Felipe Ehrenberg (1943-2017)

El lunes 15, el mexicano Felipe Ehrenberg no sólo sorprendió a la comunidad artística con su muerte sino, también, con la resonancia que provocó en redes sociales en sólo unas cuantas horas.

Protagonista relevante de la escena emergente de los años setenta, Felipe fue un personaje inteligente, audaz y polifacético que se utilizó y construyó a sí mismo como su principal obra de arte. Expandido entre una imaginería irreverente y machista de referencias urbano-populares –dibujos y estampas principalmente–, acciones performáticas de reflexión social y crítica institucional, proyectos conceptuales autogestionados y una participación activa en la prensa escrita y medios audiovisuales, Ehrenberg se caracterizó por una desinhibida ambivalencia –o contradicción– entre su discurso, creación y actitud artística.

Ubicado en los años sesenta y setenta en el límite entre la defensa de los valores de la creatividad mexicana y la influencia de los nuevos lenguajes artísticos extranjeros, Felipe Ehrenberg desarrolló, después de una estancia en el Nueva York sesentero, una ríspida estética pop que alternó la repetición de figuras con composiciones geométricas y desnudos femeninos de un erotismo propio de las historietas populares. Trabajados generalmente sin rostros y con la atención contenida en los senos, las caderas y el vello púbico, los cuerpos  se perciben como objetos dirigidos únicamente a la mirada y satisfacción masculina.

En los años setenta, su permanencia en Londres de 1970 a 1974 lo introdujo en los lenguajes conceptuales, y destacó con atrevidas acciones –como su conversión corporal en una obra de arte mexicano que visitó la Galería Tate ocasionando el descontrol de los custodios–, la producción de arte-correo y la cofundación de la cooperativa editorial Beau Geste Press/Libro Acción Libre, que creció exitosamente gracias al apoyo financiero del Consejo Británico para las Artes.

Poseedor de una gran habilidad para la autogestión, Eherenberg concebía la independencia artística como un compromiso político que “No se trata de marginarse, sino de integrarse al proceso que lleva el país y hacerlo sin una sola concesión” (Ovaciones, 30 de octubre, 1979). Una afirmación que explica los vínculos que estableció con instituciones culturales durante gobiernos priístas, su postulación a candidato-diputado por el Partido Socialista Unificado de México (PSUM) en 1982, y su desempeño como agregado cultural en Brasil durante el gobierno panista de Vicente Fox (2001-2006).

Activo como colaborador de distintos periódicos y revistas aproximadamente de 1976 a 1995, Felipe Ehrenberg siempre tuvo el cuidado de comunicarse eficazmente con el público haciendo coincidir tono y temas tratados con el perfil de las distintas publicaciones. Crítico y contradictorio con el mercado del arte, en los años noventa lo convirtió en tema de sus colaboraciones para el periódico El Financiero.

Afincado en Brasil durante 13 años (2001-2014), a su regreso a México el neólogo –autodefinición que se refiere a un profesional que se dedica a la innovación constante de su disciplina–, adquirió una presencia mítica como leyenda de un arte conceptual mexicano que ha sido más imaginado que mirado.