Las patadas subterráneas del taekwondo en Yucatán

Un instructor de taekwondo documentó que el dirigente de ese deporte en Yucatán vendió cintas negras, abusó de su confianza y falsificó firmas. Ni las autoridades federales ni las estatales se han pronunciado en torno al caso. Pero las represalias ya llegaron: el denunciante fue sancionado por atreverse a organizar un entrenamiento masivo, las amenazas empezaron a llover por Facebook, y su hijo –un atleta extraordinario– fue expulsado de la selección estatal de taekwondo. Ante la indolencia gubernamental, el quejoso aún espera más embates.

David Augusto López Campos celebró sus 17 años en un tatami el pasado 2 de febrero. Un par de días después, mientras entrenaba en un gimnasio público con el resto de sus compañeros de la selección de taekwondo de Yucatán, el atleta recibió como “regalo de cumpleaños” su insospechada expulsión del representativo.

López, quien ha formado parte de la selección nacional y ha participado en los Juegos Centroamericanos Estudiantiles, ya ha conseguido medallas en la Olimpiada Nacional y en torneos de primer nivel.

Su papá, José Augusto López Gamboa, presidente y fundador del Colegio Mexicano de Taekwondo (CMT), tuvo la firmeza de denunciar penal y públicamente al titular de la Asociación Yucateca de Taekwondo (AYT), José Armando Lara Ordóñez, por falsificar títulos de cintas negras y entregar “grados dan” patito.

Según las acusaciones de López Gamboa, el señalado, quien es además vicepresidente de la Federación Mexicana de Taekwondo, A.C. (FMTKD), también presume un grado de quinto dan –requisito obligatorio para tener derecho a desempeñar el cargo que representa–, pero el título es apócrifo (Proceso 2194).

Hoy, a un mes de la sorpresiva expulsión, David Augusto sigue fuera del proceso de la Olimpiada Nacional junto a otros dos alumnos del CMT.

El embate

El padre del atleta, paralelamente, ha sido notificado de la resolución definitiva de un procedimiento disciplinario seguido en su contra por la FMTKD. Se trata de una amonestación pública, consistente en un extrañamiento o llamado de atención.

Al señor José Augusto López se le acusa de haber realizado un entrenamiento público sin el aval de la federación, y esta osadía fue calificada por la Comisión Disciplinaria de la FMTKD como “una falta muy grave”. Él rechaza el cargo.

La federación lo responsabiliza de incumplir con las obligaciones previstas en el estatuto de dicha asociación civil, entre ellas: “A. Respetar, cumplir y hacer cumplir el estatuto de la FMTKD y su reglamento, además de su reglamento técnico y demás normas; B. Aplicar el principio de apoyo mutuo y unidad indivisible del deporte federado, respetando y haciendo respetar los estatutos y reglamento de la federación, y C. Acatar los acuerdos de la asamblea general de asociados, así como los que haya dictado el consejo directivo de la FMTKD”.

La sanción pública fue resuelta por unanimidad y firmada por los miembros del Consejo Directivo de la FMTKD, ante la cual el agraviado, por su parte, presentó las pruebas de los presuntos plagios cometidos por el vicepresidente y titular de la AYT, sin obtener respuesta que no haya sido el castigo recibido.

Aunque la sanción se determinó el pasado 15 de diciembre fue hasta el 22 de febrero cuando López Gamboa fue notificado por el propio acusado del plagio, José Armando Lara.

Dicho correctivo coincide con la repentina expulsión de su hijo David Augusto, quien fue obligado a retirarse del lugar donde estaba entrenando (la Unidad Deportiva Inalámbrica) por el vicepresidente de la AYT, Joel Enrique Ku González.

“El día de hoy, 4 de febrero de 2017, me negaron el entrenamiento en las instalaciones del gobierno. Me dijeron que al no estar debidamente afiliado no puedo entrenar. El profesor Ku vino a sacarme. Me expuso que por no seguir supuestamente con la normativa de la asociación estatal de taekwondo no puedo entrenar y me pidió retirarme del entrenamiento. Estoy aquí, afuera de la instalación pública, a la espera de alguna solución”, denunció el muchacho en un video que difundió en redes sociales. En su mensaje, el deportista detalló que el titular de la AYT también se presentó a la Unidad Deportiva Inalámbrica.

