El director general de Asuntos Internacionales de la Secretaría de Cultura, José Luis Martínez, hizo una evaluación de su dependencia en 2016, asentó que para enero habrá nuevos nombramientos, y esbozó algunas ideas en torno a la postura de México frente a la modificación del TLC que prometió el presidente Donald Trump de Estados Unidos. “Yo creo que deberemos estar muy pendientes… Es un tema en el que veremos cuál es la estrategia de México… debemos estar con los ojos muy, muy al sol porque va a ser difícil.”
Al hacer un breve balance de las acciones que la Secretaría de Cultura (SC) desarrolló durante su primer año de existencia, el director general de Asuntos Internacionales de la dependencia, José Luis Martínez Hernández, anticipa que en los años por venir Canadá se convertirá en un socio estratégico de México, por lo cual será importante ahí la presencia cultural del país:
“La cultura debe reposar en todos los ámbitos canadienses y volver a los tiempos –que a mí me tocó iniciar– cuando llevábamos a los artistas mexicanos al Centro Banff para las Artes y la Creatividad… Esa relación es fundamental, estar no sólo en Montreal, Provincia de Quebec, sino en Toronto, Vancouver, es primordial como estrategia. Una estrategia cultural que va a incidir en lo político y lo económico porque un gran aliado para equilibrar a nuestro gran vecino será Canadá.”
Menciona que recientemente el primer ministro Justin Trudeau, “que es un gran innovador”, apareció en la portada de un medio donde lo consideraban como el equilibrador, la balanza en la relación de las tres naciones, Estados Unidos, México y Canadá.
La presencia cultural internacional conforma, junto con la llamada Agenda Digital y el trabajo transversal con otras secretarías de Estado, las tres líneas que el miembro del Servicio Exterior Mexicano, exembajador de México ante Hungría, destaca vía telefónica acerca del trabajo de la SC durante 2016.
Pone en relieve las diversas exposiciones que nuestro país recibió del extranjero y las que presentó en otros países:
“Ha sido impresionante la cantidad y calidad de las que están ahora.”
Y menciona entre ellas Mexique 1900-1950, Diego Rivera, Frida Kahlo, José Clemente Orozco et les avant-gardes, abierta desde el pasado mes de octubre en el Grand Palais, de París, Francia.
Recuerda, como consignó este semanario en septiembre pasado, que es la primera de esa magnitud desde la que organizó el museógrafo mexicano Fernando Gamboa, El arte mexicano, del precolombino a nuestros días, en 1952 en el Musée National d’Art Moderne de dicha ciudad.
Añade la exhibición de Picasso y Rivera. Conversaciones a través del tiempo, recién inaugurada por María Cristina García Cepeda en el Museo de Arte del Condado de Los Ángeles, California, Estados Unidos, donde estará hasta el próximo 7 de mayo. Luego visitará el Museo del Palacio de Bellas Artes de junio a septiembre de 2017.
Asimismo, en el mismo país, Paint the Revolution: Mexican Modernism 1910-1950, abierta en noviembre por Rafael Tovar y de Teresa, que da cuenta de la relación entre artistas mexicanos y estadunidenses en el Museo de Arte de Filadelfia.
De las exposiciones que vinieron a México, Martínez Hernández menciona: Yo, el Rey. La monarquía hispánica en el arte, en el Museo Nacional de Arte; Vanguardia rusa, en el Museo del Palacio de Bellas Artes; Obsesión infinita, de la japonesa Yayoi Kusama, en el Museo Tamayo; Río Congo. Artes de África Central, en el Museo Nacional de Antropología, proveniente del Museo del Quai Branly de París.
Se remonta unos años atrás, al inicio de esta administración, cuando el entonces Consejo Nacional para la Cultura y las Artes (Conaculta) llevó al extranjero muestras como El arte mexicano en Francia 1920-1960, curada por el etnólogo Sergio Raúl Arroyo, y vino unos meses después a México Obras maestras del Musée de l’Orangerie.
En Italia se exhibió Frida Kahlo y Diego Rivera; Under the Mexican Sky: Gabriel Figueroa-Art and Film, en Los Ángeles, y posteriormente en el Museo del Barrio de Nueva York; y Los mayas revelación de un tiempo sin fin, presentada en México, Brasil y Francia, entre otras.
Las actividades internacionales incluyen la participación de México en ferias como el Salón del Libro en Ginebra y en eventos similares en América Latina que incluyen festivales culturales con muestras de música, teatro, artes plásticas.
Posible oportunidad
Pone en relieve el Salón del Libro de Montreal, realizado en noviembre pasado, en el cual estuvo como invitado México y asistieron, entre otros autores Jorge Volpi, Alberto Ruy Sánchez, Claudia Hernández de Valle Arizpe, Francisco Hinojosa, Enrique Serna y David Toscana. Proceso consignó en su momento que varios poetas mexicanos han sido traducidos al francés por Marco Antonio Campos debido al interés en Quebec por su obra.
Es por eso, dice Martínez, Canadá será estratégico en la relación entre los tres socios: México, Estados Unidos y Canadá, y la cultura debe reposar en todos los ámbitos de aquel país del norte.
