Inacción de las autoridades ante las construcciones ilícitas en la Del Valle

Señor director:

Le solicitamos publicar la siguiente carta en la sección Palabra de Lector. Está dirigida a Christian von Roehrich de la Isla, jefe delegacional en Benito Juárez:

Hace aproximadamente un año se iniciaron excavaciones en el predio ubicado en Amores 827, entre Eugenia y San Borja, en la colonia Del Valle. Y hace unas semanas comenzaron a montar ahí una estructura de acero de seis niveles.

Se acudió a la Procuraduría Ambiental y del Ordenamiento Territorial (PAOT) de la Ciudad de México para que hiciera una inspección y corroborara que dicho proyecto de construcción seguía los lineamientos de construcción vigentes en la colonia Del Valle. La resolución que emitió la PAOT señala que al predio investigado le corresponde la zonificación H/4/20//M (Habitacional, cuatro niveles, 20% de áreas libres como mínimo, y densidad media: una vivienda por 50 metros cuadrados de superficie de terreno).

Habiéndose encontrado irregularidades en dicha construcción, ésta fue suspendida. Pero se reiniciaron las labores de edificación sin que hasta la fecha se exhiba alguna licencia de construcción que especifique qué tipo de obra están realizando.

Nos preguntamos y le preguntamos a usted: ¿dónde están las autoridades que permiten tales violaciones a la ley? Nos referimos a la delegación Benito Juárez, la Secretaría de Desarrollo Urbano y Vivienda, el Instituto de Verificación Administrativa y la propia PAOT.

Existen otras construcciones ilícitas, como la ubicada en la calle Manuel López Cotilla 843, entre San Borja y Eugenia, donde se están cometiendo las mismas ilegalidades. Esta obra también debe ser verificada físicamente para corroborar que cumpla con la zonificación correspondiente.

Cabe señalar que en esta calle arbolada anteriormente prevalecía la tranquilidad, la limpieza, la convivencia y la seguridad, hasta que fue cambiado el “uso de suelo” sin tomar en cuenta el parecer de los vecinos de la colonia, y comenzó en forma desmedida la edificación de conjuntos habitacionales.

Hoy se ha encarecido el pago del impuesto predial, al mismo tiempo que han empeorado los servicios y la seguridad; hay escasez de agua en esta calle, congestionamiento vehicular, basura, ruido, asaltos a transeúntes, robos a casas habitación y, para colmo, el pasado 6 de enero ahí se registró un tiroteo que dejó como saldo dos muertos tirados en la banqueta.

Demandamos enérgicamente a las autoridades –las cuales deberían velar por nuestro bienestar– que cumplan con su trabajo haciendo valer la ley.

Atentamente:

Colonos Francisco Rafael Dávila Aldás, María Elena Cabrera Martínez y Ana Verónica Stern Luchter