En su post, aclaró que siempre ha estado en la mejor disposición de afiliarse a la AYT. Sin embargo, Armando Lara le ha negado ese derecho a la academia del CMT, ya con 22 años en funciones en Yucatán, propiedad de su progenitor.

“Hoy no me están dando la oportunidad de formar parte nuevamente de la selección yucateca. Por eso estoy aquí afuera de las instalaciones esperando la solución. Creo que una de las razones por las que me encuentro aquí es por todo lo que se escucha de las falsificaciones de los certificados y los autonombramientos de los grados dan a profesores y alumnos. (Lo anterior) no es un problema por el que deba estar involucrado. No entiendo por qué nos están afectando a mis compañeros de la institución y a mí con negarnos los entrenamientos”, se lamentó.

Por su parte, el señor José Augusto López apunta en entrevista: “Nosotros ya estamos en la lona totalmente”. Avisa que con la amonestación pública avalada por su federación “ya están preparando el camino para expulsarme del taekwondo federado”. Por ello pide una cita con el director de la Comisión Nacional de Cultura Física y Deporte (Conade), Alfredo Castillo: quiere exponerle detalladamente las irregularidades en el taekwondo, dirigido a escala nacional por Francisco Raymundo González.

José Augusto López se asume víctima de una represalia orquestada por José Armando Lara Ordóñez, quien antes de presidir la AYT –a partir de febrero de 2013– tenía incorporadas sus escuelas (de la denominada Academia Lara) en el CMT. Y en ese tiempo utilizó indebidamente el escudo de este colegio y una firma de sus directivos para expedir certificados y reconocimientos con el supuesto aval del CMT (Proceso 2194).

Por esos hechos, el agraviado promovió una demanda en la delegación de la Procuraduría General de la República en Yucatán el pasado 29 de noviembre. Aún espera la resolución.

López Gamboa asienta que en los últimos días el presidente de la AYT no permite la inscripción de ninguna de las escuelas incorporadas al CMT. “Aquellos que quieren inscribirse a la asociación son obligados a hablar de manera personal con Armando Lara, tras previa cita. Y para cumplir con los requisitos deben llevar firmada su renuncia al Colegio Mexicano y una carta en la que reconozcan una deuda de esta institución”.

Hasta el momento, algunos de los interesados ya cedieron a las presiones del presidente de la AYT: al menos tres profesores que representan a cinco escuelas afiliadas al CMT decidieron abandonar el Colegio para unirse al grupo de Lara. Si cada escuela está integrada por 35 alumnos, significa que el titular de la asociación yucateca adhirió a 175 deportistas.

A estos profesores “les doy la razón, entre comillas, porque hay cosas que son de honor, principalmente al tratarse de una disciplina de las artes marciales. Pero los profesores cedieron y ya están oficialmente en el equipo de Armando Lara”, opina José Augusto.

“¿Qué sigue ahora, cómo viene la situación? Lara va a cerrar filas con sus seguidores con la finalidad de celebrar un congreso por presuntos actos de desunión que supuestamente estoy cometiendo. Seguramente buscarán declararme persona non grata y aplicarme un nuevo castigo. En ese contexto, también intentarán sancionar a mi institución, lo que sería indebido”, alerta.

López –quien también es instructor de taekwondo– expresa que si la FMTKD determina una nueva sanción en su contra sólo espera que ésta se la impongan directamente a él, y no a su hijo o a sus afiliados. E insiste, con ironía: “El caso es que no me han dado respuesta a las denuncias que presenté en la federación desde octubre pasado, y encima me van a sancionar”.

Para este empresario, la exclusión de su hijo de la selección yucateca fue “un acto de bajeza: David Augusto cumplió años el 2 de febrero y su regalo de cumpleaños fue su expulsión. Lo lamentable de todo es que ya se están metiendo con mi familia”.

