Los ambiciosos planes para conmemorar el centenario del natalicio de Juan Rulfo en la región sur de Jalisco, concretamente en cinco municipios que conformarán la “primera ruta de turismo cultural del país”, muestran importantes omisiones y poco avance en las obras proyectadas. la mayoría de éstas todavía no cobra forma, las carreteras no fueron arregladas y la gente se pregunta en qué se está invirtiendo el presupuesto millonario proveniente de la federación, el estado y los municipios.
A dos meses y dos semanas de cumplirse el centenario del natalicio del narrador jalisciense Juan Rulfo, la cabecera municipal de San Gabriel, donde el escritor vivió parte de su infancia, se encuentra en pleno ajetreo por las obras públicas que avanzan con lentitud.
Como en toda la región sur, en el Llano Grande, a 156 kilómetros de Guadalajara, las carreteras se ven en malas condiciones, aunque las autoridades han manifestado su expectativa de que a partir de la segunda quincena de mayo las recorrerán miles de turistas nacionales y extranjeros deseosos de conocer los ámbitos rulfianos.
La promoción directa de los festejos en la sede y los municipios implicados es casi nula, sólo se colocaron unos cuantos letreros alusivos a la “ruta de Rulfo”. Fuera de eso, ningún anuncio sobre el festejo del centenario del natalicio o información de los lugares donde se realizarán actividades culturales.
No obstante, promotores y autoridades municipales han declarado que con esa celebración los municipios de Sayula, San Gabriel, Tuxcacuesco, Tonaya y Tolimán conformarán una de las principales rutas de turismo cultural del país.
Pese a la dimensión del proyecto, algunas carreteras son peligrosas porque no se les ha dado mantenimiento durante años. Ni el gobierno del estado ni la Secretaría de Comunicaciones y Transportes han mencionado ninguna obra para mejorar estas vías de comunicación.
Por ejemplo, choferes de autobuses que transitan cotidianamente por la carretera Sayula-San Gabriel, de más de 42 kilómetros, dicen que apenas puede considerarse en condiciones aceptables:
“Algunos tramos de esa vía requieren de reencarpetado, o de bacheo y limpieza en las orillas de la carretera; es urgente una mejor señalización y también se necesita mayor vigilancia de autoridades estatales y federales”, dice un camionero que transporta cebollas y chiles de Llano Grande.
Recuerda que en 2012 la carretera Sayula-San Gabriel se consideraba de alto riesgo porque solían encontrarse bolsas negras de plástico con restos humanos, aunque dice que hace tiempo ya no se presenta ese problema.
En el tramo de Guadalajara a Sayula, desde el crucero a Tapalpa hasta el segundo municipio, se extienden 10 o 12 kilómetros de baches.
En la ruta de las Piedras Niñas, los automovilistas consultados en la gasolinera que está a la entrada de San Gabriel indican que en los más de 35 kilómetros de este municipio a Tapalpa, por la salida a Jiquilpan, hay tramos en los que la carpeta asfáltica parece bombardeada y la basura se acumula como en un camino abandonado.
El conductor de una camioneta todo terreno opina que a esas carreteras les falta mantenimiento y que son riesgosas para quienes tienen autos poco maniobrables en vías sinuosas y disparejas.
Al menos en la salida de Tapalpa con dirección a San Gabriel sí se ve un reencarpetado reciente. Son más de 10 kilómetros rumbo de la presa El Nogal, y en otros lugares se aprecian reparaciones de baches.
Existe otra vía de comunicación entre Tapalpa y San Gabriel, por la ruta de Apango. Se trata de un camino de 22 kilómetros entre Lagunillas (Tapalpa) y Apango (San Gabriel), el cual es angosto en ciertos tramos y peligroso, ya que por momentos apenas cabe un vehículo en cada dirección.
Además, hay amplios trechos donde el camino se convierte en una brecha con grava suelta y constantemente provoca derrapes, sobre todo a los automovilistas que no conocen la zona y van demasiado rápido.
Con todo, Apango-Lagunillas es la única alternativa para quien va entre San Gabriel-Tapalpa y Atemajac de Brizuela si no desea entrar a la cabecera municipal de Tapalpa.
Coinversión
En un recorrido de Proceso Jalisco se aprecia que en cuanto a la infraestructura propiamente turística, a menos de seis kilómetros de San Gabriel, en la salida a Sayula con rumbo a la sierra de Apango se construye el Mirador de El Llano. La obra apenas empieza a cobrar forma cuando faltan menos de nueve semanas para el festejo del centenario.
Por ahora sólo se ven muros levantados parcialmente en el extremo izquierdo de la carretera San Gabriel-Sayula, en el tramo sinuoso donde se ubica la llamada Vuelta de la Bandera. De momento es un área peligrosa porque aún no hay lugar suficiente para estacionar un auto.
Enfrente de esta obra se colocó a la sombra de un árbol un letrero en lámina blanca y con letras azules, con una cita de Rulfo.
Al respecto, Irma Salamanca Sánchez, asesora de los diputados federales priistas por Jalisco, quienes gestionaron recursos del gobierno de la República para los festejos rulfianos, reitera que con éste se consolidará la primera ruta turística cultural del país.
Destaca que para desarrollar la infraestructura turística los legisladores consiguieron de la federación 11 millones de pesos, distribuidos en partes equitativas entre Sayula, San Gabriel y Tuxcacuesco.
Añade que en este último municipio se instaló un museo sobre Juan Rulfo desde hace dos años, y que con la nueva inversión se intervendrá su centro histórico para adecuarlo como galería urbana.
