Thomas John Woodward nació el 7 de junio de 1940 en el pequeño pueblo de Treforest, al sur de Gales, en casa de su abuela materna, la señora Ada Jones, quien además atendió el parto de su hija Freda. El padre del niño, un minero de la carbonera Cwn, no se enteró en ese momento que habían declarado muerto al recién nacido, y que Ada fue la responsable de que su hijo reaccionara al meterlo en una tina con agua fría.
Así comenzó la vida de Tom Jones, quien se convertiría en uno de los cantantes más famosos del mundo.
Tuvo mucho éxito en los años 60 con temas como “What’s new pussycat?”, “Delilah” o “Green green grass of home”. Fue conductor de su propio programa de televisión y tuvo largas temporadas de presentaciones en Las Vegas.
No tuvo otro éxito radiofónico durante casi 20 años hasta nales de los 80, cuando colaboró con Art of Noise, de la compositora ganadora del Oscar Anne Dudley y el multipremiado productor Trevor Horn, para hacer una versión de “Kiss” del genio Prince con la que volvió a tener notoriedad. El cantante recibió el siglo XXI con nuevo interés en grabar y hacer giras mundiales.
En su más reciente gira se presentó por primera vez en la Ciudad de México en el escenario del Teatro Metropólitan, en donde ofreció un repaso de sus canciones más emblemáticas, como muestras de su más reciente disco titulado “Long lost suitcase” (algo así como “Maleta perdida hace tiempo”).
Abriendo el concierto con una poderosa versión del clásico de 1959 de John Lee Hooker, “Burning Hell”, la voz de Jones retumbó con gran fuerza desde el primer momento siguiendo con la tradicional góspel “Run on”, originalmente llamada “God’s gonna cut you down” (“Dios te juzgará”), la cual según comentó el cantante se la escuchaba a Elvis Presley cuando lo visitaba en las madrugadas después de que ambos terminaban sus espectáculos en Las Vegas en los años 70.
Con una primera parte del show cargada de blues y rock and roll, Tom Jones también entregó nuevos arreglos a sus grandes éxitos como “Sexbomb”, así como las no tan afortunadas versiones de “Delilah” e “It ́s not unusual”. Momento importante en el show fue cuando nuevamente invocó al Rey del Rock con su versión de “Elvis Presley Blues” escrita por la cantante folk Gillian Welch, y que en voz de Jones se vuelve un himno hipnótico gracias al arreglo del productor Ethan Jones, con quien el cantante ha realizado sus últimos tres discos.
Con “Tower of song”, de Leonard Cohen, terminó por dejar claro que su voz y su relación con las canciones son lo más importante al momento de pisar un escenario o un estudio de grabación, pues se notó emotivo al cantar las líneas del poeta canadiense:
Nací de esta manera, no tuve otra opción
Nací con el don de una voz de oro
Y veinte y siete ángeles desde el más allá
Me ataron a esta mesa aquí en la Torre de la Canción.
Y sí, Tom Jones nació con el don de la voz de oro y no muestra signo de debilitamiento alguno ofreciéndola al máximo en cada tema que interpreta; los asistentes a aquél concierto estarán agradecidos de ello y recordarán por mucho tiempo el debut en México del llamado Tigre de Gales, quien saldrá de gira nuevamente a nales de este mes.