En medio de este ambiente, José Augusto revela que dos páginas en Facebook fueron abiertas con la única intención de agredir a sus tres hijos, en especial a David Augusto, “en un clima de total falta de respeto al taekwondo”.

También a través de esta red social el joven ha sido desafiado y ofendido por voces anónimas: le han dicho que nada tiene que hacer en la selección yucateca. Y su padre, José Augusto, está seguro que los agresores son personas involucradas directamente con la AYT.

López Gamboa responsabiliza a los profesores José Enrique Ku González, María Luisa Ceh y Erick Toledo López –vicepresidente, tesorera y vocal de la AYT, respectivamente–. Ya presentó una denuncia contra ellos ante la Comisión Nacional de los Derechos Humanos.

La esposa de José Augusto López falleció de cáncer en agosto de 2015, año en que su hijo obtuvo la plata en la Olimpiada Nacional y el oro en el selectivo nacional rumbo a los Juegos Centroamericanos Estudiantiles. En la actualidad, el señor López Gamboa vive con otra persona, al lado de sus tres hijos, y resulta que esta unión también es motivo de “publicaciones muy ofensivas en contra de mi familia. A mi hijo le digo que borre su (cuenta de) Face, que se olvide un poco del taekwondo”.

José Augusto se siente abandonado por las autoridades del estado. “Nos da coraje, porque teniendo todas las pruebas y la razón, nos están golpeando de esa manera. Con todo lo que pasó de las falsificaciones y la entrega de certificados apócrifos, hablé con los responsables del Instituto del Deporte de Yucatán (Indey), les informé de la situación, y antes de que hubiera repercusiones les pregunté si le darían el apoyo a mi hijo como seleccionado estatal o si, en realidad, lo que estoy haciendo tendrá alguna repercusión, porque de otra manera inscribiría a mi hijo en otro estado. El Indey me garantizó el respaldo. Por eso hice todo esto. Hubo un compromiso del Instituto del Deporte estatal de que los muchachos no serían bloqueados.”

Pese al respaldo inicial del Indey, López Gamboa refiere que sólo la directora de Alto Rendimiento, Gisel Ordaz, estuvo al pendiente del caso, a diferencia del metodólogo del instituto, el cubano Pablo Rodríguez Fandiño. “¿La razón? El metodólogo también trabaja para Lara”, revela López Gamboa.

Según José Augusto, los medios de comunicación de Yucatán tampoco han mostrado interés por exponer su caso, excepto un portal electrónico, “Yucatán bajo la lupa, que publicó un reportero ya jubilado”.

Las entrañas del ataque

En el procedimiento disciplinario abierto el 25 de noviembre pasado en contra de José Augusto López Gamboa por la FMTKD, esta federación lo acusa de haber participado en un seminario (el pasado 8 de junio) que careció de los avales federal y de la AYT.

El artículo 62 del reglamento de la FMTKD establece que ningún afiliado –ya sea asociación, escuela o club, deportista, técnico, juez, árbitro o directivo– podrá competir o tomar parte en competencias o actos no organizados o avalados por la federación.

Además, la Comisión Disciplinaria de la FMTKD argumentó en el procedimiento que el imputado practicó exámenes a integrantes de escuelas no afiliadas a la AYT.

“Son falsas las imputaciones que se me formulan”, alega el presunto infractor. Solamente organizó un entrenamiento masivo. “Tan es así que en los reconocimientos se consignan que fue una actualización técnica y táctica” con alumnos de las escuelas que pertenecen al CMT.

Para López Gamboa, se trata de un abuso de poder de Armando Lara. “¡Falsificó documentos de mi institución para expedir certificados de cinta negra a beneficio personal y de sus profesores! Lara tiene un certificado no válido, y con ese título patito consiguió un registro válido de su Academia Lara. No nos imaginamos cuánta gente está involucrada. A raíz de esto, este señor busca bloquear, sancionar o nulificar a mi institución para que no exponga más el caso”.

Y para muestra, un caso más de persecución: “También tengo escuelas en Campeche. Los primeros que se afiliaron no tuvieron inconvenientes, pero en estos días les dijeron que hay problemas con el CMT, que lo va a excluir la federación mexicana”.