La melancolía

Hace dieciséis años Pedro Ángel Palou dio a conocer la novela Paraíso clausurado a través de una editorial argentina. La obra tuvo una deficiente distribución, por lo que fue poco leída, aunque bien recibida por algunos críticos. Hoy la reedita la Editorial Tusquets (Colección Andanzas; México, 2016. 327 pp.).

En Paraiso clausurado Palou cuenta la relación entre un poeta intenso, Juan Gavito, y su discípulo Eladio. La amistad le permite al segundo conocer la vida del escritor con sus amores, fracasos, amistades, lecturas… así como el proceso creativo que comprende poesía, narrativa, memorias y reflexiones. El impacto lleva a Eladio a registrar las pasiones, emociones, sentimientos de Gavito, que forman la historia de la novela. Asimismo aprender de sus conocimientos que utilizará en una obra propia. La identificación los lleva a apoyarse ante las vicisitudes de la existencia que sortean, ayudados por el amor y la literatura.

Uno de los ejes de la historia es la reflexión de Gavito sobre su lacerante existencia, que además nutre con las obras de poetas y pensadores apreciados. Así, llega a la conclusión de que el dolor y la desolación sufridas son producidas por la melancolía. Los sujetos desde que nacen experimentan quebrantos y añoran lo ido como el vientre materno, la niñez, la adolescencia… los seres queridos, la desaparición de las cosas, las maneras, las tradiciones, los amores fallidos. De esta manera la pesadumbre es una privación, falta, ausencia que experimentan los hombres en su vida. Ante esto algunos sujetos buscan entenderla por medio del conocimiento, o por la creación (con la que palian el vacío, aunque la añoranza permanece) o por el erotismo (con el que recuperan momentáneamente el gozo).

La complejidad del tema tratado lo resuelve Palou al recurrir a poemas, cuentos, memorias, reflexiones y diálogos de los actores que se sitúan en cantinas, aulas, bibliotecas y casas, entre otros. El resultado es una obra mayor por los asuntos que trata, la estructura narrativa propuesta y la polifonía lingüística.

Paraiso clausurado exige de una lectura atenta para degustar las ideas que plantea.