Si Zepeda no declina…

La negativa de Juan Zepeda Hernández, candidato del PRD a la gubernatura del Estado de México, a declinar en favor de su contrincante de Morena, Delfina Gómez, confirma la hipótesis del acuerdo de los perredistas con el PRI y el PAN para detener a Andrés Manuel López Obrador en 2018.

“Eso está muy claro”, comenta a la reportera Valentín González Bautista, uno de los fundadores del PRD y primer alcalde perredista en Ciudad  Nezahualcóyotl, de donde es originario Juan Zepeda Hernández.

Avalan esa versión las acciones dentro del PRD que van del conflicto entre las corrientes Alianza Democrática Nacional (ADN) y Nueva Izquierda (NI) –cuyos dirigentes intentarán quedarse con el control de los órganos de dirección en los próximos meses– hasta los ataques a Delfina.

El viernes 26, Zepeda rechazó el llamado que le hizo la víspera López Obrador a él y al candidato del Partido del Trabajo, Óscar González Yáñez; este último finalmente declinó.

El sábado 20, los presidentes del PRD, Alejandra Barrales, y del PAN, Ricardo Anaya, anunciaron su decisión de conformar un frente de oposición para 2018, lo que dividió más al PRD, en particular con ADN, cuyos integrantes rechazan las alianzas con el PAN.

Las últimas semanas Barrales se ha afanado por detener la desbandada de legisladores perredistas hacia Morena, comenzando por el senador Miguel Barbosa, quien llamó a votar por Morena en 2018. Al final, fue expulsado del PRD.

“Barrales Magdaleno dirige ese partido por recomendación de Miguel Ángel Mancera”, sentencia González Bautista, quien en 1988 participó en el Frente Democrático Nacional –el precursor del PRD– encabezado por Cuauhtémoc Cárdenas Solórzano.

Si Zepeda no declina por la maestra Gómez, lo que queda del PRD –“que ya es un cascarón”– no podrá ser competitivo en las presidenciales de 2018, comenta González Bautista.

–¿Es el principio del fin del PRD? –se le pregunta.

–Los ciudadanos no creen que se vaya a componer con un buen dirigente o con declaraciones. Hay quienes dicen: “Esto ya no tiene remedio”.

De ilegal a candidato

Héctor Bautista López –integrante de la corriente ADN y sucesor de González Bautista en la alcaldía de Ciudad Nezahualcóyotl– es el “padrino político” de Zepeda, quien estuvo al frente del ayuntamiento de 2012 a 2015.

Quienes conocen a Zepeda dicen que le ha ido bien desde que se vinculó como auxiliar del Programa de Abasto Comunitario del Movimiento Vida Digna (Movidig), creado por Bautista López entre el 2000 y 2003, cuando fue presidente municipal.

Movidig era una asociación civil y estaba integrada al PRD. Recibía financiamiento del gobierno municipal y se encargaba de promover la compra y venta de productos misceláneos a precios preferenciales. Después se convirtió en la corriente ADN.

El candidato Zepeda nació el 10 de noviembre de 1968 en Ciudad Nezahualcóyotl, erigida como municipio el 23 de abril de 1963. Estudió en el CCH Oriente y en 1987 terminó sus estudios, según la entrevista que difundió Reforma en su página web el miércoles 24.

Cuando tenía 19 años, según la entrevista, se fue de indocumentado a Estados Unidos. Allá estuvo hasta finales de 1999. Tenía 31 años cuando regresó a México y comenzó sus estudios de derecho y administración pública.

Su hermano Martín Zepeda Hernández trabajaba con Onésimo Morales, amigo de Bautista López, cuando Juan regresó de Estados Unidos.

En la entrevista con Reforma, el candidato perredista afirma que en 2012 el PRD mexiquense no sabía a quién designar como candidato a la alcaldía de Neza y él quería ser diputado local por el distrito 41.

Bautista López apoyó a Armando Soto para la legislatura, y a Zepeda, de 44 años y dos de militancia en el PRD, como candidato a la presidencia municipal, y la ganó por un margen de mil 627 votos.

Cuando Zepeda estaba en Estados Unidos, Ciudad Nezahualcóyotl era presa de bandas, tribus urbanas y jóvenes rebeldes herederos de los movimientos estudiantiles de 1968 y 1971.

Neza, el feudo de ADN

Cuando Héctor Bautista López ganó la presidencia municipal de Nezahualcóyotl creó su propio feudo partidista. Su hermano Víctor llegó a la alcaldía en 2006; Zepeda fue su síndico procurador. En 2009 el PRD perdió ante el PRI; tres años después Zepeda recuperó la presidencia municipal para el PRD, previa negociación con el gobierno de Eruviel Ávila para que no investigara a su antecesor, el priista Édgar Cesáreo, quien “desapareció” 9 mil millones de pesos del presupuesto en su trienio.

Durante su paso por la presidencia municipal (2012-2015), Zepeda se dedicó a “embellecer” el municipio, comprando palmeras para sembrarlas en los camellones; también inauguró “parques acuáticos” con fuentes de agua reciclada.

El exalcalde González Bautista niega que Zepeda haya mejorado la seguridad en el municipio, aunque el actual candidato a la gubernatura presume que durante su gestión se redujo 63% el índice delictivo.

Lo que sí creó fue la “Red Aurora”, que consistía en cooptar a los ciudadanos casa por casa y luego marcar su afiliación con una bandera del PRD en sus fachadas.