De Óscar José Rodríguez Flores
Señor director:
En la sección Palabra de Lector del número 2112 de Proceso aparecen tanto mi carta “Rechaza que Perelló sea equiparable a Bukowski” y la respuesta de su colaboradora Sabina Berman. Debo confesar que la nota de su colaboradora me gustó más que la mía.
En la sección de Análisis de ese mismo número, su colaborador Ernesto Villanueva escribe un artículo intitulado “De nuevo, la enfermedad y el poder”. Ese título captó poderosamente mi atención. Pensé que se trataba de un análisis exhaustivo de la enfermedad mental que padecen nuestros gobernantes. Porque no es uno, son todos y no solamente los de un partido político, sino de todos. Que así sea es un síntoma de una grave enfermedad. Y eso amerita una profunda y exhaustiva investigación siquiátrica.
Desde hace 40 años me dedico a estudiar la sabiduría de India. En los textos védicos se habla del varna-asrama dharma. Hay cuatro órdenes sociales y cuatro órdenes espirituales. Las cuatro órdenes sociales son brahmanes, ksatriyas, vaisyas y sudras. Los brahmanes son los sacerdotes que se dedican a estudiar las escrituras sagradas (sastras); los ksatriyas son los guerreros, los líderes políticos; los vaisyas son los comerciantes, y los sudras son los trabajadores ordinarios. Para efectos de esta nota me interesa analizar la función de los ksatriyas. La palabra ksatriya proviene de la palabra ksatra, que significa herida. Los ciudadanos están heridos por la pobreza, por la ignorancia, por miles de calamidades, y los ksatriyas, los líderes políticos, son los encargados de restañar esas heridas. Los líderes políticos mexicanos, en vez de restañar las heridas, las agravan.
El artículo de Ernesto Villanueva no se refiere a la enfermedad mental que padecen nuestros gobernantes –la cual los vedas califican como la enfermedad cutánea–; más bien se limita a analizar los casos específicos del doctor Antonio de la Peña y de Rafael Tovar y de Teresa, quienes a pesar de que padecían –el primero, padece– una enfermedad que los incapacita para el servicio público rechazaron vivir fuera del presupuesto. O sea que Ernesto Villanueva analiza algunos de los síntomas y no las raíces del problema.
Atentamente:
Óscar José Rodríguez Flores
Respuesta del colaborador
Señor director:
Tiene razón Óscar José Rodríguez. Mi intención es concluir en los próximos meses una investigación más a fondo sobre este importantísimo tema.
Atentamente:
Ernesto Villanueva








