En Baja California, el adinerado director del Instituto del Deporte, Saúl Castro, ha protegido al criticado responsable del beisbol local, según denuncian ciudadanos afectados. El problema arrastra a centenas de niños, confronta a deportistas y organizaciones locales y pone en riesgo los buenos resultados que dicha entidad ha obtenido en las recientes ediciones de la Olimpiada Nacional.
En 16 años de labores, el responsable del Instituto del Deporte y la Cultura Física del Estado de Baja California (Inde), Saúl Castro Verdugo, ha logrado mantener a esa entidad entre los primeros tres lugares de la Olimpiada Nacional. Pero sus actos contrastan con las irregularidades de su gestión.
Castro Verdugo ambiciona dirigir a la Comisión Nacional de Cultura Física y Deporte (Conade) como “un proyecto personal de vida”, según ha reconocido. Es también miembro permanente del Comité Olímpico Mexicano y ostenta nombramientos en el Paseo de la Fama de Tijuana como El Hombre del Año 2013, otorgado por la Asociación de Periodistas de Baja California (APBC).
En contraparte, el encargado del Inde enfrenta graves cuestionamientos de la comunidad deportiva. Además, reporteros locales han expuesto irregularidades en las que ha incurrido, como el hecho de que organiza un certamen anual –que el funcionario bautizó como “Castro Games”– exclusivo para sus familiares. Para ello utilizaba las instalaciones del Centro de Alto Rendimiento en Rosarito.
En su columna “Cicuta”, el periodista Jaime Flores Martínez denunció a finales de 2014 que Castro no sólo “acostumbra invitar a toda su raza al torneo deportivo anual”, sino que les organiza las competencias acorde con sus capacidades físicas. Más aún, a sus parientes les paga el hotel, transporte, alimentos, uniformes y medallas con recursos del erario.
Castro enfrenta una cadena de reclamos por su apoyo al presidente de la Asociación Estatal de Beisbol de Baja California (AEBBC), Freddy Armando Lugo Valenzuela, quien tiene dividido a su deporte en la entidad, ya que ha sancionado en los últimos años, y como le viene en gana, a deportistas y directivos sin ningún procedimiento de por medio.
En el caso del beisbol en Baja California, la situación fue hasta el límite: Lugo Valenzuela mantiene firme su castigo sobre la Liga del Instituto Mexicano del Seguro Social de Mexicali, de las más representativas del estado porque en 2015 consiguió el subcampeonato de la tradicional Serie Mundial de Ligas Pequeñas Williamsport. En esa ocasión México fue derrotado 0-1 por Japón en extrainnings, en la categoría 11-12 años. Las consecuencias de estas represalias afectan a 850 niños inscritos en el padrón de la Liga del IMSS Mexicali.
A mediados de 2015, Armando Lugo le exigió al manager del equipo del representativo del Instituto Mexicano del Seguro Social, Jorge Juan Armenta, declinar su participación en el tradicional certamen de las Ligas Pequeñas. ¿La razón? En junio de 2012, la Federación Mexicana de Beisbol (Femebe), presidida por Alonso Pérez –ya fallecido– desafilió a las Ligas Pequeñas de beisbol ligadas al programa Little League Williamsport, así como a todo aquel que interviniera en la citada serie.
Por medio de un comunicado que la Femebe turnó al director nacional de Ligas Pequeñas en México, José Maiz García, con copias a las asociaciones estatales de beisbol, el presidente del organismo argumentó que la suspensión obedece a que dicho programa no separó de sus cargos a los directivos sancionados de la Ciudad de México.
En sus alegatos, Alonso Pérez pidió a la dirección de Ligas Pequeñas desconocer a Sergio Guzmán Cortez, Sergio Guzmán Rodríguez y Guillermo Alvarado, quienes se desempeñaban como directores de los distritos 5, 10 y 27, respectivamente. Los sancionados también fueron declarados “personas non gratas”.
No obstante las amenazas de Freddy Armando Lugo, Armenta decidió participar en la serie mundial del programa de Ligas Pequeñas por los siguientes motivos: el boleto para la justa se obtuvo en buena lid y los niños tenían el derecho de cumplir su sueño.
“Pero apenas regresamos del torneo, el presidente de la asociación castigó a todos parejo: tanto al cuerpo técnico como a los niños. Cuando menos lo pensé, el señor me amenazó con permitir la participación de los niños siempre y cuando yo no tomara parte como manejador de la selección”, revela Armenta.
“Me hice a un lado para no afectar a los niños en el selectivo. Al final, Freddy Lugo dejó jugar a los pequeños… la Liga del IMSS Mexicali fue campeona municipal y estatal. Además, se coronó en la Olimpiada Nacional 2016. Este equipo fue la base de la selección de Baja California”, recuerda.
