El único pianista indígena de América Latina

“Me preocupa que los jóvenes de mi comunidad están siendo amenazados por las drogas, la modernización y la pérdida de costumbres, como es el rechazo a nuestra vestimenta”, afirma para Proceso vía correo electrónico Romeyno Gutiérrez Luna, pianista y compositor rarámuri, nacido en 1986 en Retosachi, Chihuahua.

Creció en esta comunidad indígena del corazón de la Sierra Tarahumara, en una familia de músicos.

“Mi papá Juan toca el violín, nunca olvidaré cómo todas las mañanas toca para saludar el día y en las tardes cuando regresa de trabajar; además de mi papá, en la familia muchos son músicos: mis tíos y hermanos. Por generaciones acá se aprende la música viéndose y escuchándose uno al otro, no hay escuelas ni maestros que te enseñen. Para  ir a la escuela tienes que caminar dos horas. O irte corriendo…

“Son campesinos que viven de los cultivos temporales, el cuidado de  cabras que sólo nos han servido para el consumo propio; esto ha sido el mayor problema de nuestra solvencia económica, ya que los productos de la tierra nunca nos han servido para venderlos, pues son parcelas pequeñas.”

En su caso, la educación tomó rumbos insospechados.

“Mis papás conocieron al maestro Romayne Wheeler desde antes que yo naciera, y le pidieron que fuera padrino de su primer hijo, que fui yo, por eso mi nombre ya castellanizado es Romeyno, en vez de Romayne; gracias a él fui a la primaria, la secundaria (en Guachochi), y al Conservatorio de Chihuahua.”

Romeyno cursa la Licenciatura de Música como concertista en la Facultad de Artes de Chihuahua (UACH) y vive en Batopilas (voz indígena que significa “río encajonado”).

“Llegué a una institución como el conservatorio para ser un músico académico, por el hecho de haber elegido el piano como mi instrumento que es totalmente ajeno a la tradición musical de mi comunidad, y claro, por la influencia de mi maestro.”

Romeyno Gutiérrez ofreció su primer concierto en 2002, para iniciar así una amplia trayectoria de recitales en Europa, Estados Unidos y México.

Le gusta interpretar a Chopin “pues siento que su música es especialmente pensada para el piano”. Forman parte de su repertorio piezas de Bach, Beethoven, Castro, Field, Haydn, Khachaturian, Liszt, Mozart, Paderewsky, Ponce, Schubert, Schumann, y Tárrega. En concierto interpreta música de danzas rarámuri con versiones de su autoría, adaptadas para piano, portando invariablemente los trajes tradicionales de su tierra.

“Quiero tomar el ejemplo de mi padrino Wheeler, él siempre vio mucha necesidad en la comunidad, que la hambruna, la mala salud y la carencia de educación. Yo ya soy uno de los beneficiados de su obra, por eso mismo quiero corresponder de la misma forma y seguir ayudando en Retosachi.”

El pasado 15 de septiembre de 2016, Romeyno fue invitado por el presidente Enrique Peña Nieto para amenizar con su piano el convite de la ceremonia del Grito de Independencia en Palacio Nacional, donde lo presentaron como “el único pianista indígena de América Latina”.

–¿Conmovió usted al presidente con la música que tocó a los comensales?

–Pues no lo sé, porque él estaba en su mundo… y yo en el mío, que es el piano. (https://www.youtube.com/watch?v=tyCTOjDoGGo)