El partido de la exguerrilla será socialista y bolivariano

BOGOTÁ.- En cuestión de semanas, Pastor Alape dejará de ser comandante de las FARC para convertirse en dirigente del partido político que fundará esa exguerrilla como parte de los acuerdos de paz que firmó con el gobierno colombiano en noviembre pasado.

De hecho Alape ya no es un guerrillero en armas. Es un exguerrillero en proceso de reincorporación a la vida civil y a la política legal: el domingo 25 entregó su arma a una misión de la ONU en uno de los 26 campamentos en los que están concentrados 6 mil 803 excombatientes.

Dos días después, el martes 27, Alape y los otros seis comandantes que integran el Secretariado de esa organización participaron en un acto –con el presidente colombiano, Juan Manuel Santos– en el que se dio por finalizado el desarme de las FARC y en el cual, formalmente, esta organización dejó de ser guerrilla.

Falta que la misión de la ONU termine de extraer de la selva el armamento pesado y los pertrechos de guerra, lo que deberá terminar a más tardar el próximo 1 de septiembre.

La exguerrilla proyecta transformarse, en agosto, en un partido político legal.

De esta manera, las FARC estarán dando el paso definitivo para defender sus ideas en el marco de la institucionalidad democrática colombiana y no con las armas, como lo hicieron durante más de medio siglo.

Alape afirma que, desde su nacimiento, en 1964, las FARC han actuado como un partido marxista-leninista en armas: “Lo que viene ahora –explica– es un proceso de acomodamiento a la legalidad en el que vamos a tener, como partido, una estructura más horizontal, más propia del accionar legal, porque estábamos acostumbrados a la verticalidad que imponen las condiciones de clandestinidad en un conflicto armado”.

De acuerdo con Alape, el ideario que defenderá el partido político de las FARC será humanista, bolivariano, latinoamericanista, antimperialista, socialista y leninista.

“La definición en detalle de los postulados la vamos a hacer en nuestro congreso constitutivo (tentativamente en agosto), pero lo que vamos a plantear ahí, fundamentalmente, es mejorar las condiciones de vida de los colombianos en todos los sentidos, poner al ser humano en el centro de nuestra acción y generar una cultura civilizatoria, de preservación y cuidado de la vida”, agrega.

Señala que el partido tendrá elementos del socialismo del siglo XXI que defendieron como presidentes el venezolano Hugo Chávez (muerto de cáncer en 2013) y el ecuatoriano Rafael Correa, quien dejó el cargo en mayo pasado.

Dice que incluso antes de que se hablara del socialismo del siglo XXI las FARC ya postulaban algunos de sus principios, como la supremacía del trabajo humano sobre el capital, la justicia social y el rescate de las más valiosas experiencias históricas colombianas y latinoamericanas.

Alape explica que el funcionamiento del futuro partido estará orientado por los principios leninistas de organización política, que son los que han aplicado las FARC desde hace 53 años y los cuales consisten en la toma colectiva de decisiones, una estrecha vinculación con las comunidades y el denominado “centralismo democrático”.

De acuerdo con Alape, el partido de las FARC adaptará el ideario histórico de ese grupo a las condiciones actuales de Colombia: “Aspiramos a ser una fuerza política moderna, acorde con el siglo XXI y abierta a hacer alianzas con todas la organizaciones y partidos que respalden los acuerdos de paz”.

Por ello, no irán con un candidato propio a los comicios presidenciales de 2018, sino que respaldarán al que genere mayor consenso entre los partidarios de la paz.

Las FARC tendrán al menos cinco senadores y cinco representantes (diputados) en la legislatura que será electa en marzo del año próximo, lo que anticipa que el Congreso será el escenario principal de su aterrizaje en la política institucional.