Los sueños guajiros de Yunes

Para mantener sus aspiraciones de ser candidato a la Presidencia de la República en 2018 y heredarle la gubernatura a uno de sus dos hijos con carrera política, el gobernador veracruzano Miguel Ángel Yunes Linares sabe que tiene que arrasar en las elecciones de las 212 alcaldías veracruzanas este domingo 4.

El primer domingo de junio del año pasado Yunes Linares terminó con 86 años de hegemonía priista al derrotar, con una diferencia de poco más de 126 mil votos, a su primo Héctor Yunes Landa, abanderado de la coalición Para Mejorar Veracruz, encabezada por el PRI. El 1 de diciembre del año pasado protestó como gobernador del estado por un periodo que concluye el 1 de diciembre de 2018.

Aunque no fue explícito, sí era evidente que la principal motivación de Yunes Linares era sacar al PRI del gobierno y desde ese puesto impulsar a uno de sus hijos para sucederlo: sea Miguel Ángel Yunes Márquez, el mayor de los dos y quien fue diputado local de 2004 a 2007, alcalde de Boca del Río de 2007 a 2010 y que en 2013 volvió a ganar la elección para encabezar de nuevo –ahora cuatro años– la alcaldía del mismo municipio; o sea Fernando Yunes Márquez, senador de primera minoría desde 2012 y ahora candidato a la alcaldía del puerto de Veracruz.

Sin embargo, el pasado 30 de mayo los dirigentes estatales del PAN y el PRD se encargaron de revelar que Yunes Linares es uno de los primeros beneficiarios del anuncio del frente amplio que formaron los dirigentes nacionales de esos partidos, pues lo destaparon como precandidato a la Presidencia de la República.

En conferencia de prensa ex profeso, Jesús Mancha y Jesús Velázquez, del PAN y PRD, respectivamente, señalaron que llegaron a un acuerdo estatal que consiste en tres puntos esenciales: “Apoyar la posibilidad de un frente amplio anunciado por los dirigentes nacionales, en el cual se integren el PAN y el PRD; mantener la alianza para las elecciones locales de 2018 en Veracruz y, por último, proponer a Miguel Ángel Yunes Linares para que acepte participar como candidato a la Presidencia de la República con el impulso del pueblo veracruzano y el aval de los partidos a nivel local”.

Tras elogiar la lucha de Yunes Linares contra la corrupción, se atrevieron a comprometer que “el PRD y el PAN unidos en Veracruz pueden aportar más de millón y medio de votos para el candidato que sea postulado”, sin caer en cuenta que en la elección del año pasado el hoy gobernador apenas obtuvo 1 millón 55 mil votos.

La revelación explica el protagonismo del gobernador veracruzano en los medios nacionales, especialmente a partir de que el principal contendiente a vencer en las elecciones de las alcaldías es Morena y no el PRI, que tras la derrota del año pasado y el encarcelamiento de los exgobernadores Flavino Ríos y Javier Duarte está de capa caída.

Los analistas locales pronostican que el PRI mantendrá alrededor de 60 alcaldías, contra 93 que gobierna en estos momentos; pero también vaticinan el triunfo de Morena (que todavía no existía como partido político en 2013) en más de 70 municipios, entre los que pudieran estar Coatzacoalcos, Minatitlán y Xalapa; y para la coalición Contigo el Cambio Sigue, integrada por el PAN y el PRD, alrededor de 80, entre las que se contarían las de Boca del Río y Veracruz, y son prácticamente el mismo número (78) que actualmente gobiernan panistas y perredistas.

En este escenario Yunes Linares implementó, desde antes de que se iniciaran formalmente las campañas electorales, su plan de acción para intentar desgastar a Morena y, al mismo tiempo, posicionarse en el panorama nacional. En febrero de este año retó por primera ocasión a debatir a Andrés Manuel López Obrador, supuestamente para demostrarle que Morena había recibido apoyo del entonces prófugo Duarte; desafío que volvió a lanzar el pasado 13 de mayo tras los videoescándalos de Eva Cadena, excandidata a alcaldesa de Las Choapas y actual diputada local morenista.

El 23 de abril, unos días después de la detención de Javier Duarte en Guatemala, anunció la expropiación de una casa en Tlacotalpan a un supuesto prestanombres de Duarte para convertirla en Centro Cultural.

Al día siguiente se dio a conocer el primero de los cuatro videos de Eva Cadena, donde aparece la entonces candidata a alcaldesa recibiendo un donativo de 500 mil pesos supuestamente para apoyar la campaña de López Obrador; el segundo, unos días después, en el que recibe 50 mil pesos y 10 mil dólares para su campaña; un tercero, el 2 de mayo, en el que recibía 1 millón de pesos de un supuesto empresario por haber aprobado una ley que les favorecía; y finalmente el cuarto, el 25 de mayo, el mismo día en que López Obrador visitaba dicha entidad, donde la diputada revelaba que la legisladora federal Rocío Nahle era quien manejaba las finanzas del tabasqueño.

Pero como todavía no era suficiente, en el más reciente acto de la trama de Eva Cadena se incluyó una conferencia de prensa de ella en la Ciudad de México para denunciar que Morena la utilizó para intentar ocultar que ellos violan las reglas electorales de financiamiento a los partidos y candidatos. Justo el miércoles 31 de mayo, último día de las campañas electorales.

Sea cual sea el resultado de las elecciones en Veracruz, Yunes Linares seguirá trabajando para hacer realidad sus dos sueños: ser abanderado presidencial y heredarle la gubernatura a uno de sus hijos.

Pero sus posibilidades reales de lograr al menos uno de los dos sueños se incrementarán si logra ganar más de 100 alcaldías; por ello no es sorpresa que la Fepade tenga abiertas 63 investigaciones de presuntos delitos electorales y es de esperarse que ese número se incremente.