Se le comenta que viene un tema muy importante tanto para México en general como para el ámbito cultural, que es la posible revisión del Tratado de Libre Comercio con América del Norte (TLCAN), propuesta por el presidente electo de Estados Unidos, Donald Trump, que puede representar la oportunidad de conseguir mejores condiciones para las industrias creativas.
–Usted está en un área importante para el caso, que es Asuntos Internacionales. ¿Cuál será el papel de la Secretaría de Cultura?
–Lo tenemos muy presente. El tema de las industrias culturales en el TLCAN es muy claro: es la posición de que no puede haber ninguna limitación al flujo internacional de los productos culturales, sobre todo el referente al cine y las cuotas de exhibición.
“Hay países como Francia que se reserva el 10%. El 10% de su exhibición debe ser cine francés o de la Unión Europea. Obviamente eso no ocurre en México. Lo que ha pasado y lo hemos platicado mucho con el director de Imcine (Instituto Mexicano de Cinematografía), Jorge Sánchez, es la búsqueda de nuevas formas de distribución del cine mexicano, quizá no sean las ideales, pero está funcionando.
“Es un tema que se puede volver a discutir, estoy consciente. Los canadienses, por ejemplo, están muy cercanos a la posición de Francia con la excepción cultural. Platiqué con ellos en la reunión sobre Diversidad Cultural de 2014, cuando se empezó a trabajar el Acuerdo Transpacífico de Cooperación Económica (TTP). Pidieron que México no interfiriera en la posición de los canadienses.”
La política de Canadá sobre sus industrias culturales y el cine ha sido la exención cultural de los TLC, como lo explicó a esta reportera el especialista Charles Vallerand en marzo de 2014 (Proceso, 1951).
Los canadienses, dice Martínez, no quieren que sus industrias culturales queden en el TTP, “desconozco el porqué, pues todavía no se conocen los contenidos del acuerdo, pero es un tema que también le afectaría a México para bien y para mal, según se vea.
“Yo creo que deberemos estar muy pendientes. Es un tema en el que veremos cuál es la estrategia de México después del 20 de enero, cuando asuma Trump, debemos estar con los ojos muy, muy al sol porque va a ser difícil, no sólo para las industrias culturales –que quizá será de lo menos complicado para defender– para el tema de la agricultura, las manufacturas que sí le pegan en serio a la economía, habrá que estar muy pendientes. Nosotros lo estaremos.”
Cabe recordar que la actriz María Rojo, como diputada, quiso imponer en la Ley de Cinematografía una protección al cine nacional con el 30% de tiempo en pantalla; los senadores determinaron que fuera sólo el 10. Se logró en cambio el Fondo de Inversión y Estímulos al Cine (Fidecine), que tuvo un férreo opositor en Herminio Blanco porque según él afectaba el espíritu del TLCAN, de acuerdo a un relato que en su momento hizo el dramaturgo y abogado Víctor Hugo Rascón Banda.
En una entrevista con el reportero Armando Ponce para el libro México, su apuesta por la cultura (Proceso-Grijalbo-UNAM, 2003), Víctor Flores Olea, presidente fundador del Conaculta, contó que en el proceso de adhesión al TLCAN advirtió de los peligros para la cultura y la necesidad de plantear límites, pero no fue escuchado. Los funcionarios del sector económico y aun algunos intelectuales aseguraban que la cultura de México era muy fuerte y no había necesidad de ninguna reserva.
–Recuerdo que fue una declaración del presidente Salinas de Gortari –dice el embajador.
–Pero hay trabajos que muestran que el impacto del TLCAN ha sido devastador…
–El de Néstor (García Canclini)… Yo he estado en foros con ellos, es un tema importantísimo y qué bueno que estemos abiertos a todo esto.
–¿Cree en la posibilidad de que México pueda aplicar esta vez medidas de protección?
–Va a depender de cuáles toman del otro lado.
–¿Pero se abre una posibilidad para dejar mejor colocada a la cultura?
–A ver qué puertas se abren para poder meternos, pero sí es fundamental tener una estrategia, estoy de acuerdo.
Avances y pendientes
Respecto de la Agenda Digital, el funcionario habla de diferentes grados de avance: “Se ha creado una plataforma para cine con Imcine, acervos sonoros con la Fonoteca Nacional, también para los acervos de la Biblioteca Nacional de Antropología e Historia”.
Según cifras enviadas por correo electrónico por el área de Comunicación Social de la SC, hay ahora 1 millón de objetos digitales culturales, entre ellos mil 716 títulos de FilminLatino (sic), 400 títulos en Cinema México, 250 mil registros bibliográficos en LibrosMéxico (sic), en Wikiméxico 4 mil 500 artículos y 13 mil imágenes, 13 mil 500 descargas gratuitas en Radio, entre otras.
Recuerda el funcionario que en la XVIII Conferencia Iberoamericana de Ministros de Cultura, Rafael Tovar propuso la reproducción de un modelo similar a la Enciclopedia de la Literatura en México (www.elem.mx) para la literatura iberoamericana.
