno de los personajes más emblemáticos de la música peruana.

El cantante falleció el pasado miércoles 14 a los 93 años en el Hospital Rebagliati en Lima, tras complicaciones al ser intervenido quirúrgicamente para extirparle un tumor vesical.