Jorge Juan Armenta asumió la presidencia de la Liga del IMSS Mexicali a mediados de noviembre de 2016, pero el bloqueo de Lugo a su organismo persiste. Así ocurrió durante el resto de ese año, y sucedió el pasado 11 de marzo en el Campeonato Estatal eliminatorio para la Olimpiada Nacional, a pesar de que la AEBBC publicó en su sitio web el rol de juegos, en el cual el equipo de la Liga del IMSS había sido programado, acaso por simple error.
En la víspera, “los encargados del torneo se dedicaron a enviar mensajes a los responsables de los equipos restantes, avisándoles que no nos permitirían participar por órdenes de Freddy Armando Lugo. De todos modos nos presentamos en el Campo Félix Arce, de Mexicali, donde unos molestos padres de familia invadieron el terreno de juego para impedir la realización del evento. Nuestros padres de familia, al igual que un servidor, desconocemos las razones por las que nos prohíben la participación del equipo representativo de la Liga del IMSS”, asegura Jorge Juan.
Luego de la frustrada ceremonia inaugural, un representante de la AEBBC se comprometió con Armenta a entregarle el supuesto oficio firmado por Freddy Armando Lugo en el que se le impide el concurso del equipo del IMSS. “Hasta la fecha, seguimos esperando el documento con los argumentos y los motivos para dejarnos fuera del torneo”.
Finalmente, los organizadores del torneo distribuyeron en completo sigilo al resto de los equipos participantes sin dar aviso a la Liga del IMSS. “Todo lo hicieron por debajo del agua”, acusa Jorge Juan, quien tiene en claro las razones de este sistemático bloqueo:
“A través de otros oficios, el señor Freddy Lugo afirma que soy una persona non grata. Ya me asesoré con un abogado y por ello redacté un escrito en el que le pido al titular de la asociación estatal que me especifique las razones y desde cuándo fui declarado persona non grata. ¿Qué artículos de la ley del deporte violenté y con qué fundamento? Aun así, tengo el derecho de apelar”, se altera Armenta.
A finales de abril, la Conade realizó en Mexicali un tryout, es decir sesiones en las que un jugador es sometido a diversas pruebas para demostrar sus habilidades y capacidades. A la vez, la Liga del IMSS Mexicali recibió un oficio en el que se le indica que ninguno de sus afiliados podría participar en las rutinas efectuadas en el campo de los Toros de Tijuana.
Como sea, el titular de la AEBBC se ha encargado de amagar a los padres de familia cuyos hijos están inscritos en la Liga del IMSS. En principio, Freddy Lugo les condiciona redactar una carta firmada en la que desconocen al responsable de la misma, Jorge Juan Armenta, como única vía para que sus vástagos tomen parte en los torneos de la asociación estatal.
“Los padres de familia hablaron conmigo preocupados de que pueda presentarse algún tipo de represalias de mi parte por haber firmado la carta exigida por el señor Lugo. Al contrario, no estoy aquí para frustrar las ilusiones de los pequeños. Esto ya se volvió un asunto personal del presidente de la asociación y un servidor, y no sé realmente sus motivos”, acusa Armenta.
El presidente de la Liga del IMSS acepta que por el momento su organización no plantea iniciar reclamos ante instancias superiores a raíz del sistemático bloqueo por el temor de los padres de familia de que sus hijos reciban nuevas represalias.
No obstante, reconoce que ya se preparan para jugar en el programa de Williamsport sin riesgos de sanciones por el titular de la Asociación Estatal de Beisbol de Baja California, pues el evento no compete a la AEBBC.
Arrepentimiento
En febrero de 2014, cercana ya la asamblea de elecciones de la Asociación Estatal de Beisbol de Baja California, Saúl Castro convocó a Juan José Carrillo Huerta, patrocinador y vicepresidente de la Liga Rural Maneadero, así como a un miembro titular de la Comisión de Apelación y Arbitraje del Deporte (CAAD), a reunirse en el hotel Fiesta Inn de Tijuana con la única idea de estructurar el procedimiento para desconocer al líder de la AEBBC por las constantes anomalías cometidas.
“Saúl habló a solas conmigo en una junta que sostuvimos en Mexicali: ‘Ya me tiene hasta la madre este cabrón. Veo que eres el más preparado para ocupar el cargo, vas a ir directamente a Tijuana a reunirte con un miembro titular de la CAAD’. Conforme a lo conversado con Saúl, me entrevisté con el licenciado para hacer la estrategia de derrocar a Freddy Lugo. De repente, el director del Inde se volteó y dio marcha atrás. No sé qué pasó, ni qué pactó con Lugo, a quien Saúl Castro defiende a más no poder”, revela Carrillo.
Con 19 años en el poder, Freddy Armando Lugo Valenzuela fue reelecto presidente de la Asociación Estatal de Beisbol de Baja California el 17 de mayo de 2014, en una asamblea no exenta de controversias. El congreso fue vigilado “y guiado por Saúl Castro”, acusa Carrillo Huerta.