En el caso de San Gabriel, explica, se aprovechará una de las partes más altas del terreno para colocar un gran mirador dirigido hacia el Llano y que contará con un ágora y aparatos telescópicos para observar el panorama. Además, se desarrollarán actividades culturales en espacios abiertos.
Asimismo, a un costado de la parroquia de San José, en el primer cuadro de Sayula, se construirá un centro cultural donde se desarrolle conceptualmente una obra de Rulfo y se ofrezcan recorridos con sonido e imagen. Además, en un teatro al aire libre se recrearán relatos y pasajes del escritor homenajeado, dice Salamanca.
Asegura que en ese conjunto de obras se integran unas remodelaciones en la parroquia de San José, que cumple 400 años de construida.
“En promedio, en todas esas iniciativas se contempla un gasto de 11 millones de pesos en inversión federal, estatal y municipal: cerca de 4 millones de pesos por municipio”, puntualiza.
De todas formas Salamanca reconoce que faltó darle el mantenimiento adecuado a las carreteras de la ruta rulfiana:
“Desde el año pasado se hizo el trámite ante la SCT para llevar a cabo la señalización debida y la reparación de los tramos de carreteras en malas condiciones y que sí están muy dañados. La verdad, si queremos llevar en forma frecuente turismo, ese factor puede debilitar un poco esa iniciativa. Desgraciadamente reconocemos que los recursos federales están muy recortados por todo lo que está ocurriendo, pero sí se hizo la solicitud.”
La carretera de Cuatro Caminos, que une a San Gabriel con Ciudad Guzmán y reconocida por su belleza natural, también luce en malas condiciones. En ese caso, dice la entrevistada, “se han planteado muchas solicitudes para su conservación, por desgracia el tema es más grande y se avanza desde la ciudad de Autlán, lo que significa una ampliación y remodelación de la carretera”.
la asesora de los diputados federales por Jalisco menciona que en varios tramos de esa ruta tienen problemas para poder obtener los permisos que se requieren de Medio Ambiente y otras instancias involucradas, lo que entorpece la iniciativa. “Es cuestión de volver a financiar todo el tema carretero en la zona, pues no se tiene contemplada la intervención de tramos carreteros”, puntualiza.
–Faltan dos meses y unas semanas para el festejo. ¿Habrá tiempo suficiente para la reparación de carreteras? –se le cuestiona.
–Definitivamente no. Sería una gran mentira decir que sí habrá tiempo. Ese es un tema que nos va a llevar el resto del año y se deberá de solicitar (por parte de la bancada priista) en el presupuesto de 2018.
Desesperación
En junio del año pasado, cuestionado sobre estas obras, el alcalde priista de San Gabriel, César Augusto Rodríguez Gómez, expresó que Tapalpa y su municipio se hermanarían en la conmemoración del centenario de Rulfo (Proceso Jalisco 605).
“Queremos que volteen a ver a San Gabriel por el aporte cultural y artístico de su gente, y no, como usted lo comentaba, por las anécdotas de inseguridad y violencia. Queremos ofrecer lo mejor a los visitantes y nos estamos preparando de la mejor manera posible; se están conjuntando esfuerzos con los municipios de Sayula, Tuxcacuesco, Tolimán, Tonaya y otros que son fuente de inspiración para Rulfo”, declaró.
Según el funcionario, el objetivo era aprovechar la fama de Rulfo para promover su lugar de origen, como ocurre con Gabriel García Márquez en su natal Aracataca, Colombia, donde las autoridades locales consiguieron atraer al turismo con el prestigio del Premio Nobel de Literatura.
En San Gabriel se está remodelando la llamada plaza de la Revolución, ubicada frente a la Parroquia de la imagen del Señor de Amula o El Dulce Nombre, sede de algunos conciertos programados en el marco de la conmemoración. Lejos de despertar entusiasmo entre los pobladores, los trabajos provocan molestia porque se han enterado de que se están invirtiendo muchos recursos estatales y federales, pero todavía no ven claramente los resultados.
Desde el año pasado se quitaron las bancas de la plaza y se levantó parte de las losas del piso, pero los avances se limitan a la colocación de varias franjas de mosaicos de 10 centímetros, fabricados con el material llamado “pecho de pichón”, que convergen en la fuente central.
También se instalaron nuevas luminarias en la zona céntrica y se cambió el piso que rodea la fuente central de la plaza. Pero vecinos y comerciantes señalan, enojados, que es demasiado tiempo y no hay dónde sentarse, aunque se contempla ese lugar para la presentación de varios conciertos.
Un comerciante que trabaja en el área reconoce que no entiende a qué obedece la remodelación ni exactamente en qué consiste, pero afirma que se ha realizado poco trabajo e incluso en enero pasado cundió la ira de la población porque en plenas fiestas patronales, con miles de asistentes, nadie podía sentarse a ver los espectáculos.
El mismo sentimiento prevalece en San Isidro de la Providencia, una de las delegaciones de Tapalpa. Es una comunidad dedicada a la agricultura, particularmente el cultivo de productos orgánicos.
Algunos de sus habitantes, consultados al respecto, dicen que los festejos del centenario de Juan Rulfo no los entusiasman. Al contrario, dicen, se sienten perjudicados por la forma en que se aplican los recursos municipales en una conmemoración que desde su punto de vista sólo beneficiará a unas cuantas personas.
Cuando se le pregunta al respecto, el líder de ejidatarios Raúl Muñoz lamenta que se gasten millones de pesos en un festejo, sin tomar en cuenta las verdaderas necesidades de la población.








