San Cristóbal de las Casas, CHIS.- Un nuevo festival ha iniciado en la histórica San Cristóbal de las Casas, el Festival Internacional Cuatro x Cuatro Arte Escénico Contemporáneo que, luego de siete emisiones consecutivas en Xalapa y la octava realizada alternadamente entre la Ciudad de México y el poblado chiapaneco, tomó a éste como única sede durante su novena emisión del 22 de mayo al 3 de junio.
Su nuevo comienzo consiste, además del elemento geográfíco, en el efecto del doloroso precedente en torno al asesinato de Nadia Vera, quien fuera fundadora y productora del festival de 2009 a 2015. El hecho afectó profundamente al gremio de la danza contemporánea del país y a sus hermanos Shantí Vera, director del evento, y Sendic Vázquez, bailarín participante.
El festival como retoño trae consigo cuatro potencias favorecidas por su sede actual:
1) La presencia voluntaria de jóvenes bailarines y de larga trayectoria en contextos escolares del municipio como primarias, secundarias y bachilleratos, donde presentaban improvisaciones de interacción física entre tres bailarines o bien lenguaje de contacto entre dos, a niños y jóvenes chiapanecos, quienes al contemplarlos movilizándose o moviéndose reían atentos.
2) La utilización insólita de los teatros tradicionales, el Daniel Zebadúa y el Hermanos Domínguez, para presentar un programa de amplio espectro de obras escénicas de danza contemporánea de reciente estreno y otras consumadas. Por ejemplo, este último recinto normalmente es usado para convenciones del estado, pero en ocasión del festival fue el estreno de El cuerpo vacío, de la compañía Cuatro x Cuatro, que tomó su foro inmenso y modernista. Debido al festín, a esos lugares asistieron mexicanos, sudamericanos y europeos, muchos de los cuales forman parte del río migrante en Chiapas.
3) Las prácticas corporales recreativas para niñas y niños del cerro Huitepec, en cuyo entorno hay una reserva natural de bosque, para suscitar sus habilidades imaginativas y socio-afectivas. Dichas prácticas fueron realizadas en el Espacio Cultural José López Arévalo, inaugurado hace un año por la iniciativa de Julio César López, periodista colaborador de Proceso, quien cubriera de cerca el zapatismo en los noventa.
4) La comunidad iberoamericana de bailarines, coreógrafos y estudiantes de danza contemporánea auto-organizada durante su estancia en las cabañas Quinta Macondo, localizadas en el mismo cerro. Desde ahí, por ejemplo, la comunidad de artistas acordaba el programa dancístico de visita a las escuelas y los talleres infantiles en el espacio cultural de Huitepec a partir de un voluntariado.
Si el nuevo festival fuese un cuerpo, puede ser uno de edad adolescente por su propia historia, fundada en Xalapa hace nueve años bajo la idea de la antropóloga Nadia Vera (qepd).
Tiene una energía revitalizada y vigorosa en presentar la danza contemporánea (su lenguaje) en las escuelas cotidianas, en los teatros del municipio y a los pequeños habitantes del cerro Huitepec.
Es de espíritu idealista sin límites al unir diversas expresiones corporales que van desde las más liberadas de forma y producción hasta las más estilizadas, incluso contrapuestas.
Y su intención artística consiste en hacer contacto directo con la realidad o muchas realidades de Chiapas vía la danza contemporánea. Al respecto, genera una pregunta: ¿Cómo se afectarían la danza contemporánea y la tierra apartada de ella mutuamente?