“Ahora toca, con la Secretaría Iberoamericana, hacer un mecanismo para establecerlo en otros países; algunos no tienen un modelo para su literatura, entonces esto va a ser muy innovador porque permite generar una plataforma digital.”
Además de la biblioteca de Antropología, dice que se han incorporado a la agenda visitas virtuales a las zonas arqueológicas, así como a los museos tanto de los institutos nacionales de Antropología e Historia (INAH) como de Bellas Artes (INBA).
En lo que toca al tema de la transversalidad, Martínez asegura que se ha buscado una mayor colaboración en el trabajo con otras secretarías de Estado, en temas comunes. Dijo que durante el funeral de Tovar, el titular de la Secretaría de Educación Pública (SEP), Aurelio Nuño, informó que se está trabajando en un proyecto para que la cultura se integre en la currícula escolar.
Entrevistado por Proceso en marzo pasado, Tovar anunció dicho programa al negar que la creación de la SC rompiera el histórico vínculo entre educación y cultura, forjado en el proyecto vasconcelista. Se anunciaría hacia mediados de 2016 un plan de 50 acciones para el cual se estaban preparando los promotores culturales. Del porqué del retraso, explica José Luis Martínez:
“Se ha ido ajustando, lo importante es establecer este trabajo conjunto. Recuerdo un proyecto muy bonito, Aprendiendo a través del arte, de la Fundación Guggenheim, donde artistas iban a las escuelas a enseñar matemáticas a través de la pintura o de juegos. Es el tipo de cosas que se van a hacer en esta fórmula SEP-SC.”
Menciona que con la Secretaría del Medio Ambiente se han trabajado proyectos de biodiversidad y diversidad cultural, pues son dos fenómenos interrelacionados que no se entienden de manera separada. Igual en el Museo Nacional de Culturas Populares se presenta ahora una exposición sobre la milpa, organizada conjuntamente con el INAH y la Comisión Nacional para el Conocimiento y Uso de la Biodiversidad (Conabio).
Con la Secretaría de la Defensa, adelanta, se trabajará en el rescate de un mural realizado en San Francisco, California, por Miguel Covarrubias, que ahora se encuentra en una bodega.
En el número anterior de este semanario, la observación de algunos críticos es que más allá de proyectos conjuntos, como las exposiciones, hace falta una política pública global interinstitucional referida a temas como los derechos culturales, las telecomunicaciones, la economía cultural, la reforma fiscal para las empresas creativas, o el turismo.
No se vio, por ejemplo, la capacidad de la SC para negociar con la de Hacienda y Crédito Público su presupuesto para 2017, y el recorte al sector alcanzó los mil 149 millones de pesos con respecto al monto de 2016.
Admite el diplomático:
“No es un tema del cual conozca bien, pero sí ha habido acercamientos con la Secretaría de Economía y sobre todo con el Instituto Nacional del Emprendedor para vincular los temas de industrias creativas y culturales, por supuesto.”
Cuenta que durante el Salón del Libro en Montreal estuvo con la directora del “único banco que yo conozca en el mundo” dedicado exclusivamente a otorgar financiamiento a las industrias culturales. Es la Sodec: Société de Développement des Entreprises Culturelles (Sociedad de desarrollo de empresas culturales). E indica que se le ha invitado para que venga a hablar a México de esos asuntos.
Afirma que a la SC sí le interesan los temas de las industrias culturales, el futuro de la economía creativa, el turismo cultural, la gastronomía, en el cual han incluido transgénicos y certificación de origen:
“Son líneas de trabajo en las que está trabajando la SC y las que usted apuntó son muy buenas sugerencias de la comunidad… Un buen tema con Hacienda es seguir desarrollando mecanismos fiscales para las donaciones, sistemas como el Eficine y el Efiteatro, que son fuente de alimentación. Ya recuperamos los viejos niveles de producción cinematográfica.”
–Están pendientes varios nombramientos, incluido el del nuevo titular de la SC (hasta el cierre de esta edición no ha sido dado a conocer).
–La vacante principal… En los primeros días de enero yo creo que se darán a conocer, e imagino que también se conocerá qué va a pasar con las áreas creadas a partir del reglamento.
–Un reglamento por cierto muy polémico, que no soluciona las duplicidades.
–Siempre será polémico. La comunidad más discutidora es la cultural, y qué bueno. No es el reglamento ideal y habrá ajustes, tampoco las cosas se quedan estables y ya sobre la marcha se verá si hay inconsistencias. Se pueden ir arreglando, la ventaja es que sí dialogamos mucho.
En su resumen la SC menciona entre algunos de los logros de la administración de Tovar y de Teresa en los últimos tres años, un apoyo a través del Programa de Apoyo a la Infraestructura Cultural de los Estados 210% superior al total de la administración anterior. Se otorgaron de enero a diciembre de 2016 mil 427 estímulos.
En cine se reportan en este año 80 películas apoyadas por el Estado y 29 cortometrajes. Hubo 85 estrenos y una asistencia de 29.5 millones de personas.








