Opacidad de la UdeG sobre las cuotas estudiantiles

Aunque recibe un presupuesto mayor que el del ayuntamiento tapatío, la Universidad de Guadalajara cobra a los estudiantes su matrícula, cuotas para infraestructura, mantenimiento, aportaciones a la Cruz Roja y los Hospitales Civiles, así como el holograma de sus credenciales. Cuando este semanario intentó comprobar que la recaudación se invertía en dichos conceptos, encontró que la casa de estudios tiene severos problemas de rendición de cuentas.

La Universidad de Guadalajara (UdeG) cobra cada semestre una cuota voluntaria a sus 270 mil 309 estudiantes, supuestamente para infraestructura, mantenimiento y otros conceptos, pero la casa de estudios desconoce la cantidad que recauda y si realmente se aplica en esos rubros; eso respondió a una solicitud que este semanario le hizo mediante la Ley de Transparencia.

La casa de estudios no sólo obliga a sus estudiantes a pagar por esos rubros, sino también a que otorguen “aportaciones voluntarias” a la Cruz Roja, a los Hospitales Civiles, aparte de la cuota por pertenecer a la institución. Además cobra por la matrícula de los estudiantes y el holograma para sus credenciales. Por estos cuatro conceptos, la UdeG recaudó desde 2012 a la fecha más de 391.4 millones de pesos.

El 9 de mayo del año pasado, el rector general, Tonatiuh Bravo Padilla, en un acto con la titular del Instituto de Transparencia, Información Pública y Protección de Datos (Itei), Cynthia Cantero Pacheco, anunció que la universidad se subía a la Plataforma Nacional de Transparencia y que eso “refrenda el compromiso institucional” en la materia.

Recordó Bravo Padilla que desde la publicación de la primera Ley de Transparencia,
en 2002, la UdeG capacitó, “hizo inves
tigaciones y publicaciones, ha contribuido a la formación de recursos humanos especializados y a la profesionalización de servidores públicos” en rendición de cuentas.

El rector enfatizó que desde 2015, en colaboración con el Itei, el Sistema de Universidad Virtual de la UdeG abrió la maestría en Transparencia y Protección de Datos Personales, con un programa de estudios único en el país, así como el diplomado en Protección de Datos Personales.

Sin embargo, la universidad evade la rendición de cuentas. El pasado 9 de febrero
este semanario solicitó a la casa de estudios información sobre el dinero para
infraestructura y mantenimiento, que se obtiene mediante una orden de pago que se entrega a los estudiantes de bachillerato
y licenciatura cada semestre (expediente
UTI/118/2017). Además, se pidió copia
de las facturas que documentaran el uso de
ese dinero en los rubros indicados.

En su respuesta, la Dirección de Finanzas de la UdeG indica que “la información (sobre la entrega de facturas) resulta inexistente en los términos solicitados”. Acerca del primer punto, menciona: “Únicamente se realiza la recaudación de los ingresos escolares y no escolares establecidos en el Presupuesto de Ingresos y Egresos 2017, conceptualizados en los puntos a) y b) de la norma 2.2 de dicho documento, que establece:

“2.2 Los ingresos autogenerados se clasifican de la siguiente manera: a) Ingresos escolares o aranceles: son todos aquellos establecidos en el dictamen de tarifas arancelarias aprobadas por el H. Consejo General Universitario y que se derivan de los servicios escolares o administrativos que la institución ofrece y que son sujetos de actualización anual. Los cuales comprenden: Matrículas (nivel medio superior, técnico superior universitario y nivel superior); matrículas de programas educativos autofinanciables (cursos, especialidades, maestrías y doctorados, y bachillerato general por áreas interdisciplinarias; exámenes de admisión, exámenes; expedición de títulos; expedición de credencial de alumnos; expedición de credencial de aspirantes; aportaciones voluntarias; certificaciones; revalidaciones; aranceles por reconocimiento de validez oficial de estudios.”

“B) Ingresos propios: son todos aquellos que proceden tanto de la utilización directa o concesionada de bienes y de la prestación de servicios de la Universidad de Guadalajara, en áreas académicas y no académicas, como aportaciones gratuitas y no onerosas, dentro de las cuales se incluyen: servicios, donativos, arrendamientos, aportaciones extraordinarias, concesiones, venta de formas, venta de productos.”

Como la UdeG evadió responder cuánto recauda por infraestructura y mantenimiento, Proceso Jalisco calculó que en 2016 la casa de estudios obtuvo alrededor de 146 millones de pesos, si se toman en cuenta los 265 mil 167 estudiantes inscritos en la matrícula 2015-2016 (118 mil 665 en licenciatura y 146 mil 502 en el nivel medio superior) y que cada alumno pagó por dicho concepto 275 pesos semestrales.

Conforme a las órdenes de pago consultadas, para este año la cuota de infraestructura y mantenimiento aumentó a 325 pesos. Si la UdeG tiene 270 mil alumnos inscritos (120 mil 298 cursan el nivel superior y 150 mil 11 medio superior) en el calendario 2016-2017, esto significaría que en el primer semestre obtendría una cifra próxima a 88 millones 737 mil 675 pesos y en el año 177 millones 475 mil 350 pesos.