El 25 de junio de ese año, Juan José Carrillo Huerta promovió ante la CAAD un recurso para invalidar las elecciones a la presidencia de la AEBBC. Con número de expediente CAAD-RA-16/2014, la parte agraviada alega “un sinnúmero de procedimientos ilegales en las elecciones” efectuadas el 17 de mayo de 2014 en el Centro de Alto Rendimiento de Tijuana (CAR), además de “coerción a los asociados, manipulación de la asamblea y falsedad de declaraciones”.
Carrillo Huerta también refiere un “convenio de transacción” firmado el 31 de marzo de ese año por Freddy Armando Lugo, a quien tilda de “ilegítimo” titular de la AEBBC. El documento, que fue signado por Saúl Castro en calidad de testigo, autorizaba la participación de los atletas de la liga que encabeza Juan José Carrillo.
Empero, nada de eso ha sucedido. “Estamos castigados 2 mil 500 jugadores que representamos a todos los que estamos fuera de la Asociación Estatal de Beisbol de Baja California”, afirma Carrillo en entrevista. La liga en cuestión fue desconocida por Freddy Lugo en enero de 2014.
Desde entonces, “el señor Freddy Lugo no nos programa en los torneos avalados por la asociación. Por esa razón, como representante de la Liga Rural Maneadero solicité a Saúl Castro, mediante tres escritos, aplicar la Ley General de Cultura Física y Deporte para desconocer a esta persona”.
A raíz del inexplicable silencio del director del Inde “y por tantas injusticias”, el presidente de la Liga Rural Maneadero interpuso juicios de garantías ante la CAAD en 2016, con expedientes CAAD-RA-22/2014, CAAD-RA-97/2014, CAAD-RA-102/2014, CAAD-RA-46/2015 y CAAD-RA-01/2016, para efecto de que se aperciba a Saúl Castro autorizar la participación de los jugadores, entre otros requerimientos.
En 2015, la CAAD informó a la Conade del desacato en que incurrió el dirigente deportivo, expediente 98/2014. Hasta ahora, el interesado desconoce la sanción aplicada por la Conade. Sin embargo, Freddy Armando Lugo tramitó un amparo ante el Juzgado Quinto en Materia Administrativa en la Ciudad de México, con número de expediente 605/2015, sobreseído el 15 de septiembre de ese año. El resto de los juicios siguen en proceso.
Otras irregularidades
Freddy Armando Lugo Valenzuela, actual secretario de la Femebe, preside la AEBBC desde hace 19 años. Fue titular de la Liga Municipal de Beisbol de Tijuana entre 1995 y 1998.
El responsable de la AEBBC afronta un juicio en el Juzgado Quinto de lo Civil de Tijuana, con número de expediente 451/99, por la venta del desarrollo urbano denominado “Mesa de Otay”, predio de 5 mil 108 metros cuadrados que fue negociado en 613 millones de pesos, perteneciente a la Liga Municipal de Beisbol de Tijuana. Sigue sin aclararse la forma en que fue ingresado el monto de la transacción a la tesorería de la referida liga.
“Saúl Castro Verdugo es testigo de tantas injusticias, del clamor de la mayoría de los beisbolistas de Baja California. El director del Inde ha recibido una serie de escritos y peticiones en contra de este dirigente deportivo. A la fecha, Saúl no se atreve a sancionar al amigo. Ahora somos una liga independiente, porque Lugo nos impide afiliarnos”, sostiene Carrillo.
El vicepresidente de la Liga Rural Maneadero equipara la insensibilidad del director del Inde de Baja California con el penoso caso de la menor de edad violada en el interior de las instalaciones del CAR de Tijuana en febrero de 2015, en el marco del Campeonato Nacional de Judo.
De acuerdo con las investigaciones, el día de la violación 10 menores de edad procedentes de Guadalajara tomaron bebidas alcohólicas en una habitación del CAR. Pero Saúl Castro minimizó el incidente el 23 de febrero de 2015, al grado de declarar que la víctima se encontraba en estado de ebriedad y además era la segunda ocasión que sostenía relaciones sexuales con un competidor de judo de 16 años.
En noviembre de 2013, Saúl Castro Verdugo, acaudalado funcionario público, fue ratificado al frente del Inde por el gobernador Francisco Vega de Lamadrid para el periodo 2013-2019. Será la tercera vez que el dirigente esté al frente del instituto, tras dirigir un par de sexenios, de 2001 a 2013, durante las administraciones de los gobernadores Eugenio Elorduy Walther y José Guadalupe Osuna Millán.
La riqueza de este funcionario es conocida. Aquí una muestra: con el título “Saúl Castro Lugo, el nuevo verdugo de Rosarito”, el periódico local Rosarito en la Noticia documentó el complejo del Instituto Bilingüe Santillana del Mar, también conocido por los residentes del lugar como “Santa Niña del CAR”, pues de acuerdo a la publicación el inmueble “fue construido con recursos ilícitos, provenientes de un fraudulento manejo de materiales y recursos del INDE realizado por su titular Saúl Castro durante la construcción del Centro de Alto Rendimiento de Baja California”.
Castro Verdugo es dueño del citado colegio, que dirige su esposa, la arquitecta Laura Schauer.