Sin embargo, la cifra aumentaría para el último semestre de 2017, pues los alumnos dicen que cada semestre la univer
sidad aumenta la aportación para infraestructura y mantenimiento en un promedio de 50 pesos. En el documento de “Procedimientos del Presupuesto de Ingresos y Egresos” de este año no se anuncia ninguna inversión en materia de infraestructura y mantenimiento.

El año pasado sí se hizo. En su portal de Transparencia, en el apartado Presupuesto Ampliado, la UdeG indicó que en 2016 se invertirían más de 500 millones de pesos en infraestructura y equipamiento. De esta cantidad, 185 millones serían para el bachillerato y 355 millones para el nivel superior.

Al respecto, la Coordinación General de Planeación y Desarrollo Institucional, en la ventana “numeralia institucional”, informa que de enero a diciembre de 2016 se construyeron 111 aulas, 146 laboratorios, ocho talleres, 14 aulas audiovisuales, tres áreas deportivas y una artística, 19 centros de cómputo y 16 bibliotecas. Casi 30% de los 500 millones presuntamente aplicados en esas obras provienen de cuotas de los estudiantes.

En el apartado de Presupuesto Ampliado también se lee: “Cabe señalar que 82 millones de pesos provienen del Fondo de Aportaciones Múltiples, los cuales no son ejercidos directamente por la institución. Esta inversión permitirá abatir el rezago y ampliar el incremento en la matrícula de la UdeG, de tal modo que se estima un crecimiento de alrededor de 9 mil estudiantes para toda la Red en 2016, de los cuales casi 7 mil serían de bachillerato y 2 mil de licenciatura y posgrado”.

La casa de estudios incumplió con su proyección de inscribir a 9 mil estudiantes más. En la matrícula 2015-2016 fueron 265 mil 167 alumnos; para 2016-2017, 270 mil 39, lo que implica que sólo admitieron a 5 mil 142 más.

El presupuesto de la UdeG para 2017 es de 12 mil 504 millones 831 mil 185 pesos, cantidad que supera casi en 55% los recursos del municipio de Guadalajara, que para este año cuenta con 6 mil 816 millones 934 mil 913 pesos.

Inversión teórica

En la orden de pago que se emite cada semestre a los estudiantes no sólo se cobra la infraestructura y el mantenimiento, sino también la matrícula, el holograma para credencial y las aportaciones para la Cruz Roja y Hospitales Civiles, así como la voluntaria.

En la mencionada solicitud de información, este semanario también pidió conocer
cuánto ha recaudado la universidad en los últimos cinco años por los cuatro conceptos mencionados. En su respuesta, la institución educativa aseguró que fueron 391 millones 476 mil 731 pesos.

De 2012 a 2016 obtuvo, de la matrícula en el nivel medio superior, un total de 55 millones 361 mil 690 pesos, mientras que del nivel licenciatura recaudó 174 millones 334 mil 314 pesos, y por hologramas para credencial cobró 65 millones 768 mil 895 pesos.

En cuanto a la aportación voluntaria, en el mismo periodo la UdeG obtuvo 92 millones 359 mil 399 pesos. De acuerdo con la casa de estudios, los recursos que ingresan por cuotas voluntarias del nivel medio superior son “restituidos a las escuelas preparatorias mediante proyectos específicos destinados a gastos de inversión”.

Sin embargo, a falta de documentación que lo demuestre y en vista del estado de dichas escuelas, eso queda en teoría.

Existen preparatorias donde los baños no funcionan y los pisos de las aulas están deteriorados. En la Escuela Preparatoria Vocacional que se ubica en Boulevard General Marcelino García Barragán 32, colonia Olímpica, en Tlaquepaque, desde hace una década los alumnos esperan que funcionen los laboratorios de química y biología. Los estudiantes confirman que realizan sus prácticas de laboratorio en el patio de la escuela y, cuando ni siquiera esto es posible, los profesores les piden que vean un tutorial en YouTube.

Añaden que, si la orden de pago no está cubierta, no se les entrega el holograma y la puerta del plantel no se abre al pasar su credencial por el escáner.

Este semanario también solicitó a la UdeG una copia de los estados de las cuentas en las que se depositan las cuotas de los estudiantes. La casa de estudios respondió que se utilizan ocho cuentas para ello e incluyó un vínculo para tener acceso a la información solicitada.

En la página de Transparencia, fracción V, Información financiera, patrimonial y administrativa, se seleccionó el apartado “x) Los estados de cuenta bancarios”, donde sólo aparecen siete copias digitales de estados de cuentas; no apareció la 3015508395 de Banamex.

De las cuentas Bancomer 0131663402, Santander 65500778777-9 y 5190804180-5, Banorte 0146317280 y 0566255234, HSBC 4019568302 y Scotiabank 01005172683, se informa que tuvieron depósitos por un total de 881 millones 796 mil 736 pesos el año pasado.

Las cuentas reciben mayores ingresos en febrero y agosto, cuando los estudiantes reciben la orden de pago, cuyo importe deben entregar en ventanilla de cualquiera de los bancos mencionados.

La cuenta bancaria que recibió más dinero fue la 0146317280 de Banorte, con 121 millones 95 mil pesos.